{"id":5978,"date":"2012-02-24T17:59:44","date_gmt":"2012-02-24T20:59:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/?p=5978"},"modified":"2012-04-12T14:59:16","modified_gmt":"2012-04-12T17:59:16","slug":"las-siete-frases-de-jesus-en-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/las-siete-frases-de-jesus-en-la-cruz\/","title":{"rendered":"Las siete frases de Jes\u00fas en la cruz"},"content":{"rendered":"<p>Referirse a esta temporada nos lleva inevitablemente a reflexionar sobre el real significado que nos muestra el sacrificio perfecto de la cruz. Para todos los que de una\u00a0 u otra manera nos hemos impuesto conocer exhaustivamente los evangelios, nos hemos dado cuenta que hall\u00e1ndose el Se\u00f1or Jesucristo viviendo el ep\u00edlogo de su misi\u00f3n; clavado en la cruz, padeciendo sus \u00faltimas expresiones de dolores por nuestra causa, pronunci\u00f3 frases notables, que han sido de la admiraci\u00f3n de los hombres y que les ha permitido en muchas ocasiones, exponerlas a trav\u00e9s de diversas formas de mensajes, sermones, seminarios, adoraciones y alabanzas. He considerado estas memorables siete frases proferidos por nuestro Se\u00f1or momentos antes de expirar, las cuales est\u00e1n llenas de profundo significado, y que nos instaran a meditar en el inolvidable escenario del Monte G\u00f3lgota. Me he propuesto a considerar que cada frase expresada por nuestro Se\u00f1or est\u00e1 respaldada por un principio de vida que para este tiempo son de vital importancia no solamente el considerarlos sino el ver la manera de aplicarlos en forma eficaz, para dar evidencias que ese sufrimiento no fue en vano, sino que de alguna forma se ha internalizado como un ejemplo irrefutable en nuestra vida cristiana.<\/p>\n<ol start=\"1\">\n<li>La primera de estas siete frases es: \u201c<strong>Padre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen<\/strong>\u201d (Lc.23:34). En esta frase Jes\u00fas nos manifiesta el principio del perd\u00f3n, ya que lo est\u00e1 expresando en medio de una circunstancia en donde es el foco de horribles ofensas, vituperios, blasfemias, injurias que sus crueles y despiadados enemigos los fariseos y los sacerdotes le manifiestan. Cu\u00e1n sublime se nos muestra el Salvador al pronunciar estas palabras, y cu\u00e1nta ense\u00f1anza encierra esta frase para todos nosotros de ver como el Salvador padec\u00eda toda esta injusticia, teniendo el poder para tomar venganza del mal que le estaban haciendo o de maldecirlos, pero determina en medio del dolor perdonarlos. A\u00f1adiendo a su propio perd\u00f3n el ruego fervoroso dirigido a su eterno Padre, para que les perdonara, alegando que \u201cno saben lo que hacen\u201d. Esta ejempla rizadora frase nos confronta y a la vez nos deja ver que debemos pedir a Dios que nos d\u00e9 a nosotros el mismo esp\u00edritu de perd\u00f3n que tuvo el Redentor de los hombres, para que cuando seamos ofendidos o maltratados por alguien, le podamos perdonar con la misma espontaneidad y misericordia con que el Se\u00f1or perdon\u00f3 a los que tan mal le trataban.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li>La segunda frase es: \u201c<strong>De cierto te digo que hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso<\/strong>\u201d (Lc.23:43). En este escenario vemos a Jes\u00fas aplicando el principio de la misericordia al dirigir estas palabras a uno de los\u00a0 ladrones que hab\u00edan sido crucificados con El, como respuesta a las que aqu\u00e9l le acababa de dirigir, de que se acordase de \u00e9l cuando viviese en su Reino. Cu\u00e1n feliz y sorprendido se debi\u00f3 sentir aqu\u00e9l malhechor al o\u00edr de los veraces labios de Cristo una respuesta tan inesperada y tan llena de misericordia. S\u00ed, esto de que le hubiese pedido\u00a0 que se acordase de \u00e9l cuando viniese a reinar sobre la tierra, y\u00a0 que le contestase que aqu\u00e9l mismo d\u00eda estar\u00eda con El en la mansi\u00f3n donde reina perenne paz y se disfruta de eterna bienaventuranza, significo para este delincuente como un mensaje sobrenatural, agradable a su o\u00eddo y le expresaba una inesperada recompensa al genuino arrepentimiento criminal que le hab\u00eda manifestado.\u00a0\u00a0 \u00bfQu\u00e9 aprendemos nosotros de este incidente? Que as\u00ed como el Se\u00f1or se mostr\u00f3 misericordioso y perdonador para con un hombre con caracter\u00edsticas delictuales, que tal vez hab\u00eda incurrido en asaltos, robando a multitud de inocentes y quitando la vida a innumerables desventurados que hab\u00edan ca\u00eddo en sus sanguinarias garras, as\u00ed tambi\u00e9n se mostrar\u00e1 clemente y perdonador para con todos aqu\u00e9llos que, arrepentidos de todo coraz\u00f3n, acudan a \u00e9l por fe, como acudi\u00f3 el moribundo ladr\u00f3n. Rescatamos adem\u00e1s que a \u00e9l le perdon\u00f3 enseguida sin echarle en cara los pecados y cr\u00edmenes que hab\u00eda cometido, as\u00ed tambi\u00e9n perdonar\u00e1 a todos aqu\u00e9llos que con fe viva, conf\u00eden en su sangre eficaz, vertida gota a gota en el madero del sacrificio. Valoremos la actitud del delincuente de aprovechar la oportunidad para arrepentirse y estar con el Maestro en el para\u00edso. Arm\u00e9monos, por tanto, de fe y resoluci\u00f3n para acudir a la presencia del Se\u00f1or,\u00a0 arrepentidos de nuestros pecados creyendo que El es fiel y justo para perdonarnos. (1 Juan 1:9)<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li>La tercera frase de impacto del Se\u00f1or en la cruz es: \u201c<strong>Mujer, he ah\u00ed tu hijo; hijo, he ah\u00ed tu madre<\/strong>\u201d (Jn.19:26). En esta expresi\u00f3n vemos reflejado el principio del amor y la honra. Consideremos con qu\u00e9 filial amor y solicitud se preocupa el Salvador por aqu\u00e9lla que lo hab\u00eda llevado en sus entra\u00f1as por espacio de nueve meses. Que tremenda manifestaci\u00f3n de humanidad muestra Jesucristo en este particular acontecimiento. De esta significativa frase debemos rescatar el ejemplo que nos deja Jes\u00fas, de no s\u00f3lo honrar y respetar a los que nos dieron la existencia, sino a velar por ellos con amor filial, sobre todo, cuando se encuentren en la vejez e incapacitados de valerse por s\u00ed mismos. No seamos como muchos hijos ingratos e indolentes que, pudiendo suplir las necesidades m\u00e1s importantes de sus ancianos padres que se hallan poco menos que en la miseria, no lo hacen producto del ego\u00edsmo y desinter\u00e9s. Demos gracias una vez m\u00e1s a Jes\u00fas por este modelaje que aunque escrito est\u00e1, hacemos caso omiso y seguimos mirando a nuestros padres como estorbos, viviendo una vida loca y desenfrenada. Aprendamos de Jesucristo a honrar como se debe a aqu\u00e9llos que nos dieron el ser, nos criaron y nos encaminaron con sus luces y consejos.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li>La cuarta frase del Redentor es: <strong>El\u00ed, El\u00ed, \u00bflama sabactani? \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has desamparado<\/strong>? (Mt.27:46). En este escenario podemos considerar que el Maestro estaba llegando al epilogo de su quebrantamiento, el cual nos dejar\u00eda grandes dividendos como aprendizaje. Estas palabras, proferidas por el Se\u00f1or adquieren protagonismo al verse desamparado de Aqu\u00e9l con el cual hab\u00eda mantenido la m\u00e1s \u00edntima y dulce comuni\u00f3n desde toda la eternidad; revelan la honda tristeza de su alma, al cerciorarse de que su Padre Celestial lo hab\u00eda abandonado. Por lo tanto la pregunta es: \u00bfPor qu\u00e9 lo abandon\u00f3 cuando m\u00e1s necesitado estaba de su apoyo y fortaleza? Porque en aqu\u00e9l momento \u00c9l cargaba -como dice el profeta Isa\u00edas- nuestros delitos y pecados, y adem\u00e1s era el protagonista del plan divino de reconciliar al mundo con El; y Dios, que es Sant\u00edsimo, y que por su status de Creador, odia al pecado sin compasi\u00f3n, apart\u00f3 la vista de su Hijo, por cuanto en aqu\u00e9l momento hac\u00eda cuenta que Jes\u00fas no era su hijo, sino el sustituto de la pecadora humanidad, que sufr\u00eda el castigo que merec\u00edan los pecados y cr\u00edmenes cometidos por los hombres. Un c\u00e9lebre comentador de la Biblia, exponiendo estas palabras de Cristo en la cruz, dice: \u201cEstas son expresiones de la humanidad del Se\u00f1or, reducida a las m\u00e1s terribles agon\u00edas, para satisfacer a la justa ira de su Padre por los pecados del mundo, que de alg\u00fan modo los hab\u00eda hecho suyos tom\u00e1ndolos a su cargo. El Se\u00f1or representa all\u00ed todo el linaje humano, y se hace como uno de nosotros, que somos pecadores\u201d. S\u00ed, Dios, al dejar que su hijo bebiese solo el c\u00e1liz de la amargura, lo hizo para que nuestros pecados fuesen castigados con todo el rigor que la justicia Divina ped\u00eda, con el firme prop\u00f3sito de que despu\u00e9s Dios, sin dejar de ser justo, pudiese ser misericordioso con todos los que se arrepintiesen de coraz\u00f3n y\u00a0 confiaren en la perfecta eficacia del sacrificio de su Hijo en la cruz, perdon\u00e1ndoles sus\u00a0 pecados y libr\u00e1ndolos de toda condenaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li>La quinta frase que he considerado pertinente mencionar, est\u00e1 en el evangelio de Juan 19:28 y es \u201c<strong>Tengo sed<\/strong>\u201d. En esta exposici\u00f3n vemos que hay una clara expresi\u00f3n de un principio que todo creyente deber\u00eda aplicar en su vida y es el morir a s\u00ed mismo, aqu\u00ed vemos que el proceso de muerte que Jes\u00fas nos manifiesta en esta frase nos deja ver que para vivir una vida plena, padeceremos de una sed de ser cada d\u00eda mas santificados. Todos sabemos que una persona que ha sido herida de cierta gravedad, suele experimentar una gran sed como efecto de la intensa fiebre que le sobreviene; y Jesucristo no ha sido la excepci\u00f3n, ya que estaba seriamente herido en su cabeza producto de la corona de espinas, herido en sus preciosas manos y en sus\u00a0 venerables pies con los agudos clavos con que lo hab\u00edan clavado, y obviamente que padeci\u00f3 una terrible sed. Pero no fue s\u00f3lo sed f\u00edsica la que experiment\u00f3, sino una clase de sed que es la que hoy nos lleva a reflexionar en nuestro cometido como cristiano. No era sed de venganza ni de justicia por las vejaciones que sufr\u00eda, sino la sed de ver a los hombres reconciliados con Dios mediante la fe en su sangre purificadora. Esta clase de sed aun esta en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas ya que de acuerdo a la Palabra, \u00e9l anhela que todos los hombres se salven. Asumamos el protagonismo de aplacar esa ardiente sed del Salvador &#8211; puesto que de nosotros depende el aplacarla- arrepinti\u00e9ndonos de coraz\u00f3n de nuestros pecados, para de esa manera servir, amar y modelar a Dios durante\u00a0 lo que nos resta de vida en la tierra.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li>La sexta frase pronunciada por el Salvador es \u201c<strong>Consumado es<\/strong>\u201d (Jn.19:30). En esta frase se encierra no solamente una fidelidad eterna de parte de Jes\u00fas hacia su Padre, sino que debemos destacar el principio de la obediencia, la cual ha sido vivida de una manera ejemplar. Desde luego que la obra de la redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano, decretada desde la eternidad -obra que los profetas y santos hab\u00edan ardientemente deseado que se cumpliese- estaba cristalizada. Las fatigas y dolores que Jes\u00fas padeciera para llevar a cabo su ministerio mesi\u00e1nico; las burlas y persecuciones, las angustias del Getseman\u00ed y de la cruz han llegado a su fin, y el hombre ha sido redimido. \u00a1Gloria a Dios!. Esta hermosa y significativa frase \u201cConsumado es\u201d, nos muestra una tremenda consolaci\u00f3n para el alma \u00e1vida de perd\u00f3n. Ahora bien, debemos considerar que si la obra de la redenci\u00f3n ha sido consumada, esto quiere decir que es un acontecimiento perfectamente concluido y que nada hay que a\u00f1adir de nuestra parte, ya se trate de penitencias, o de obras meritorias, por cuanto todo lo hizo de forma perfecta y cumplida el Hijo de Dios. Mantengamos nuestra confianza en los efectos de esta obra perfecta y goc\u00e9monos en nuestra salvaci\u00f3n. Demos a trav\u00e9s de nuestro cometido como cristiano una se\u00f1al de gratitud, adorando y alabando a Jes\u00fas por haber obedecido morir por nosotros en la cruz.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li>La s\u00e9ptima y \u00faltima frase del Hijo de Dios en la cruz es:\u201d<strong>Padre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu<\/strong>\u201d (Lc.23:46). En esta expresi\u00f3n hay una clara manifestaci\u00f3n del principio de la fidelidad de parte de ambos, es decir de Padre a Hijo e viceversa. Podemos observar que independientemente de todo el padecimiento que vivi\u00f3 Jes\u00fas, al concluir la misi\u00f3n encomienda lo que nos une espiritualmente con Dios, el esp\u00edritu. Ante este acontecimiento debemos\u00a0 detenernos y reflexionar un poco producto de que somos peregrinos y extranjeros y que alg\u00fan d\u00eda partiremos de este mundo y tendremos la certeza de que nuestro esp\u00edritu ser\u00e1 tambi\u00e9n encomendado a nuestro Padre Celestial. No sabemos cu\u00e1ndo, ni d\u00f3nde, ni c\u00f3mo ser\u00e1; lo que si sabemos de seguro es que alg\u00fan d\u00eda hemos de partir. Mientras tanto procuremos vivir bajo sus principios, siendo diligentes y manteniendo nuestro testimonio intachable, para de esa manera poder manifestar nuestro agradecimiento por el sacrificio perfecto que nuestro Se\u00f1or vivi\u00f3 inmerecidamente.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Que esta temporada nos lleve a reflexionar en nuestro proceder como hijos de Dios. \u00a1Bendiciones!<\/p>\n<p>Por Pastor Freddy Mu\u00f1oz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Referirse a esta temporada nos lleva inevitablemente a reflexionar sobre el real significado que nos muestra el sacrificio perfecto de la cruz. 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