{"id":1266,"date":"2010-11-08T07:06:10","date_gmt":"2010-11-08T10:06:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/?p=1266"},"modified":"2017-03-26T00:15:10","modified_gmt":"2017-03-26T03:15:10","slug":"el-rostro-de-jesus-en-el-evangelio-de-juan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/el-rostro-de-jesus-en-el-evangelio-de-juan\/","title":{"rendered":"El rostro de Jes\u00fas en el evangelio de Juan"},"content":{"rendered":"<p>por Bill Mitchell<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Sobre el Evangelio de Juan\u2026 \u00abEs un charco m\u00e1gico, lo suficientemente peque\u00f1o para que un ni\u00f1o chapotee en \u00e9l sin peligro, y lo suficientemente grande para que un elefante nade en \u00e9l.\u00bb (William Temple) <\/strong><\/p>\n<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-1263\" style=\"margin: 6px; border: 2px solid gray;\" title=\"rostros1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/rostros1-150x150.jpg?resize=150%2C150\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/>Es sorprendente que la mayor\u00eda de las palabras clave de este Evangelio son de una o dos s\u00edlabas: ser, pan, vida, luz, amor, verdad, lavar, agua. Otras son m\u00e1s largas, como \u00abpalabra\u00bb, \u00abcamino\u00bb. Hay im\u00e1genes que hasta el m\u00e1s peque\u00f1o puede entender: \u00abel viento que sopla de noche\u00bb, \u00abovejas\u00bb, \u00abun pastor \u00bb, \u00abun manantial\u00bb. S\u00ed, los ni\u00f1os pueden chapotear en este charco. Pero, a la vez, la persona que m\u00e1s ha avanzado en el camino podr\u00e1 encontrar aqu\u00ed una fuente de est\u00edmulo inagotable.<\/p>\n<p>En nuestra vida diaria, este es el Evangelio que nos resulta m\u00e1s familiar. Sus expresiones impactantes y sus frases breves y poderosas nos llaman la atenci\u00f3n y perduran en nosotros, como las siete declaraciones de Jes\u00fas en las que usa la expresi\u00f3n \u00abYo soy\u00bb: \u00abEl pan que da vida\u00bb (6.35), \u00abla luz que alumbra a todos\u00bb (9.5), \u00abla puerta de las ovejas\u00bb (10.7), \u00abel buen pastor\u00bb (10.11), \u00abel que da la vida y el que hace que los muertos vuelvan a vivir\u00bb (11.25), \u00abel camino, la verdad y la vida\u00bb (14.6), \u00abla vid verdadera\u00bb (15.1). Para muchos, ciertos pasajes de este Evangelio est\u00e1n relacionados con determinadas experiencias de su vida. En la Escocia donde me cri\u00e9, era raro ir a un funeral en el que no se leyeran las palabras de este Evangelio. \u00a1No puedo recordar a nadie que en momentos as\u00ed leyera de Mateo, Marcos, o Lucas! Las palabras del Evangelio de Juan llegan a la profundidad de nuestro dolor.<br \/>\nA dos hermanas que estaban de luto, Jes\u00fas les dijo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Yo soy el que da la vida y el que hace que los muertos vuelvan a vivir. Quien pone su confianza en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1. Los que todav\u00eda viven y conf\u00edan en m\u00ed, nunca morir\u00e1n para siempre. (11.25, 26)<\/strong><\/p>\n<p>A los disc\u00edpulos desconcertados, que trataban de hacerse a la idea de que Jes\u00fas iba a morir y a dejarlos, sin que ellos pudieran irse con \u00e9l, Jes\u00fas les dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: left; padding-left: 30px;\"><strong>No se preocupen. Conf\u00eden en Dios y conf\u00eden tambi\u00e9n en m\u00ed. En la casa de mi<br \/>\nPadre hay lugar para todos. Si no fuera cierto, no les habr\u00eda dicho que voy all\u00e1 a prepararles un lugar. Despu\u00e9s de esto, volver\u00e9 para llevarlos conmigo. As\u00ed estaremos juntos. (14.1-3)<\/strong><\/p>\n<p>No es ninguna sorpresa entonces que, en tiempos de crisis, acudamos al Evangelio de Juan y al Jes\u00fas que encontramos all\u00ed. Pero este Evangelio es muy distinto de los otros que hemos estado examinando. Comienza en forma dram\u00e1tica, austera, po\u00e9tica, con lo que es en verdad un himno glorioso. Hay ritmo, cadencia, elocuencia, poder.<br \/>\nNo comienza con el nacimiento sino que nos remonta a edades antes de ese acontecimiento. No hay relatos del nacimiento de Jes\u00fas como los que encontramos en los otros tres Evangelios: magos, pastores, etc. S\u00f3lo una declaraci\u00f3n simple y profunda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Aquel que es la Palabra habit\u00f3 entre nosotros y fue como uno de nosotros. (1.14)<\/strong><\/p>\n<p>Tuvo su hogar entre nosotros. Trata el nacimiento de Jes\u00fas, no para decirnos c\u00f3mo sucedi\u00f3 sino por qu\u00e9. No es que Juan no supiera lo que los dem\u00e1s evangelistas hab\u00edan dicho. Algunos acontecimientos son los mismos. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n parece estar al tanto de los interrogantes en torno al nacimiento de Jes\u00fas. En una discusi\u00f3n animada con los l\u00edderes jud\u00edos sobre qui\u00e9nes son los verdaderos hijos de Dios, le dijeron: \u00ab\u00a1Nosotros no somos ileg\u00edtimos!\u00bb (8.41). No sorprende encontrar en estas palabras una injuria, un dejo de sorna, una burla cuestionando el origen de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Hay otras similitudes con los otros tres evangelistas. Jes\u00fas es el maestro que Dios ha enviado (3.2). Marcos no es el \u00fanico que enfatiza la humanidad de Jes\u00fas.<br \/>\nCuando est\u00e1 con las hermanas que estaban de duelo, el texto dice de manera simple y profunda que \u00abse sinti\u00f3 muy triste y les tuvo compasi\u00f3n\u2026 Jes\u00fas se puso a llorar\u00bb (11.33-35). La palabra que se usa para el llanto de Mar\u00eda quiere decir \u00abgemido fuerte\u00bb (33), pero se utiliza otra distinta al hablar de Jes\u00fas: sin poder contener su dolor, \u00abrompi\u00f3 en llanto\u00bb. La tensi\u00f3n dram\u00e1tica que se ve en Marcos se acent\u00faa m\u00e1s en Juan mediante el entretejido de \u00abA\u00fan no ha llegado el momento\u00bb (por ejemplo, 2.4; 7.30), \u00abllegar\u00e1 el d\u00eda\u00bb (por ejemplo, 5.25; 16.2), y \u00abha llegado el momento\u00bb (por ejemplo, 12.23; 17.1). En Juan, al igual que en Lucas, Jes\u00fas derriba las barreras y se acerca a los excluidos y marginados (v\u00e9ase 4.1-42). Los disc\u00edpulos \u00abse extra\u00f1aron de verlo hablando con una mujer\u00bb (4.27), y como si esto fuera poco, \u00a1con una mujer samaritana!<br \/>\nSin embargo, hay grandes diferencias. A primera vista parece que no hay par\u00e1bolas. Pero en un examen m\u00e1s detallado, encontramos, casi escondidos, dichos breves, concisos y expresivos (3.8,29; 4.35-38; 5.19,20; 8.35; 10.1-5; 11.9,10; 12.24,35,36; 16.21).<br \/>\nJes\u00fas dice que usa \u00abejemplos y comparaciones\u00bb (16.25), y no siempre son f\u00e1ciles de entender. Tambi\u00e9n hay \u00abpar\u00e1bolas actuadas\u00bb como peque\u00f1os dramas puestos en escena frente a nosotros (por ejemplo, 13.1-11). Hay di\u00e1logos fascinantes (por ejemplo, 3.1-15) y discursos largos (por ejemplo, 14\u201316). Las \u00abgrandes obras\u00bb que Jes\u00fas hace no se denominan \u00abmilagros \u00bb; son \u00abse\u00f1ales\u00bb. Es un Evangelio lleno de s\u00edmbolos poderosos.<\/p>\n<p><strong>La forma del Evangelio<\/strong><\/p>\n<p><strong><br \/>\n<\/strong>El \u00abpr\u00f3logo\u00bb o introducci\u00f3n (1.1-18), la llegada de la Palabra al mundo, se complementa con el ep\u00edlogo:<br \/>\nJes\u00fas en Galilea, preparando un desayuno de pescado asado y pan para unos amigos cansados (21.1-25).<br \/>\nAlgunas palabras de la introducci\u00f3n pueden ayudarnos a entender el resto del Evangelio:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Aquel que es la Palabra estaba en el mundo. Dios cre\u00f3 el mundo por medio de aquel que es la Palabra, pero la gente no lo reconoci\u00f3. La Palabra vino a vivir a este mundo, pero su pueblo no lo acept\u00f3. Pero aquellos que la aceptaron y creyeron en ella, llegaron a ser hijos de Dios. (1.10-12)<\/strong><\/p>\n<p>Estas dos respuestas<\/p>\n<p><strong>su pueblo no la acept\u00f3\u2026<\/strong><\/p>\n<p><strong>aquellos que la aceptaron\u2026<br \/>\nllegaron a ser hijos de Dios.<\/strong><\/p>\n<p>resumen las dos secciones del libro:<br \/>\n1.19-12.50 <strong>el Libro de las se\u00f1ales<\/strong>;<br \/>\n13.1-20.31 <strong>el Libro de la gloria<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Su pueblo no la acept\u00f3\u2026<br \/>\n<\/strong>Hay <strong>siete \u00abse\u00f1ales<\/strong>\u00bb: Jes\u00fas convierte el agua en vino en la fiesta de bodas (2.1-11); sana al hijo de un oficial (4.46-53); sana al paral\u00edtico de Betzat\u00e1 (5.1-9); alimenta a cinco mil (6.1-14); camina sobre el agua (6.16-21); da vista al ciego (9.1-41); resucita a L\u00e1zaro\u00a0(11.1-44). Noten el n\u00famero siete, al igual que hay <strong>siete dichos \u00abYo soy<\/strong>\u00bb. Un n\u00famero simb\u00f3lico especial en la cultura jud\u00eda: plenitud, totalidad, perfecci\u00f3n.<br \/>\nCasi al final del Libro de las se\u00f1ales, hay un contraste marcado. Algunos griegos (\u00a1gente no jud\u00eda!) que hab\u00edan venido a Jerusal\u00e9n para la fiesta de la Pascua seacercaron a Felipe (\u00a1quien hablaba griego, ten\u00eda un nombre griego y era de Betsaida, una regi\u00f3n con predominio griego!): \u00abSe\u00f1or \u2013dijeron\u2013, queremos ver a Jes\u00fas\u00bb (12.21). \u00abHa llegado el momento\u00bb de que Jes\u00fas sea glorificado, y la primera se\u00f1al es el homenaje que le rinden estas personas no jud\u00edas. En contraste, hablando sobre su propio pueblo, el autor comenta: \u00abJes\u00fas hab\u00eda hecho muchos milagros delante de esa gente, pero aun as\u00ed la gente cre\u00eda en \u00e9l\u00bb (12.37).<\/p>\n<p>Para ser fieles al relato, algunos s\u00ed creyeron:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>\u2026muchos jud\u00edos y algunos de sus l\u00edderes creyeron en Jes\u00fas, pero no se lo dec\u00edan a nadie porque ten\u00edan miedo de que los fariseos los expulsaran de la sinagoga. Ellos prefer\u00edan quedar bien con la gente y no con Dios. (12.42, 43)<\/strong><\/p>\n<p>Ellos prefer\u00edan recibir honores de los hombres m\u00e1s que los honores (o \u00abgloria\u00bb) de parte de Dios. La siguiente secci\u00f3n del libro habla de esa \u00abgloria de Dios\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Pero aquellos que la aceptaron\u2026 llegaron a ser hijos de Dios<\/strong><\/p>\n<p>En el Libro de la gloria, Jes\u00fas les ense\u00f1a a los once el significado del discipulado (15), les promete la ayuda y la presencia del Esp\u00edritu Santo (14.15-31) y ora por ellos y por los que se convertir\u00e1n en sus seguidores a trav\u00e9s del testimonio de ellos (18). Luego, mediante la experiencia de su muerte (18\u201319) y resurrecci\u00f3n (20.1-29), les revela su gloria verdadera. De cara a la cruz, les hab\u00eda dicho: \u00abHa llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado\u00bb (12.23 RVR), el momento de que todos supieran de verdad qui\u00e9n era \u00e9l. Como lo expres\u00f3 San Columba en su gran himno Christus redemptor gentium: \u00abCristo subi\u00f3 a la cruz roja\u00bb como un rey que se instala en su trono. Seg\u00fan ese gran misionero de la iglesia c\u00e9ltica, Jes\u00fas reina desde la cruz.<\/p>\n<p><strong>El rostro de Jes\u00fas<br \/>\n<\/strong>El rostro de Jes\u00fas que vemos es el del amor, porque es el rostro de Dios.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Nadie ha visto a Dios jam\u00e1s; pero el Hijo \u00fanico, que est\u00e1 m\u00e1s cerca del Padre y que es Dios mismo, nos ha ense\u00f1ado c\u00f3mo es Dios. (1.16-18)<\/strong><\/p>\n<p>No fue casualidad que Jes\u00fas usara la expresi\u00f3n \u00abYo soy\u00bb, pero s\u00ed conmocionaba a sus oyentes porque era eco de lo que sab\u00edan de la historia de Mois\u00e9s, y de lo que Dios le hab\u00eda respondido tantos siglos atr\u00e1s cuando Mois\u00e9s le pregunt\u00f3 qu\u00e9 deb\u00eda decir a los que le preguntaran qui\u00e9n lo hab\u00eda enviado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Diles que soy el Dios eterno, y que me llamo YO SOY. (\u00c9xodo 14-16)<\/strong><\/p>\n<p>Por eso la gente comenz\u00f3 a tomar piedras para apedrear a Jes\u00fas cuando este dijo: \u00abLes aseguro que mucho antes de que naciera Abraham, yo soy\u00bb (8.58-59). Para ellos era una blasfemia.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n es este Dios? \u00bfPor qu\u00e9 vino Jes\u00fas? \u00c9l mismo dijo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>Dios am\u00f3 tanto a la gente de este mundo, que me entreg\u00f3 a m\u00ed, que soy su \u00fanico Hijo\u2026 (3.16)<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo am\u00f3? El cap\u00edtulo 13.1-12 es una especie de bisagra que enlaza los dos \u00ablibros\u00bb que hemos estado explorando. Es una par\u00e1bola que Jes\u00fas protagoniza ante sus seguidores incr\u00e9dulos. \u00ab\u00c9l siempre hab\u00eda amado a sus seguidores que estaban en el mundo, y los am\u00f3 de la misma manera hasta el fin\u00bb, hasta las \u00faltimas consecuencias (13.1). Ahora les iba a mostrar la magnitud de su amor. Jes\u00fas sab\u00eda que hab\u00eda llegado el momento de que volviera al Padre. \u00abDios hab\u00eda enviado a Jes\u00fas, y Jes\u00fas lo sab\u00eda; y tambi\u00e9n sab\u00eda que regresar\u00eda para estar con Dios\u00bb (13.3). Esta no es solamente una par\u00e1bola representada, es tambi\u00e9n una gran par\u00e1bola geom\u00e9trica divina, una curva inversa:<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas est\u00e1 sentado a la mesa; se quita el manto y se pone una toalla; toma una palangana de agua y se arrodilla; en el punto m\u00e1s bajo de la \u00abpar\u00e1bola\u00bb, toma el lugar de un siervo para lavar pies sucios; luego se pone el manto y se vuelve a sentar: regresa a su lugar.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo lo entendemos? Se hizo a la sombra de la cruz. El que lava es aquel \u00abque quita el pecado del mundo\u00bb (1.29 RVR). Jes\u00fas \u00abse quit\u00f3\u00bb el manto, les lava los pies y \u00abse puso otra vez\u00bb el manto. En el texto griego, los verbos para \u00abquitarse\u00bb (tithenai) y \u00abponerse\u00bb (labein) el manto son los mismos que Jes\u00fas, el Buen Pastor, emple\u00f3 al hablar de su muerte y resurrecci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>El buen pastor est\u00e1 dispuesto a morir por sus ovejas\u2026 Tambi\u00e9n yo estoy dispuesto (tithesin) a morir para salvar a mis seguidores\u2026 Mi Padre me ama porque estoy dispuesto a entregar (tithemi) mi vida para luego volver a recibirla (labo). Nadie me quita la vida, sino que yo la entrego (tithemi) porque as\u00ed lo quiero. Tengo poder para entregar (tithemi) mi vida, y tengo poder para volver a recibirla (labein). (10.11,14-15,17,18)<\/strong><\/p>\n<p>El motivo de la narrativa es la limpieza. \u00abSi no te lavo los pies, ya no podr\u00e1s ser mi seguidor.\u00bb El significado es que no hay lugar al lado de Jes\u00fas para los que no aceptan la limpieza que les ofrece mediante su muerte. El llamado al discipulado es el reflejo de lo que hizo Jes\u00fas como siervo de Dios.<br \/>\nEsta doble par\u00e1bola anticipa la cruz. A los disc\u00edpulos los hace \u00abparticipar del poder del Cristo inmolado\u00bb. Si queremos ver a Jes\u00fas, al igual que los griegos que acudieron a Felipe, en el Evangelio de Juan nuestra mirada se fijar\u00e1 en el rostro del amor: el inimaginable, infinito, eterno amor de Dios.<\/p>\n<p><strong>Querido Se\u00f1or Jes\u00fas, como Andr\u00e9s y su amigo te preguntamos: \u00bfD\u00f3nde vives?<br \/>\nY escuchamos tu respuesta: \u201cVen y lo ver\u00e1s.\u201d Como ellos y como los griegos, queremos ver\u2026, verte con m\u00e1s claridad, amarte m\u00e1s y m\u00e1s, seguirte m\u00e1s cerca, cada d\u00eda. Am\u00e9n.<\/strong><\/p>\n<p><em>El doctor Bill Mitchell fue Coordinador de traducciones para las Am\u00e9ricas de Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Bill Mitchell Sobre el Evangelio de Juan\u2026 \u00abEs un charco m\u00e1gico, lo suficientemente peque\u00f1o para que un ni\u00f1o chapotee en \u00e9l sin peligro, y lo suficientemente grande para que un elefante nade en \u00e9l.\u00bb (William Temple) Es sorprendente que &hellip; <a class=\"kt-excerpt-readmore\" href=\"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/el-rostro-de-jesus-en-el-evangelio-de-juan\/\" aria-label=\"El rostro de Jes\u00fas en el evangelio de Juan\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1263,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[923],"tags":[76,112,212,867,286],"class_list":["post-1266","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencias-biblicas","tag-familia","tag-historia","tag-jesus","tag-libro","tag-resurreccion"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/rostros1-e1288277756164.jpg?fit=226%2C169&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pInKk-kq","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1266","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1266"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1266\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1263"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}