{"id":1262,"date":"2010-11-01T06:40:52","date_gmt":"2010-11-01T09:40:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/?p=1262"},"modified":"2011-03-30T16:39:29","modified_gmt":"2011-03-30T20:39:29","slug":"el-restro-de-jesus-en-el-evangelio-de-marcos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/el-restro-de-jesus-en-el-evangelio-de-marcos\/","title":{"rendered":"El rostro de jes\u00fas en el evangelio de Marcos"},"content":{"rendered":"<p><strong><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-1263\" style=\"margin: 4px; border: 2px solid gray;\" title=\"rostros1\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/rostros1-e1288277756164.jpg?resize=226%2C169\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"169\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/rostros1-e1288277756164.jpg?w=226&amp;ssl=1 226w, https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/rostros1-e1288277756164.jpg?resize=170%2C127&amp;ssl=1 170w\" sizes=\"auto, (max-width: 226px) 100vw, 226px\" \/>Por Bill Mitchell<\/strong><\/p>\n<p><em>El Evangelio seg\u00fan Marcos<\/em><br \/>\nLecturas: 1.1-13; 10.32-34<\/p>\n<p>La  secci\u00f3n de rese\u00f1as de la edici\u00f3n de fin de a\u00f1o del diario canadiense  Globe and Mail comenzaba con el encabezado \u201cDios, qu\u00e9 popular\u201d, y  agregaba: \u201cHablando de resucitar una carrera, sea cual fuere el g\u00e9nero  art\u00edstico, Jes\u00fas estuvo all\u00ed en el 2003.\u201d<\/p>\n<p>El  escritor a\u00f1ad\u00eda: \u201cLes aseguro que 2003 fue el a\u00f1o de nuestro Se\u00f1or. Es  decir, Jesucristo. Cuando digo que tuvo un gran a\u00f1o, no me refiero a la  religi\u00f3n, sino a las artes: libros, pel\u00edculas, m\u00fasica, arte, reliquias  de museo. En cualquier g\u00e9nero art\u00edstico que se le ocurra, el Hijo de  Dios estuvo all\u00ed. Omnipresente, podr\u00eda decirse, justo el tipo de  atributo que se espera encontrar en un miembro vitalicio de la Santa  Trinidad.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfPero<strong> qu\u00e9 Jes\u00fas los medios presentan<\/strong>? Estamos acostumbrados a las promociones  de las editoriales como: \u201cAhora s\u00ed lo sabr\u00e1. Por fin, la biograf\u00eda  verdadera. El hombre detr\u00e1s del mensaje. La verdad detr\u00e1s de la  controversia. Adquiera hoy su ejemplar.\u201d Los publicistas juegan con  nuestra debilidad humana: \u201cNo corra el riesgo. L\u00e9alo.\u201d No podr\u00e1  resistirlo porque es un hecho que nos fascinan los dem\u00e1s. Nos sentimos  atra\u00eddos al escuchar titulares como: \u201cUna brillante recreaci\u00f3n del  hombre y su tiempo.\u201d<\/p>\n<p>Nos  hemos acostumbrado a tener ciertas expectativas de un libro, de un  art\u00edculo de diario, o de una pel\u00edcula, que prometen revelarlo todo.  \u00bfAcaso nos dicen lo que queremos saber? \u00bfCumplen la promesa? Sin  embargo, los libros que estamos estudiando no son ese tipo de biograf\u00eda.  Debemos juzgarlos como lo que son.<\/p>\n<p>Esta  no es la t\u00edpica noticia de los medios de hoy: \u201cYo lav\u00e9 los pies de  Jes\u00fas\u201d, o \u201cEstuve en la \u00daltima Cena\u201d. En una serie de art\u00edculos  estudiaremos los rostros de Jes\u00fas que vemos en los cuatro Evangelios.  Los Evangelios no son biograf\u00edas, tal como las entendemos. El relato de  Marcos, que podr\u00eda calificarse de \u201cintroducci\u00f3n magistral\u201d, ni siquiera  se ocupa de la infancia de Jes\u00fas. Surge de la nada lanzando desaf\u00edos a  diestra y siniestra, despu\u00e9s de esa figura extra\u00f1a del ermita\u00f1o Juan el  Bautista.<\/p>\n<p>Todos  los relatos de la vida de Jes\u00fas nos resultan breves seg\u00fan nuestros  par\u00e1metros. Los titulares de los diarios de hoy anuncian la disputa  entre Paul O\u2019Neill y George Bush por el libro de O\u2019Neill, quien trabaj\u00f3  para Bush menos de dos a\u00f1os y cuyo libro \u00a1tiene una pulgada y media de  alto! <strong>En los Evangelios, a pesar de su brevedad, hay una preocupaci\u00f3n  evidente por la muerte de Jes\u00fas, la cual, en el caso de Marcos, parece  dominar el \u00faltimo tercio de su relato.<\/strong><\/p>\n<p>Cada  escritor tiene su prop\u00f3sito. A menudo coinciden, otras veces se  complementan y otras m\u00e1s generan preguntas. Piensa en la persona a la  que Jes\u00fas le dijo: \u201cVe y vende todo lo que tienes, y da el dinero a los  pobres.\u201d Lo llamamos el \u201cjoven l\u00edder rico\u201d, pero \u00a1ning\u00fan Evangelio lo  denomina de las tres maneras! Marcos nos dice que era un rico, Mateo nos  dice que era un joven y Lucas nos dice que era un l\u00edder.<\/p>\n<p>Comenzamos  con Marcos porque parece haber sido el primero en escribir ese relato.  Su Evangelio se basa probablemente en lo que le cont\u00f3 Pedro. Estuvieron  juntos en Roma. Al principio es dif\u00edcil ver un patr\u00f3n. Pero hay algo que  sobresale: el paso acelerado con que se suceden los episodios  individuales. Todo ocurre \u201cde pronto\u201d, \u201cen ese mismo instante\u201d, \u201cen  seguida\u201d, \u201cen ese momento\u201d.<\/p>\n<p>La  palabra griega euthus, que se traduce con esas expresiones, aparece 41  veces en los 16 cap\u00edtulos del Evangelio. Seg\u00fan lo presenta Marcos, <strong>hay  una cierta urgencia en la manera en que Jes\u00fas lleva a cabo su  ministerio<\/strong>. Quiz\u00e1s esa urgencia que le da al Evangelio esa apariencia  inacabada nos dice algo del porqu\u00e9 lo escribi\u00f3. Marcos estaba apurado  por comunicar su mensaje sobre un hombre cuya urgencia era palpitante y  real.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n<\/strong>En la \u00faltima secci\u00f3n del Evangelio hay un cap\u00edtulo muy extra\u00f1o  que quiz\u00e1 nos d\u00e9 la clave. Habla de se\u00f1ales en el cielo, de cosas  extra\u00f1as que van a suceder, de los problemas antes del fin de los  tiempos. Hay pruebas, la gente es entregada a los gobernantes a causa de  Cristo y de sus Buenas Noticias. \u00bfAcaso esa situaci\u00f3n era muy cercana a  la gente para quienes escribi\u00f3, gente que sufr\u00eda persecuci\u00f3n y que no  sab\u00eda qu\u00e9 les deparar\u00eda el ma\u00f1ana?<\/p>\n<p>Esta gente viv\u00eda bajo presi\u00f3n. Hab\u00eda conflictos. Hab\u00eda tensiones.  Surgieron preguntas y las dudas se arraigaron. Estaban perplejos. La  confusi\u00f3n hab\u00eda ro\u00eddo su percepci\u00f3n fundamental de Jes\u00fas. \u00bfQu\u00e9 quer\u00eda  decirle Marcos a esa gente? \u00bfDe qu\u00e9 manera lo ayud\u00f3 Dios a presentarles  el rostro de Jes\u00fas?<\/p>\n<p>Comienza  con un t\u00edtulo para su obra: \u201cEsta es la historia de c\u00f3mo empezaron a  anunciarse las buenas noticias acerca de Jes\u00fas, que es el Hijo de Dios y  el Mes\u00edas.\u201d Sin embargo, la gente no necesitaba prueba de ello, sino  aliento. Para Marcos no hay duda sobre qui\u00e9n es Jes\u00fas, o de que es el  Mes\u00edas, el enviado de Dios. Pero hay mucho que decir acerca de lo que  eso significa.<\/p>\n<p><strong>Detalla sus ideas en el pr\u00f3logo. Jes\u00fas es:<br \/>\n<\/strong> Prometido por Dios<br \/>\nUngido por el Esp\u00edritu<br \/>\nHijo del Rey<br \/>\nMensajero del Reino<\/p>\n<p><strong>Luego muestra c\u00f3mo viene el Reino. Jes\u00fas:<\/strong><\/p>\n<p>vence a Satan\u00e1s y a sus huestes<br \/>\nsana a los enfermos<br \/>\nperdona al pecador<br \/>\nlibera a las v\u00edctimas de la opresi\u00f3n sat\u00e1nica<br \/>\nalimenta a los hambrientos<br \/>\nresucita a los muertos<\/p>\n<p><strong>Todas son indicaciones del \u201cd\u00eda de salvaci\u00f3n\u201d que la gente anhelaba.<br \/>\nSin embargo, todo se presenta con abundancia de detalles, de manera  v\u00edvida, con pinceladas que s\u00f3lo pueden venir de un testigo ocular, tales  como:<\/strong><\/p>\n<p>4.38\u00a0la almohada del pescador<br \/>\n6.39\u00a0el pasto verde<br \/>\n10.16 Jes\u00fas toma en sus brazos a los ni\u00f1os<br \/>\n10.21\u00a0su mirada de amor por el hombre rico<br \/>\n10.32\u00a0Jes\u00fas les llevaba la delantera mientras sub\u00eda hacia Jerusal\u00e9n con los disc\u00edpulos<\/p>\n<p><strong>El rango de emociones y el realismo del retrato que pinta Marcos nos muestran el rostro de Jes\u00fas de diversas maneras:<\/strong><\/p>\n<p>1.41\u00a0Jes\u00fas tuvo compasi\u00f3n de \u00e9l, extendi\u00f3 la mano, toc\u00f3 al enfermo.<br \/>\n3.5\u00a0Jes\u00fas mir\u00f3 con enojo a los que lo rodeaban y, al ver que eran muy tercos y no ten\u00edan amor, se puso muy triste.<br \/>\n6.6 \u00a0se sorprendi\u00f3 mucho de que aquella gente no creyera en \u00e9l.<br \/>\n6.34 \u00a0les tuvo compasi\u00f3n, porque parec\u00edan ovejas sin pastor.<br \/>\n7.34\u00a0Despu\u00e9s mir\u00f3 al cielo, suspir\u00f3 y dijo: \u201c\u00a1Efat\u00e1!\u201d Esta palabra significa \u201c\u00a1\u00c1brete!\u201d<br \/>\n8.12\u00a0Los fariseos llegaron adonde estaba Jes\u00fas y comenzaron a discutir con \u00e9l\u2026 Jes\u00fas se molest\u00f3 mucho por esto<br \/>\n10.14\u00a0se enoj\u00f3 con ellos y les dijo: \u201cDejen que los ni\u00f1os se acerquen a m\u00ed\u2026\u201d<br \/>\n10.21 Jes\u00fas lo mir\u00f3 con amor y le dijo: \u201cSolo te falta hacer una cosa\u2026\u201d<br \/>\n13.32\u00a0Nadie sabe el d\u00eda ni la hora en que yo vendr\u00e9; ni siquiera los  \u00e1ngeles del cielo lo saben. Es m\u00e1s, ni yo lo s\u00e9. Dios es el \u00fanico que lo  sabe.<br \/>\n14.33, 34 Empez\u00f3 a sentirse muy, pero muy triste, y les dijo a los tres: \u201cEstoy muy triste, y siento que me voy a morir\u2026\u201d<\/p>\n<p>Jes\u00fas  es real, no es una estatua de yeso. Vibra en su humanidad. Late lleno  de vida. Sin embargo, en todo mantiene su integridad. Las traiciones que  sufre, los conflictos que encuentra, resuenan en las experiencias de su  pueblo.<\/p>\n<p><strong>Pero\u2026 hay una corriente misteriosa<br \/>\n<\/strong> No es un hombre com\u00fan.<br \/>\nAparece la voz divina \u2013 1.11, 9.7.<br \/>\nEst\u00e1n las afirmaciones de Jes\u00fas \u2013 12.6, 13.32, 14.62.<br \/>\nEs m\u00e1s que un desafortunado que va camino a la muerte.<br \/>\nHabla por inspiraci\u00f3n de Dios \u2013 1.22.<br \/>\nInfunde asombro \u2013 2.12, 4.41, 6.50, 10.32.<br \/>\n\u201c\u00bfQui\u00e9n es este hombre, que hasta el viento y el mar le obedecen?\u201d<br \/>\nLa sorpresa de la gente no tiene l\u00edmites: \u201cJes\u00fas todo lo hace bien\u201d 7.37<br \/>\n\u201cLos disc\u00edpulos iban confundidos, mientras Jes\u00fas caminaba delante de  ellos hacia Jerusal\u00e9n. Por su parte, los otros seguidores estaban llenos  de miedo.\u201d 10.32<br \/>\nLa sombra de la cruz cubre el \u00faltimo tercio del Evangelio de Marcos.<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9?<br \/>\n10.45\u00a0Jes\u00fas estaba haciendo una obra por mucha gente que s\u00f3lo \u00e9l pod\u00eda hacer.<br \/>\n14.24\u00a0Su muerte inaugura una nueva era en las relaciones entre Dios y la humanidad: un nuevo pacto.<\/p>\n<p>De  hecho, es el relato del reino de Dios, el gobierno redentor de Dios,  una vez y para siempre revelado en Jes\u00fas, su \u00fanico Hijo, y establecido  con poder en la resurrecci\u00f3n. No es sorpresa que los primeros en llegar a  la tumba hayan reaccionado \u201ctemblando de miedo\u201d (16.8) ante la noticia  de que hab\u00eda resucitado.<\/p>\n<p><strong>El  rostro de Jes\u00fas est\u00e1 marcado por una profunda humanidad y  vulnerabilidad, con emociones que todos pueden ver claramente. <\/strong>El reino  que trae tambi\u00e9n es vulnerable: comienza como una semilla aparentemente  insignificante (4.26-32). No hay un triunfalismo f\u00e1cil, sino una  urgencia de ocuparse de lo trascendente. \u00bfEs este el elegido de Dios, el  Hijo de Dios? S\u00ed\u2026 pero visto en los t\u00e9rminos del sufrimiento y de la  cruz. El reino del rev\u00e9s.<\/p>\n<p>El  rostro de Jes\u00fas que Marcos esboza, moldea, es para una comunidad que  vive bajo presi\u00f3n. A fin de cuentas, no es el emperador romano el  poderoso \u201chijo de los dioses\u201d, sino que Jes\u00fas es el poderoso Hijo de  Dios. \u00c9l est\u00e1 en pie, firme, entre su pueblo que sufre. Entiende cada  una de sus emociones\u2026 y es fuerte para ayudarlos.<\/p>\n<p>Si  queremos pura belleza narrativa, debemos ir al Evangelio de Lucas. Si  queremos una reflexi\u00f3n profunda sobre el verdadero significado del  Evangelio, debemos ir a Juan. Para una presentaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las  ense\u00f1anzas de Jes\u00fas, debemos elegir a Mateo. Pero para el relato m\u00e1s  temprano, simple y breve del poderoso Hijo de Dios, que \u201c<strong>se manifest\u00f3 a  fin de destruir las obras del diablo y hacernos hijos de Dios, y  herederos de la vida eterna<\/strong>\u201d, s\u00f3lo hay un libro, el Evangelio seg\u00fan  Marcos.<\/p>\n<p><em>Oh, Dios,<br \/>\nprocuramos seguir tus caminos, como Jes\u00fas;<br \/>\ndanos o\u00eddos para escuchar<br \/>\nel Evangelio de Marcos<br \/>\ncomo las buenas noticias<br \/>\nde un discipulado audaz<br \/>\nque muestran tu amor al mundo<br \/>\nen formas sorprendentes<\/em>.<br \/>\nAm\u00e9n.<\/p>\n<p><em>El doctor Bill Mitchell es Coordinador de traducciones para las Am\u00e9ricas de Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Bill Mitchell El Evangelio seg\u00fan Marcos Lecturas: 1.1-13; 10.32-34 La secci\u00f3n de rese\u00f1as de la edici\u00f3n de fin de a\u00f1o del diario canadiense Globe and Mail comenzaba con el encabezado \u201cDios, qu\u00e9 popular\u201d, y agregaba: \u201cHablando de resucitar una &hellip; <a class=\"kt-excerpt-readmore\" href=\"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/el-restro-de-jesus-en-el-evangelio-de-marcos\/\" aria-label=\"El rostro de jes\u00fas en el evangelio de Marcos\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1263,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[923],"tags":[112,212,867,286],"class_list":["post-1262","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencias-biblicas","tag-historia","tag-jesus","tag-libro","tag-resurreccion"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/rostros1-e1288277756164.jpg?fit=226%2C169&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pInKk-km","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1262","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1262"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1262\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1263"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1262"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1262"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1262"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}