{"id":10832,"date":"2017-04-10T07:54:46","date_gmt":"2017-04-10T10:54:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/?p=10832"},"modified":"2017-04-10T11:15:52","modified_gmt":"2017-04-10T14:15:52","slug":"jesus-el-predicador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/jesus-el-predicador\/","title":{"rendered":"Jes\u00fas el predicador"},"content":{"rendered":"<p>por Edesio S\u00e1nchez Cetina, Biblista, exegeta y profesor<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Por lo general, se ha dicho que Mateo 4.23 y 9.35 ofrecen, en el Evangelio Seg\u00fan San Mateo, un resumen del ministerio o actividad de Jes\u00fas (el \u00e9nfasis es m\u00edo):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Recorr\u00eda Jes\u00fas todas las ciudades y aldeas, <em>ense\u00f1ando<\/em> en las sinagogas de ellos, y <em>predicando<\/em> el evangelio del reino, y <em>sanando<\/em> toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo (Mt 9.35, RV60).<\/p>\n<p>En efecto, cuando se leen los tres Evangelios Sin\u00f3pticos (Mateo, Marcos y Lucas), estos son los tres elementos que m\u00e1s resaltan: Jes\u00fas <em>ense\u00f1a<\/em> por sobre todas las dem\u00e1s actividades, <em>predica<\/em> y <em>sana<\/em>.\u00a0 Ya que nuestro tema es el de la \u00abpredicaci\u00f3n\u00bb, este ensayo se enfocar\u00e1 en esa particular actividad.\u00a0 La intenci\u00f3n no es concentrar el estudio en un an\u00e1lisis l\u00e9xico o sem\u00e1ntico de una o varias palabras (\u00abpredicar\u00bb, \u00abproclamar\u00bb, \u00abanunciar\u00bb, \u00abpublicar\u00bb, \u00abpregonar\u00bb), sino de descubrir o estudiar <em>en qu\u00e9 consiste el ministerio de la predicaci\u00f3n en la actividad p\u00fablica de Jes\u00fas<\/em>. \u00a0De todas maneras, dedicar\u00e9 el resto de la introducci\u00f3n para hablar de algunas palabras que tienen que ver con el tema.<\/p>\n<p>Lo primero que salta a la vista es que la palabra griega (<em>ker\u00fassein<\/em>) que normalmente se traduce como \u00abpredicar\u00bb en nuestras Biblias (en este ensayo, las de Jerusal\u00e9n-2009 y Reina-Valera-1960) se usa, sobre todo, para \u00abanunciar las buenas noticias del reino de Dios\u00bb a grupos de oyentes muy heterog\u00e9neos.\u00a0 Por lo general, a quienes ignoran esas \u00abbuenas noticias\u00bb.\u00a0 El ambiente, por lo general, no es el de un templo o edificio, ni siquiera una casa, sino el campo abierto. \u00a0Eso no significa que Jes\u00fas no \u00abpredicara\u00bb en los terrenos del templo o en las sinagogas.\u00a0 De hecho, Lucas 4.43-44 (BJ) expresamente lo se\u00f1ala: \u00ab\u201cTambi\u00e9n a otras ciudades tengo que anunciar la Buena Nueva del Reino de Dios, porque a esto he sido enviado.\u201d E iba <em>predicando<\/em> por las sinagogas de Judea\u00bb.<\/p>\n<p>El desarrollo del \u00abcontenido de la predicaci\u00f3n\u00bb se har\u00e1 en la secci\u00f3n correspondiente.\u00a0 Aqu\u00ed nos interesa tener claro en qu\u00e9 consiste la acci\u00f3n de \u00abpredicar\u00bb, c\u00f3mo se entiende en los Evangelios Sin\u00f3pticos y en qu\u00e9 difiere con lo que hoy entendemos o estamos acostumbrados a considerar qu\u00e9 es \u00abpredicar\u00bb en el contexto de las iglesias evang\u00e9licas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Casi todos los textos paralelos de los Sin\u00f3pticos en los que aparece el verbo \u00abpredicar\u00bb\u2014el sustantivo \u00abpredicaci\u00f3n\u00bb [<em>kerygma<\/em>] aparece muy poco, y est\u00e1 presente en textos que pertenecen a la fuente \u00abQ\u00bb (una tradici\u00f3n de dichos y ense\u00f1anzas de Jes\u00fas a la cual tanto Mateo como Lucas tuvieron acceso).\u00a0 Ese es el caso del texto que habla de la \u00abse\u00f1al de Jon\u00e1s\u00bb (Mt 12.38-42 y Lc 11.29-32)\u2014proceden de Marcos.\u00a0 Adem\u00e1s de tener a Jes\u00fas como sujeto, en esos textos, tambi\u00e9n los disc\u00edpulos y los seguidores de Jes\u00fas\u2014que vinieron despu\u00e9s de ellos\u2014\u00abpredican\u00bb.\u00a0 Y el contenido, como se ha dicho, es \u00ablas buenas noticias del reino de Dios\u00bb.\u00a0 Un cuarto sujeto es Juan el Bautista (Mc 1.4; Mt 3.1-2; Lc 3.3).\u00a0 Este, antes de referirse al \u00abreino de Dios\u00bb, llama a su audiencia \u00aba conversi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>En Lucas, no as\u00ed en los otros dos sin\u00f3pticos, junto con el verbo <em>ker\u00fassein<\/em> (\u00abpredicar\u00bb) aparece el verbo <em>euggelisasthai<\/em> (\u00abanunciar las buenas nuevas\u00bb). \u00a0\u00a0Es probable que la raz\u00f3n de esta combinaci\u00f3n se deba a la cita de Isa\u00edas 61.1-2.\u00a0 En esa cita, Jes\u00fas vino \u00abpara <em>anunciar <\/em>a los pobres la Buena Nueva\u2026a <em>proclamar<\/em> la liberaci\u00f3n de los cautivos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y <em>proclamar<\/em> un a\u00f1o de gracia del Se\u00f1or\u00bb (Lc 4.18-19, BJ).\u00a0 As\u00ed, en Lucas 4.43-44 y 8.1 Jes\u00fas \u00abproclama y anuncia las buenas nuevas\u00bb.\u00a0 Y ese anuncio era dirigido, como bien indican Lucas 4.18 y 7.22, a los pobres, a los oprimidos, a los cautivos.<\/p>\n<p>El anuncio de esa tarea, se dio en la sinagoga (Lc 4.16).\u00a0 All\u00ed, la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas fue realmente ense\u00f1anza: la presentaci\u00f3n de cu\u00e1l ser\u00eda su tarea, la indicaci\u00f3n de que \u00e9l era el cumplimiento del proyecto prof\u00e9tico de Dios y el desaf\u00edo a su audiencia.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed es donde entra la relaci\u00f3n indiscutible de \u00abpredicaci\u00f3n\u00bb y \u00abense\u00f1anza\u00bb.\u00a0 En este caso, Mateo es quien m\u00e1s \u00e9nfasis da a esa relaci\u00f3n (v\u00e9ase 4.23; 9.35 y 11.1).\u00a0 Pero vale la pena observar m\u00e1s de cerca esos tres textos.\u00a0 En ellos, junto con la predicaci\u00f3n y ense\u00f1anza aparece tambi\u00e9n la \u00absanidad\u00ad de enfermos.\u00a0 En los tres textos, esos tres elementos son \u00a0parte indisoluble de su ministerio.\u00a0 Mateo 11.1-6 (RV60) lo hace m\u00e1s expl\u00edcito:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Cuando Jes\u00fas termin\u00f3 de dar instrucciones a sus doce disc\u00edpulos, se fue de all\u00ed a <em>ense\u00f1ar<\/em> y a <em>predicar<\/em> en las ciudades de ellos.Y al o\u00edr Juan, en la c\u00e1rcel, los hechos de Cristo, le envi\u00f3 dos de sus disc\u00edpulos, para preguntarle: \u00bfEres t\u00fa aquel que hab\u00eda de venir, o esperaremos a otro? Respondiendo Jes\u00fas, les dijo: Id, y haced saber a Juan <em>las cosas que o\u00eds y veis<\/em>. <strong>Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, a los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio<\/strong>; y bienaventurado es el que no halle tropiezo en m\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aunque Mateo no cita a Isa\u00edas 61.1-2, como lo hace Lucas, s\u00ed notamos una clara coincidencia en la tem\u00e1tica.\u00a0 No importa c\u00f3mo se defina el ministerio (predicaci\u00f3n, ense\u00f1anza o sanaci\u00f3n), el objetivo es el mismo: La buena noticia de salud, libertad y vida para los pobres, los cautivos y los oprimidos.<\/p>\n<p>Pues bien, adem\u00e1s de hablar de \u00abpredicaci\u00f3n\u00bb, se nos hace necesario hablar de \u00abense\u00f1anza\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9?\u00a0 Porque lo que se dice en los evangelios acerca de la actividad de \u00abense\u00f1ar\u00bb en el ministerio de Jes\u00fas, es para la comprensi\u00f3n de hoy \u00abpredicar\u00bb.\u00a0 Si no, \u00bfpor qu\u00e9 al amplio pasaje de Mateo 5\u20147, que empieza con \u00abtomando la palabra les <em>ense\u00f1aba<\/em> diciendo\u00bb (5.2, BJ), lo conocemos como \u00abEl serm\u00f3n del monte\u00bb.\u00a0 Y las par\u00e1bolas que tanto us\u00f3 para hablar del mensaje del reino de Dios, no dicen los evangelios que las \u00abpredic\u00f3\u00bb, sino que las \u00abense\u00f1aba\u00bb (Mc 4.2).\u00a0 Si bien \u00abense\u00f1aba\u00bb sobre todo en las sinagogas (Mc 1.21; 6.2; Mt 4.23; 9.35; 13.54; Lc 4.15; 6.6; 13.10), tambi\u00e9n se dice que ense\u00f1aba en el templo (Mc 12.35; 14.49; Mt 26.55; 19.47; 20.12; 21.37), junto al mar (Mc 4.1; Lc 5.3), y por las aldeas (Mc 6.6; Mt 11.1; Lc 13.22).\u00a0 De hecho, los enemigos de Jes\u00fas, ante Pilato, afirmaron: \u00abAlborota al pueblo, ense\u00f1ando por toda Judea, comenzando desde Galilea hasta aqu\u00ed\u00bb (Lc 23.5, RV60).<\/p>\n<p>Si nos atenemos al vocabulario, Jes\u00fas fue m\u00e1s maestro que predicador.\u00a0 Sin embargo, una lectura detenida de los Evangelios Sin\u00f3pticos nos indicar\u00e1 que Jes\u00fas al ense\u00f1ar predicaba y al predicar ense\u00f1aba.\u00a0 De otra manera no podr\u00edamos entender el ministerio de Jes\u00fas como \u00abanunciador o proclamador de las buenas noticias del reino de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El mundo que conoci\u00f3 a Jes\u00fas como predicador<\/strong><\/p>\n<p>Para empezar, pongamos a \u00abJes\u00fas en su lugar\u00bb.\u00a0 Por lo general, los estudios publicados sobre Jes\u00fas y se actividad como predicador se dedicaron sobre todo a hablar del m\u00e9todo homil\u00e9tico de Jes\u00fas, pero sin considerar su contexto vital.\u00a0 Y en los trabajos donde se coloc\u00f3 a Jes\u00fas en contexto, tanto el mundo de Jes\u00fas como su actuar se escribieron desde la perspectiva de la vida y misi\u00f3n de la iglesia en la modernidad.\u00a0 Era de esperarse.\u00a0 La intenci\u00f3n era ayudar al pastor o predicador contempor\u00e1neo describi\u00e9ndole las dotes comunicativas de Jes\u00fas, el tipo de g\u00e9neros discursivos, sus ejemplos e historias tomadas de la vida real, la forma de capturar la atenci\u00f3n de la audiencia.\u00a0 Para ello, Jes\u00fas fue vestido como un pastor urbano de la actualidad, parado desde una tarima o podium, detr\u00e1s de un p\u00falpito, y habl\u00e1ndole a un auditorio, sentado frente a \u00e9l, en una sala en forma de aula universitaria\u2014la arquitectura y dise\u00f1o de nuestros templos modernos.\u00a0 Este Jes\u00fas contempor\u00e1neo vive, como es de suponerse, de acuerdo con la cosmovisi\u00f3n occidentalizada que es la que conocemos y en la que estamos inmersos.\u00a0 Casi todos los estudios sobre Jes\u00fas y su actividad o ministerio se enfocaban, hasta bien entrado el siglo XX, en el individuo, la persona\u2014\u00a1Claro, la nuestra es una sociedad y cultura que ha acentuado el valor del individuo y sus logros!\u00a0 Jes\u00fas aparece como h\u00e9roe individual.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p>Si vamos a considerar a Jes\u00fas como paradigma de predicaci\u00f3n, es necesario evitar todo cortocircuito hermen\u00e9utico y colocar a Jes\u00fas en su mundo, en la sociedad y cultura del mundo mediterr\u00e1neo del primer siglo de nuestra era, en su contexto rural y campesino de la Galilea que le conoci\u00f3 en los a\u00f1os que vivi\u00f3 y realiz\u00f3 su misi\u00f3n.\u00a0 Solo as\u00ed, podremos hacer los ajustes para poder ubicar el paradigma \u00abJes\u00fas predicador\u00bb en nuestro aqu\u00ed y ahora.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p>Los escritos del Nuevo Testamento, en su conjunto, suelen reconocer a Jes\u00fas como profeta, maestro y Mes\u00edas.\u00a0 Desde el punto de vista de su vida como el hijo de Mar\u00eda y hombre de Nazaret, los evangelios hablan de \u00e9l reconoci\u00e9ndolo como tal, en labios de s\u00ed mismo, de sus seguidores y de quienes no pertenec\u00edan a su grupo o eran sus enemigos.\u00a0 En la \u00e9poca de Jes\u00fas, tal como dice Gerd Theissen, \u00abhab\u00eda much\u00edsimos maestros, poqu\u00edsimos profetas, y el mes\u00edas se esperaba casi siempre como una figura \u00fanica y singular\u00bb<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0\u00a0 Sin embargo, antes de ver a Jes\u00fas como una de estas tres funciones, debemos de considerarlo tal como lo debieron de haber visto sus contempor\u00e1neos, de acuerdo con los estudios sociol\u00f3gicos que nos plantean algunos autores de los citados en la segunda nota a pie de p\u00e1gina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para los prop\u00f3sitos del presente ensayo, y despu\u00e9s de haber revisado varios estudios y teor\u00edas al respecto, me parece m\u00e1s pertinente hablar de Jes\u00fas como \u00abcarism\u00e1tico\u00bb\u2014en el sentido que le da Max Weber a la palabra en su obra <em>Econom\u00eda y sociedad<\/em>, distingui\u00e9ndola del dominio tradicional y legal, y no en el sentido que hoy se le da en c\u00edrculos evang\u00e9licos, sin\u00f3nimo de neo-pentecostal.\u00a0 Max Weber lo define as\u00ed:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Debe entenderse por \u00abcarisma\u00bb la cualidad, que pasa por extraordinaria (\u2026), de una personalidad, por cuya virtud se la considera en posesi\u00f3n de fuerzas sobrenaturales o sobre humanas\u2014o por lo menos espec\u00edficamente extra cotidianas y no asequibles a cualquier otro\u2014, o como enviados del dios, o como ejemplar y, en consecuencia, como jefe, caudillo, gu\u00eda o l\u00edder. El modo como habr\u00eda de valorarse \u00abobjetivamente\u00bb la cualidad en cuesti\u00f3n, sea desde un punto de vista \u00e9tico, est\u00e9tico u otro cualquiera, es cosa del todo indiferente en lo que ata\u00f1e a nuestro concepto, pues lo que importa es c\u00f3mo se valora \u00abpor los dominados\u00bb carism\u00e1ticos, por los \u00abadeptos\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como tal, Jes\u00fas no depend\u00eda de ninguna instituci\u00f3n ni funci\u00f3n previa reconocida por la sociedad o statu quo.\u00a0 De all\u00ed que cuando se quiere entender a Jes\u00fas como maestro, profeta o mes\u00edas, todos los esquemas conocidos se rompen y se entra en conflicto con ellos.\u00a0 Visto en relaci\u00f3n con otras funciones o instituciones, Jes\u00fas rompi\u00f3 con todas las expectativas relacionadas con el hogar, la aldea, la ocupaci\u00f3n, las relaciones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>El ambiente social y cultural del mundo de Jes\u00fas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la sociedad bajo el Imperio romano, el parentesco fue la instituci\u00f3n social central y omnipresente.\u00a0 No importaba si eras romano, griego o jud\u00edo, el parentesco era fundamental para la funci\u00f3n de cada grupo.\u00a0 Los grupos familiares de la \u00e9lite controlaron la pol\u00edtica, fuera la forma que fuera: monarqu\u00eda, democracia o teocracia.\u00a0 Esas familias controlaban la econom\u00eda y las relaciones sociales.\u00a0 En las familias campesinas, el apoyo solidario en tiempos de escasez permiti\u00f3 la supervivencia de los individuos que de otra manera habr\u00edan perecido.\u00a0 De hecho la religi\u00f3n y la econom\u00eda estaban supeditadas a las relaciones de parentesco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cerca del 90 % de la poblaci\u00f3n viv\u00eda en peque\u00f1as aldeas no mayores de 150 habitantes, quienes estaban, por lo general, emparentados entre s\u00ed.\u00a0 Es decir, eran peque\u00f1os pueblos formados por un clan familiar.\u00a0 Muy pocos, un 10 %, viv\u00edan en las escasas ciudades.\u00a0 Quienes viv\u00edan en ellas eran, casi siempre, gente de la \u00e9lite religiosa, militar y pol\u00edtica.\u00a0 Esas ciudades eran muy peque\u00f1as, comparadas con las de hoy en d\u00eda: una ciudad como Jerusal\u00e9n no superaba los 35,000 habitantes.\u00a0 En ellas viv\u00edan, como es de esperarse, quienes controlaban los asuntos pol\u00edticos, culturales y religiosos.\u00a0 Esa \u00e9lite, por lo general, la conformaban los grandes terratenientes que d\u00eda a d\u00eda les arrebataban a los campesinos las peque\u00f1as parcelas familiares, a trav\u00e9s transacciones econ\u00f3micas muy desiguales.\u00a0 Los terratenientes esperaban tiempos de sequ\u00eda y momentos en que el campesino se ve\u00eda incapaz de pagar los impuestos del Templo y del Imperio\u2014cerca del 50 % de la producci\u00f3n.\u00a0 En la \u00e9poca del reinado de los Herodes, Cesar Augusto (y las \u00e9lites que lo apoyaban) era due\u00f1o de toda la costa mediterr\u00e1nea, de Samaria y Transjordania, y la familia herodiana era due\u00f1a de casi toda Judea y Galilea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La mayor parte del ministerio de Jes\u00fas se desarroll\u00f3 entre los campesinos que viv\u00edan en las \u00e1reas rurales; casi todos ellos analfabetos y nunca mayores de 40 a\u00f1os.\u00a0 \u00a1Jes\u00fas no fue un predicador urbano!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los grandes terratenientes, que controlaban la vida diaria de ese 90 % de la poblaci\u00f3n, ten\u00edan por lo general dos residencias.\u00a0 Una estaba en el campo; en la tierra que les daba a esta \u00e9lite el poder y la riqueza.\u00a0 La otra residencia estaba en la ciudad; donde resid\u00edan los otros terratenientes.\u00a0 Un \u00abej\u00e9rcito\u00bb de campesinos y artesanos se requer\u00edan para sostener estas \u00e9lites.\u00a0 A diferencia de las ciudades modernas, las ciudades del Mediterr\u00e1neo del I siglo eran grandes centros rurales donde viv\u00edan rancheros, ganaderos y grandes agricultores.\u00a0 Estos formaban familias \u00abde alta alcurnia\u00bb que desplegaban todo tipo de riqueza y negocios para competir por los mejores puestos de honor y gloria.\u00a0 La ciudad tambi\u00e9n les serv\u00eda de centro desde donde organizaban fuerzas policiales para proteger sus intereses y desarrollar maneras de extorsi\u00f3n y enriquecimiento a expensas de las masas campesinas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En realidad, la residencia de la ciudad no era la casa, sino el lugar para socializar, hacer transacciones comerciales y pol\u00edticas.\u00a0 Los terratenientes viv\u00edan en el campo, en enormes casas con todo tipo de servicios y lujos, y rodeados de esclavos y jornaleros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esas \u00e9lites que manejaban y controlaban la vida campesina y artesanal, estaban sujetas a la gran urbe de Roma.\u00a0 El culto al emperador no es otra cosa m\u00e1s que una expresi\u00f3n de c\u00f3mo se us\u00f3 la religi\u00f3n para afirmar la centralidad del poder de Roma y la sacralizaci\u00f3n de la \u00abomnipotencia\u00bb como arma clave en las ciudades y su control sobre las aldeas y poblaciones sat\u00e9lites.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa omnipotencia, en una sociedad sin leyes de protecci\u00f3n al ciudadano com\u00fan ni derechos civiles, se convert\u00eda en violencia del <em>establishment <\/em>o \u00abvigilantismo\u00bb.\u00a0 En otras palabras, en el Imperio Romano, como en muchos de nuestros pa\u00edses subdesarrolados, la aplicaci\u00f3n del poder ten\u00eda como prop\u00f3sito beneficiar a las \u00e9lites \u00aburbanas\u00bb y al poder a quien estos apoyaban y de quien se beneficiaban.\u00a0 Y as\u00ed, si vamos descendiendo de la pir\u00e1mide de la sociedad, del poder imperial al poder del patriarca del clan familiar, las relaciones sociales ten\u00edan como punto de referencia la dominaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>La funci\u00f3n de Jes\u00fas como l\u00edder carism\u00e1tico<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas apareci\u00f3 en escena, su actividad o ministerio la llev\u00f3 a cabo entre una poblaci\u00f3n de campesinos, artesanos y jornaleros.\u00a0 \u00c9l mismo era carpintero (mas constructor que carpintero, en el sentido actual) y, a diferencia de la mayor\u00eda de la clase trabajadora de nuestra \u00e9poca, su casa era a la vez vivienda y lugar de trabajo.\u00a0 Y este dato es de suma importancia.\u00a0 Porque Jes\u00fas, para llevar a cabo su misi\u00f3n, lo primero que hace es romper con el hogar, la familia.\u00a0 La ruptura de los lazos familiares significaba para cualquier persona del Oriente medio, la disoluci\u00f3n de su identidad social, de su identidad como persona, se convert\u00eda para su gente en un \u00abdon nadie\u00bb.\u00a0 Al dejar Nazaret, abandonaba hogar, parientes y lugar de residencia.\u00a0 En otras palabras, perd\u00eda todo su prestigio social (honor) entre los suyos\u2014de la misma manera que le sucedi\u00f3 al hijo m\u00e1s joven de la par\u00e1bola del \u00abPadre y sus dos hijos\u00bb (Lc 15.11-32)\u2014, se llenaba de \u00abverg\u00fcenza\u00bb, se volv\u00eda un \u00absin-hogar\u00bb (ap\u00e1trida) y ven\u00eda a formar parte del tipo m\u00e1s bajo de los grupos familiares que viv\u00edan en Galilea: \u00abla de los dispersos\u00bb (los otros tipos eran: las familias \u00abextensas\u00bb, \u00abm\u00faltiples\u00bb y \u00abnucleadas\u00bb); los sin hogar, los mendigos, los que hab\u00edan perdido su tierra y no ten\u00edan trabajo.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eso explica por qu\u00e9 Jes\u00fas fue rechazado tan estrepitosamente de Nazaret (Lc 4.22b-30); por qu\u00e9 su familia escandalizada lo buscaba para llevar a casa (Mt 12.46-50) y hasta lo consideraron, fuera de s\u00ed, un loco (Mc 3.21); y por qu\u00e9 le respondi\u00f3 a un pretendido seguidor auto convocado, \u00abLas zorras tienen cuevas y las aves tienen nidos, pero yo, el Hijo del hombre, no tengo un lugar donde descansar\u00bb (Mt 8.20=Lc 9.58, TLA).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como segregado, sin hogar ni patrimonio, la definici\u00f3n de Jes\u00fas como maestro, profeta y mes\u00edas ten\u00eda que ser tan radicalmente opuesta a la de cualquier otro l\u00edder que pudiera considerarse como tal.\u00a0 Sus seguidores principales no podr\u00edan ser otros m\u00e1s que los desclasados y marginados de la sociedad.\u00a0 Y el contenido de su mensaje definitivamente tendr\u00eda que responder principalmente a las necesidades de ese grupo de gente, y oponerse a quienes pertenec\u00edan a las clases dominantes (incluyendo a los patriarcas de las familias en las peque\u00f1as aldeas).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo conocedor del Nuevo Testamento sabe que Jes\u00fas no fue el \u00fanico maestro en Galilea.\u00a0 A \u00e9l, como a muchos otros, lo llamaban \u00abrab\u00ed\u00bb.\u00a0 Pero de ning\u00fan maestro del juda\u00edsmo de esa \u00e9poca se le conoci\u00f3 como maestro itinerante.\u00a0 Jes\u00fas fue el primero y el \u00fanico.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>\u00a0 Los otros maestros ten\u00edan su autoridad porque la instituci\u00f3n educativa jud\u00eda se la conced\u00eda y nadie cuestionaba sus conocimientos.\u00a0 Pero Jes\u00fas era maestro por su propio carisma, porque as\u00ed se lo reconoc\u00eda la gente (Mc 1.22), el asombro y admiraci\u00f3n se deb\u00eda no tanto al conocimiento como a la sabidur\u00eda con que ense\u00f1aba a la gente.\u00a0 A diferencia de los otros maestros, Jes\u00fas como maestro itinerante no solo fue seguido por varones, sino tambi\u00e9n por mujeres (Mc 15.40-41; Lc 8.1-3), y se rode\u00f3 de toda clase de gente: cobradores de impuestos, guerrilleros, prostitutas, ni\u00f1os y extranjeros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo conocedor del Nuevo Testamento sabe que Jes\u00fas fue considerado profeta como lo fue tambi\u00e9n Juan el Bautista.\u00a0 Pero su ministerio prof\u00e9tico lo enfoc\u00f3 hacia los desdichados, los pobres y marginados (Lc 4.18-19; 6.20-26; 13.28-30; Mt 11.2-6; Mc 10.13-15), y no solo proclam\u00f3 con palabras, sino lo realiz\u00f3 con milagros, sanaciones y expulsi\u00f3n de esp\u00edritus malignos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como mes\u00edas, y tampoco fue el \u00fanico denominado as\u00ed, rompi\u00f3 con todas las expectativas tradicionales\u2014hasta su mismo disc\u00edpulo, Pedro, que lo reconoci\u00f3 como tal, ten\u00eda un concepto equivocado, desde la perspectiva de Jes\u00fas, de lo que era ser mes\u00edas.\u00a0 Tal fue la concepci\u00f3n tan distinta en el mensaje y conducta de Jes\u00fas, que termin\u00f3 crucificado con vil mes\u00edas delincuente.\u00a0 Todo en \u00e9l fue contradictorio y causante de gran perplejidad: su concepci\u00f3n del reino de Dios, sus \u00abdoce seguidores\u00bb que ven\u00edan a conformar el liderazgo de ese reinado, la designaci\u00f3n de qui\u00e9nes son los miembros privilegiados de ese reino, lo que pensaba del liderazgo religioso de Jerusal\u00e9n, de su rey y de su actitud ante el imperio romano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas el predicador<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Su audiencia<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya antes se ha indicado que la principal audiencia de Jes\u00fas la formaron principalmente los del tipo familiar llamado \u00abdisperso\u00ad\u00bb.\u00a0 Ellos, junto con la poblaci\u00f3n rural, formada por modestos labradores, arrendatarios, jornaleros, pescadores y artesanos\u2014a la cual habr\u00eda que a\u00f1adir al grupo que serv\u00eda a la \u00e9lite urbana: recaudadores de impuestos, soldados, maestros de la ley y funcionarios de diversa \u00edndole\u2014, sumaban un 90% de la poblaci\u00f3n total.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Visto desde la perspectiva social, el enfoque principal se dio sobre los desarraigados y los marginados de la sociedad.\u00a0 Jes\u00fas, quien originalmente no fue uno de ellos, se hizo como ellos al abandonar su lugar de origen: hogar y trabajo familiar.\u00a0 De igual modo sucedi\u00f3 con los que llam\u00f3 con seguidores:<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>No pens\u00e9is que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensi\u00f3n al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre ser\u00e1n los de su casa. El que ama a padre o madre m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; el que ama a hijo o hija m\u00e1s que a m\u00ed, no es digno de m\u00ed; y el que no toma su cruz y sigue en pos de m\u00ed, no es digno de m\u00ed. El que halla su vida, la perder\u00e1; y el que pierde su vida por causa de m\u00ed, la hallar\u00e1. <\/em>(Mt 10, 34-39, RV60)<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>Entonces Pedro comenz\u00f3 a decirle: He aqu\u00ed, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido. Respondi\u00f3 Jes\u00fas y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de m\u00ed y del evangelio, que no reciba cien veces m\u00e1s ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. <\/em>(Mc 10,28-30, RV60)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>Despu\u00e9s llam\u00f3 a los doce, y comenz\u00f3 a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los esp\u00edritus inmundos. Y les mand\u00f3\u00a0que no llevasen nada para el camino, sino solamente bord\u00f3n; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, 9sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos t\u00fanicas. Y les dijo: Dondequiera que entr\u00e9is en una casa, posad en ella hasta que salg\u00e1is de aquel lugar. Y si en alg\u00fan lugar no os recibieren ni os oyeren, salid de all\u00ed, y sacudid el polvo que est\u00e1 debajo de vuestros pies, para testimonio a ellos. De cierto os digo que en el d\u00eda del juicio, ser\u00e1 m\u00e1s tolerable el castigo para los de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad. Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. Y echaban fuera muchos demonios, y ung\u00edan con aceite a muchos enfermos, y los sanaban. <\/em>(Mc 6,7-13, RV60)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Se\u00f1or, te seguir\u00e9 adondequiera que vayas. Y le dijo Jes\u00fas: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene d\u00f3nde recostar la cabeza. Y dijo a otro: S\u00edgueme. \u00c9l le dijo: Se\u00f1or, d\u00e9jame que primero vaya y entierre a mi padre. Jes\u00fas le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y t\u00fa ve, y anuncia el reino de Dios. Entonces tambi\u00e9n dijo otro: Te seguir\u00e9, Se\u00f1or; pero d\u00e9jame que me despida primero de los que est\u00e1n en mi casa. Y Jes\u00fas le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atr\u00e1s, es apto para el reino de Dios. <\/em>(Lc 9,57-62, RV60)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>Andando junto al mar de Galilea, vio a Sim\u00f3n y a Andr\u00e9s su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. Y les dijo Jes\u00fas: Venid en pos de m\u00ed, y har\u00e9 que se\u00e1is pescadores de hombres. Y dejando luego sus redes, le siguieron. Pasando de all\u00ed un poco m\u00e1s adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, tambi\u00e9n ellos en la barca, que remendaban las redes. Y luego los llam\u00f3; y dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron. <\/em>(Mc 1,16-20, RV60)<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Todos estos textos nos dan suficiente informaci\u00f3n para considerar que la labor proclamadora y evangel\u00edstica de Jes\u00fas y de sus seguidores significaba \u00abencarnarse\u00ad\u00bb, es decir, vivir como viv\u00eda el grupo mayoritario que formaba su audiencia.\u00a0 Llama la atenci\u00f3n que as\u00ed como el llamamiento fue para dejarlo todo y recorrer el pa\u00eds sin residencia fija, de igual modo, pr\u00e1cticamente todos los llamamientos realizados por Jes\u00fas, para seguirlo, fueron hechos en el campo abierto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>M\u00e9todos y formas de predicaci\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dejando de lado las diferencias, sutiles o no, entre ense\u00f1ar y predicar, Jes\u00fas como maestro y profeta ense\u00f1\u00f3 al predicar y predic\u00f3 al ense\u00f1ar.\u00a0 Jes\u00fas conoci\u00f3 bien a su audiencia, sus necesidades, sus experiencias de vida y sus anhelos.\u00a0 Por ello, en sus predicaciones y ense\u00f1anzas, su mensaje se present\u00f3 usando t\u00e9rminos y experiencias de la vida campesina y rural, del estilo de vida que hab\u00edan experimentado sus oyentes y la de sus patrones, terratenientes y \u00e9lites sacerdotales, militares y pol\u00edticas.\u00a0 Halvor Moxnes lo expresa as\u00ed:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La audiencia de Jes\u00fas escuchar\u00edan (sic) sus par\u00e1bolas desde la comprensi\u00f3n\u00a0 compartida de lo que era la vida.\u00a0 De esta forma, las im\u00e1genes o las historias del grupo familiar y de la aldea en las par\u00e1bolas de Jes\u00fas eran algo m\u00e1s que t\u00f3picos; en realidad, reflejaban una localizaci\u00f3n desde la cual se experimentaba la vida y serv\u00edan como lugar para identificarse con los protagonistas de la par\u00e1bola.\u00a0 Hay una perspectiva compartida y una experiencia de identidad entre la audiencia que escuchaba las par\u00e1bolas, las figuras de las par\u00e1bolas y la \u00abvoz\u00bb de la par\u00e1bola, el autor implicado.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su proclamaci\u00f3n, Jes\u00fas habla de contextos de labranza, de vi\u00f1edos, de pesca, de pastoreo, ovejas y cabras, de artesanos y de comerciantes.\u00a0 Su forma principal de comunicaci\u00f3n es la par\u00e1bola o comparaci\u00f3n, y la presenta por medio del arte narrativo, del cuentacuentos o cuentahistorias.\u00a0 En su tarea proclamadora, Jes\u00fas no hace la tarea que hoy d\u00eda es com\u00fan en el ministerio de la predicaci\u00f3n.\u00a0 \u00c9l no se basa en un texto b\u00edblico de las Escrituras hebreas, no se le ve haciendo trabajo exeg\u00e9tico, leyendo fuentes bibliogr\u00e1ficas o escribiendo extensos sermones.\u00a0 Lo suyo, m\u00e1s que despliegue de conocimientos, es expresi\u00f3n de sabidur\u00eda para la vida.\u00a0 Dice Joseph Klausner, un erudito jud\u00edo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026Los escribas no ense\u00f1aban nada que sacaran de s\u00ed, sino que se basaban por completo en las Escrituras, mientras que Jes\u00fas expresaba lo que surg\u00eda de su coraz\u00f3n, sin esa constante referencia a los textos sagrados\u2026Jes\u00fas sab\u00eda tambi\u00e9n explicar las Escrituras como un verdadero fariseo, pero lo hac\u00eda con menos frecuencia que los fariseos y escribas; como regla, hablaba igual que los antiguos profetas, sin basarse en alg\u00fan \u201cest\u00e1 dicho\u201d o \u201cest\u00e1 escrito\u201d\u2026Jes\u00fas\u2026pon\u00eda el \u00e9nfasis en su propia persona\u2026.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ese mismo autor, citando la teor\u00eda de H. P. Chajes, indica que la palabra griega <em>exus\u00eda <\/em>(\u00abautoridad\u00bb) refleja el t\u00e9rmino hebreo <em>moshel<\/em>, que quiere decir \u00abpredicador-de-par\u00e1bolas\u00bb.\u00a0 En este caso, el texto b\u00edblico de Marcos 1,22 dice, m\u00e1s bien, \u00ables ense\u00f1aba como quien tiene autoridad (predicador-de-par\u00e1bolas), y no como los escribas\u00bb.\u00a0 Es decir, Jes\u00fas aplicaba las Escrituras a la vida real, usando comparaciones y no discurr\u00eda el texto de manera literal como los maestros de la ley.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas no estuvo comprometido o ligado a ninguna instituci\u00f3n religiosa o educativa a la cual hubiera convertido en su centro de ense\u00f1anza o predicaci\u00f3n.\u00a0 S\u00ed se le ve en los terrenos del templo y en las sinagogas, pero tambi\u00e9n a la orilla del lago de Galilea, y recorriendo aldeas y peque\u00f1as ciudades como Cafarna\u00fan, e incluso incursionando en territorios extranjeros, como Tiro, Sid\u00f3n, Cesarea de Filipos y la zona de Dec\u00e1polis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como maestro del arte parab\u00f3lico, del arte narrativo y como poeta, Jes\u00fas hizo uso de toda una rica gama de figuras ret\u00f3ricas y maneras de cautivar a su audiencia, y moverla a una decisi\u00f3n.\u00a0 Hizo uso de la exageraci\u00f3n y la hip\u00e9rbole, no solo como recurso ret\u00f3rico literario, sino tambi\u00e9n para mostrar lo radical del estilo de vida y compromiso al que llamaba a su audiencia.\u00a0 Los siguientes dos ejemplos muestran a Jes\u00fas no solo como un excelente conocedor de la cultura y sociedad de su \u00e9poca, sino tambi\u00e9n como un gran comunicador que estira los l\u00edmites de las costumbres, la cultura y la sociedad para darle mayor fuerza a su mensaje proclamado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo<\/em>: En el caso de esta par\u00e1bola que el texto titula como \u00abUn padre ten\u00eda dos hijos\u00ad\u00bb (Lc 15,11-32), Jes\u00fas arma un relato en el que cada miembro de la familia (el padre, el hijo mayor y el hijo menor) rompe de manera estrepitosa, con sus actitudes y acciones, varias pr\u00e1cticas culturales propia de las aldeas campesinas del mundo mediterr\u00e1neo del primer siglo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El hijo menor hace todo lo contrario de lo que las normas culturales ped\u00edan de su conducta; es decir, trae verg\u00fcenza a la casa paterna, y por consiguiente a la aldea, al pedirle su padre, estando todav\u00eda vivo, la parte de la herencia que le correspond\u00eda.\u00a0 En esa cultura, tal petici\u00f3n significaba desear la muerte inmediata del padre.\u00a0 Por otro lado, cada acto que realiza despu\u00e9s de haber malgastado el dinero, a\u00f1ade impureza sobre impureza: 1) por convivir y compartir con gentiles; 2) por trabajar cuidando cerdos; 3) por comer algarrobos silvestres.\u00a0 Con esto, Jes\u00fas lleva a su audiencia m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de lo que era permitido en esa sociedad.\u00a0 A cada acci\u00f3n inapropiada del hijo, de seguro la audiencia se incomodaba y enojaba m\u00e1s con ese joven \u00abcontumaz y rebelde\u00bb; porque para esa audiencia, lo que el hijo menor hab\u00eda logrado era una deshonra total de su familia extensa que de seguro abarcaba pr\u00e1cticamente toda la aldea.\u00a0 As\u00ed que su regreso al entorno del clan significaba una humillaci\u00f3n sin l\u00edmites frente todas las aldeas del entorno.\u00a0 De acuerdo con las leyes, no hab\u00eda otra alternativa m\u00e1s que la lapidaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas agrega en su ense\u00f1anza otro elemento cultural importante, pero a la vez exagerado.\u00a0 El hijo menor sabe lo que le espera a su regreso; pero antes que morirse de hambre, prefiere jugarse el futuro, armando un alternativa bien pensada, deseando vivir para contarla.\u00a0 Su plan era claro y directo: convertirse en jornalero en la hacienda de su padre.\u00a0 En la sociedad del primer siglo hab\u00eda tres clases de esclavos o sirvientes de la casa: 1) el esclavo (<em>doulos<\/em>), que era parte de la propiedad paterna, y de hecho era miembro de la familia; 2) el esclavo de clase inferior (<em>pa\u00eds<\/em>), que era subordinado al <em>doulos<\/em>; 3) el jornalero (<em>misthios<\/em>) que era un extra\u00f1o, no era parte de la propiedad, ni ten\u00eda intereses personales en los negocios de su amo temporal.\u00a0 Este \u00faltimo era un asalariado que recib\u00eda trabajo y paga a destajo; su situaci\u00f3n era siempre precaria, pero a diferencia de los otros tipos de esclavos, este era un \u00abhombre libre\u00bb.\u00a0 Con este tipo de relaci\u00f3n, el hijo menor sabe que pod\u00eda vivir cerca de su padre, pero sin comer de la mano de \u00e9l, y sin enfurecer al hermano mayor que ya era el due\u00f1o t\u00e1cito de todo lo que quedaba en la hacienda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La narraci\u00f3n, tal como la present\u00f3 Jes\u00fas, no dej\u00f3 bien parado al hijo mayor.\u00a0 En el contexto cultural de los oyentes de la par\u00e1bola, el hijo mayor tambi\u00e9n actu\u00f3 de manera contraria a lo esperado por la comunidad: 1) no protesta ante la petici\u00f3n inapropiada de su hermano menor, ni reh\u00fasa la oferte de recibir su parte de la herencia; 2) no cumple su papel de reconciliador entre el hermano menor y su padre, por la ruptura que implicaba la petici\u00f3n de su hermano; 3) insulta y humilla p\u00fablicamente a su padre y a su familia al no acudir de inmediato a la fiesta, ni al cumplir su papel como anfitri\u00f3n principal, d\u00e1ndoles la bienvenida a los convidados, asegur\u00e1ndose de que todos los invitados tuvieran comida suficiente, y de darles \u00f3rdenes a los esclavos para que cumplieran su trabajo a cabalidad; 4) no usa ning\u00fan t\u00edtulo de respeto al dirigirse a su padre; 5) insulta nuevamente a su padre al autodenominarse \u00abesclavo\u00bb y no \u00abhijo\u00bb; 6) acusa a su padre de favoritismo y rechaza al hermano menor; 7) desea tambi\u00e9n la muerte de su padre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El padre, por su parte, movido por un profundo amor, permite ser humillado por ambos hijos y, en el caso del hijo menor, prefiere romper con los patrones culturales que permitir el rechazo y castigo del hijo por parte de los miembros de la aldea.\u00a0 De acuerdo con la cultura del mediterr\u00e1neo de la \u00e9poca, ning\u00fan anciano honorable deb\u00eda correr en p\u00fablico, pues al correr deb\u00eda levantarse la t\u00fanica y mostrar las piernas en p\u00fablico.\u00a0 Sin embargo, el padre se expone a la ignominia, se adelanta a la reacci\u00f3n hostil de la poblaci\u00f3n de la aldea y protege al hijo infiel de morir lapidado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al ponerle un anillo, calzado y la mejor ropa, el padre estaba restituyendo al joven como hijo de la casa\u2014Es importante decir que en el contexto mediterr\u00e1neo oriental, \u00abla mejor ropa\u00ad\u00bb era la del propio padre; \u00a1esa fue la que el padre le puso al hijo menor!\u00a0 Al darle su propia ropa al hijo reci\u00e9n llegado, el padre lo estaba dando el estatus de \u00abpatriarca\u00bb, mismo que \u00e9l pose\u00eda.\u00a0 Matar y asar el becerro mejor cebado implicaba que el padre quer\u00eda restituir al hijo no solo en el seno familiar, sino en toda la aldea; \u00a1la fiesta era para \u00abtodo el mundo\u00bb!\u00a0 Es decir, en lugar de permitir los insultos y escarnios de la aldea contra el hijo menor, el padre se adelanta y, en un acto de profundo amor, perdona a su hijo.\u00a0 El beso y los abrazos lo restituyen y protegen de la muerte a pedradas.\u00a0 La presencia de toda la aldea en la fiesta, no solo se\u00f1ala que ella tambi\u00e9n perdona al hijo extraviado, sin o que se convierte en una \u00abbofetada\u00bb al hijo mayor: \u00a1todos est\u00e1n dispuestos a perdonar, menos este que se cre\u00eda justo y mejor!\u00a0 De hecho, el padre tambi\u00e9n se comport\u00f3 con padre amoroso y perdonador: invita a pasar a su hijo mayor a la fiesta, lo llama \u00abhijo\u00bb a pesar de que este no lo hab\u00eda llamado \u00abpadre\u00bb, y le reitera su pertenencia al n\u00facleo de la casa paterna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>La par\u00e1bola del buen samaritano<\/em>:<\/strong> Este relato (Lc 10,25-37), de acuerdo con los estudios de antropolog\u00eda cultural, se ubica entre el tipo de conducta propia del mediterr\u00e1neo oriental, llamado \u00abdesaf\u00edo-respuesta\u00bb.\u00a0 Aqu\u00ed tenemos frente a frente a dos conocedores de las Escrituras.\u00a0 El maestro de la ley, perteneciente a uno de los grupos m\u00e1s importantes en la Palestina de la \u00e9poca de Jes\u00fas, le pone a Jes\u00fas una \u00abtrampa\u00bb; es decir, lo desaf\u00eda con el prop\u00f3sito de poner a Jes\u00fas en entredicho frente a sus seguidores.\u00a0 Como era de esperarse en esa cultura, entre varones, Jes\u00fas contraataca con una \u00abrespuesta\u00bb que desenmascara a su adversario, y lo pone en verg\u00fcenza.\u00a0 En el caso de Jes\u00fas, el asunto no terminaba con \u00abla derrota del adversario\u00bb, sino en darles una lecci\u00f3n a sus seguidores.\u00a0 Como en la par\u00e1bola anterior, Jes\u00fas usa la exageraci\u00f3n para lograr impactar a su audiencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En primer lugar, el relato se construye para hacer que el maestro de la ley se dirigiera a Jes\u00fas usando un t\u00edtulo especial, con el fin de deshonrarlo: \u00abse levant\u00f3\u00bb y lo llam\u00f3 \u00abMaestro\u00bb (v. 25).\u00a0 Al respecto, dice Kenneth Bailey:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">En el Oriente Medio, el alumno siempre se levanta para dirigirse al maestro o profesor, por cortes\u00eda.\u00a0 En este caso, el Maestro de la ley no solo se levanta, sino que se dirige a Jes\u00fas llam\u00e1ndolo \u201cmaestro\u201d.\u00a0 Si no considera a Jes\u00fas como superior a \u00e9l, por lo menos lo considera como igual.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al considerar a Jes\u00fas como igual, la trampa que el Maestro de la ley le pone a Jes\u00fas tiene, sin duda, el prop\u00f3sito de rebajar a Jes\u00fas y ponerlo en verg\u00fcenza.\u00a0 La pregunta con la que Jes\u00fas contraataca demuestra que este no tiene la menor intenci\u00f3n de ser rebajado y avergonzado por el adversario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En segundo lugar, al elegir Jes\u00fas con cuidado a los personajes de la par\u00e1bola, de manera especial al herido (v. 30), coloca a su auditorio, de manera especial al Maestro de la ley, \u00abentre la espada y la pared\u00bb.\u00a0 En ese vers\u00edculo, Jes\u00fas \u00abpinta una escena\u00bb en la que la v\u00edctima de los salteadores queda desnuda.\u00a0 Esta condici\u00f3n del herido es un dato curioso e importante; es un detalle que Jes\u00fas construye con la habilidad de un gran maestro, y le da a la trama una tensi\u00f3n clave para la resoluci\u00f3n del relato.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 intenta lograr Jes\u00fas con este dato? Veamos.\u00a0 En el Medio Oriente o mundo mediterr\u00e1neo, conviv\u00eda un n\u00famero importante de comunidades \u00e9tnico-religiosas.\u00a0 El viajero de esa \u00e9poca pod\u00eda identificar a los \u00abextra\u00f1os\u00bb de dos maneras: por su forma de hablar o por su vestimenta.\u00a0 En Palestina se usaba una cantidad sorprendente de lenguas y dialectos.\u00a0 Adem\u00e1s del arameo, estaba el griego, el asdodeo del oriente, el samaritano, el fenicio, el \u00e1rabe, el nabateo y el lat\u00edn.\u00a0 En las traves\u00edas y por los caminos de Judea, el viajero pod\u00eda tener la certeza de que aquel con quien se cruzara en el camino era un extra\u00f1o o un jud\u00edo.\u00a0 Con unas cuantas preguntas r\u00e1pidas,\u00a0 el viajero pod\u00eda percatarse del idioma o dialecto del otro viajero.\u00a0 Pero si la persona no pod\u00eda hablar por alguna raz\u00f3n, por ejemplo, si estaba tirado inconsciente, un vistazo a la ropa, de inmediato permit\u00eda deducir de quien se trataba la persona herida o muerta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed como suced\u00eda con la lengua, tambi\u00e9n el modo de vestir variaba entre las etnias.\u00a0 En el relato de Jes\u00fas, el asunto se complica, porque el que est\u00e1 tirado en el suelo est\u00e1 desnudo e inconsciente.\u00a0 Y este es precisamente el genio pedag\u00f3gico de Jes\u00fas.\u00a0 En su ense\u00f1anza, Jes\u00fas tiene como objetivo indicarle al Maestro de la ley y a su audiencia que la respuesta a la pregunta sobre el pr\u00f3jimo ten\u00eda que trascender toda frontera racial, \u00e9tnica o ling\u00fc\u00edstica.\u00a0 De acuerdo con la par\u00e1bola, el hombre tirado\u00a0 a la vera del camino era simple y llanamente un ser un humano en situaci\u00f3n de necesidad.\u00a0 \u00a1No pertenec\u00eda a ninguna comunidad \u00e9tnica o religiosa!\u00a0 Su estado de inconsciencia y desnudez exig\u00eda un compromiso y solidaridad de aquellos quienes pasaran junto a \u00e9l, no importaba si era jud\u00edo o samaritano, sacerdote o levita.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, Jes\u00fas us\u00f3, con poder creativo, la imaginaci\u00f3n, y no solo cre\u00f3 nuevos mundos y posibilidades con sus relatos, sino que tambi\u00e9n revolucion\u00f3 la sem\u00e1ntica de su \u00e9poca.\u00a0 A palabras y acciones \u00absecuestradas\u00bb por la oligarqu\u00eda, como virtudes y maneras de describir a los que pertenec\u00edan a ella, Jes\u00fas las arrebata y las aplica a la audiencia, a sus seguidores privilegiados, los pobres y marginados.\u00a0 Este cambio de aplicaci\u00f3n y contexto del uso de t\u00e9rminos y expresiones se hace m\u00e1s notorio en el siguiente apartado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>El contenido<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llama enormemente la atenci\u00f3n que en su mensaje, Jes\u00fas contraponga el estilo de vida urbano con el campesino o rural.\u00a0 El choque entre ambos \u00abterritorios\u00bb resalta sobre todo en el tema del reino de Dios.\u00a0 En el mensaje de Jes\u00fas, el reino se convierte en hogar, en casa de familia.\u00a0 Dios no es el emperador o rey, sino el padre.\u00a0 Estas im\u00e1genes se encuentran expuestas en el manifiesto resumido en forma de oraci\u00f3n del movimiento de Jes\u00fas (Mt 6,9-13):<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Padre nuestro que est\u00e1s en el cielo:<\/em><br \/>\n<em>Que todos reconozcan<\/em><br \/>\n<em>que t\u00fa eres el verdadero Dios.<\/em><br \/>\n<em>Ven y s\u00e9 nuestro \u00fanico rey.<\/em><br \/>\n<em>Que todos los que viven<\/em><br \/>\n<em>en la tierra te obedezcan,<\/em><br \/>\n<em>como te obedecen<\/em><br \/>\n<em>los que est\u00e1n en el cielo.<\/em><br \/>\n<em>Danos la comida que necesitamos hoy.<\/em><br \/>\n<em>Perdona el mal que hacemos,<\/em><br \/>\n<em>As\u00ed como nosotros perdonamos<\/em><br \/>\n<em>a los que nos hacen mal.<\/em><br \/>\n<em>Y cuando vengan las pruebas,<\/em><br \/>\n<em>no permitas que ellas nos aparten de ti,<\/em><br \/>\n<em>y l\u00edbranos del poder del diablo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta oraci\u00f3n est\u00e1n listados los elementos clave que coloca Jes\u00fas, en acci\u00f3n y palabra, en abierta confrontaci\u00f3n con la instituci\u00f3n pol\u00edtica romana y la religiosa de Galilea y Judea.\u00a0 Gerd Thiessen lo define as\u00ed:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">El reino de Dios no tiene edificios impresionantes.\u00a0 No hay eruditos que estudien los rollos de las Escrituras; no tiene sabios que indaguen los misterios de la creaci\u00f3n; no tiene sacerdotes que celebren actos eternos de culto divino. \u00abEl reino de Dios no es imperio, sino una aldea\u00bb.\u00a0 Todo sucede como una celebraci\u00f3n familiar (Mt 8,11s).<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas elige bien su lugar de acci\u00f3n, su auditorio y su tema.\u00a0 En su \u00e9poca y entorno geogr\u00e1fico, pr\u00e1cticamente toda revuelta contra los centros urbanos (por ejemplo, S\u00e9foris y Tiberiades) empezaba en las zonas rurales.\u00a0 Casi todos los cabecillas de grupos rebeldes proven\u00edan de Galilea, \u00a1como Jes\u00fas!\u00a0 Sin embargo, Jes\u00fas viene a proponer una alternativa totalmente nueva y radical respecto de las propuestas de los otros l\u00edderes de grupos rebeldes.\u00a0 Como los otros, en el seno del Imperio romano y de la provincia de Palestina (Galilea y Judea), el objetivo de Jes\u00fas es lograr un espacio de vida realmente humano para quienes forman su principal audiencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La respuesta de Jes\u00fas es el reino de Dios, y por esto, desde el inicio de su misi\u00f3n, afirma la llegada de ese reino en su propia persona.\u00a0 Sin embargo, Jes\u00fas arrebata de la oligarqu\u00eda religiosa y pol\u00edtica ese concepto y todo lo que implica, y lo plantea de tal manera, que los desdichados, marginados y desclasados sean los principales integrantes del reino de Dios.\u00a0 Se sienta con los marginados, nombra a sus doce seguidores principales como soberanos del nuevo Israel, entra triunfalmente en Jerusal\u00e9n de una manera nunca vista antes, limpia y purifica el templo rompiendo toda pr\u00e1ctica y tradici\u00f3n sacerdotal conocida, afirma que los extranjeros (la mujer sirofenicia y el centuri\u00f3n romano) muestran una fe m\u00e1s firme y admirable que la que manifiesta su propia gente, le da a una mujer encorvada lugar central en la sinagoga y en la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios, y hace de los ni\u00f1os los principales ciudadanos del reino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Frente al sistema de poder, el reinado de Dios, en la predicaci\u00f3n y en la acci\u00f3n de Jes\u00fas, es m\u00e1s de reconciliaci\u00f3n y de paz que de conflicto y violencia.\u00a0 Prefiere ser v\u00edctima de la violencia que sujeto de ella.\u00a0 Desde el punto de vista social, la suya es una revoluci\u00f3n de valores, centrada en el amor y la reconciliaci\u00f3n; y en su manifestaci\u00f3n final, ese reino celebra un banquete familiar cuyos principales invitados son precisamente los que no tienen familia.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta revoluci\u00f3n de valores, Jes\u00fas, sin ninguna acci\u00f3n violenta, transfiere los valores de la clase alta hacia los despose\u00eddos y los marginados.\u00a0 Si en la tradici\u00f3n himnol\u00f3gica de Israel (Sal 2,6-7), el rey es considerado \u00abhijo de Dios\u00bb\u2014Lo mismo suced\u00eda en la Grecia antigua y en la Roma imperial\u2014, en la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas se declara a las personas sencillas y a los pobres como hijas e hijos de Dios.\u00a0 Los que trabajan por la paz y est\u00e1n dispuestos a perdonar a sus enemigos, no son los soberanos y poderosos, sino los hambrientos, los pobres y los perseguidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De la misma manera, con relaci\u00f3n a los bienes, Jes\u00fas considera a una viuda pobre como la m\u00e1s virtuosa con respecto a la generosidad.\u00a0 La liberalidad de los ricos, considerada como virtud propia de ellos\u2014en Roma, el C\u00e9sar era admirado y amado por esa raz\u00f3n\u2014, la desplaza Jes\u00fas hacia los pobres.\u00a0 Para \u00e9l, el don de los pobres es de m\u00e1s estima que el derroche de riquezas de los ricos.\u00a0 Jes\u00fas exige prestar dinero sin recibir intereses, despojarse de todo y vivir de la riqueza del Padre (Mt 6,23.28).\u00a0 \u00c9l declara: \u00abDios los bendecir\u00e1 a ustedes, los pobres, porque el reino de Dios les pertenece\u00bb (Lc 6,20, TLA).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas mueve el valor y el reconocimiento de la educaci\u00f3n y la sabidur\u00eda de las clases privilegiadas a las de los pobres y sencillos.\u00a0 En la tradici\u00f3n sapiencial, tanto del Antiguo Testamento como de las culturas del entrono israelita (Egipto y Mesopotamia), el conocimiento, el estudio y la sabidur\u00eda pertenec\u00edan a la realeza y a la \u00e9lite religiosa y militar (Si 39,4).\u00a0 De hecho, se escuchaba aqu\u00ed y all\u00e1 que solamente pod\u00eda ser sabio el que no ten\u00eda que trabajar con sus manos: el labrador, el alba\u00f1il, el pintor, el herrero y el alfarero.\u00a0 Se pensaba que como el labrador trazaba surcos con el arado, y el herrero sudaba junto a la fragua, no ten\u00edan libre la cabeza para pensamientos elevados.\u00a0 \u00a1Jes\u00fas, por ser carpintero o artesano, quedaba excluido de ese grupo!\u00a0 A toda la gente como \u00e9l, excluida de la sabidur\u00eda seg\u00fan el Eclesi\u00e1stico (Sir\u00e1cida), Jes\u00fas los hace part\u00edcipes de la educaci\u00f3n y la sabidur\u00eda (Mt 11,25-30, BJ09):<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>Por aquel entonces, tom\u00f3 Jes\u00fas la palabra y dijo: \u00abYo te alabo, Padre, Se\u00f1or del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes y se las has revelado a gente sencilla.\u00a0 S\u00ed, Padre, pues tal ha sido tu decisi\u00f3n.\u00a0 Mi Padre me ha entregado todo, y nadie conoce al Hijo, sino el Padre; ni al Padre le conoce nadie, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>Venid a m\u00ed todos los que est\u00e1is fatigados y sobrecargados, y yo os proporcionar\u00e9 descanso. \u00a0Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n; y hallar\u00e9is descanso para vuestras almas.\u00a0 Porque mi yugo es suave y mi carga ligera\u00bb. <\/em><\/p>\n<p>El reino del que Jes\u00fas habla, y aqu\u00ed est\u00e1 lo parad\u00f3jico y radical de su uso, es un reino donde no hay dominante ni dominado.\u00a0 El soberano es el Padre celestial que protege y provee a todos el sol, las provisiones, la protecci\u00f3n y la vida.\u00a0 El rey que ese Padre env\u00eda, Jes\u00fas, es la expresi\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntica de lo que es un orden pol\u00edtico libre de dominaci\u00f3n; sin duda, una cr\u00edtica abierta al sistema de dominaci\u00f3n imperante en el Mediterr\u00e1neo de esa \u00e9poca, y a la vez, una alternativa a ese sistema.\u00a0 Este rey se presenta como el servidor de todos (Lc 12,37; 22,24-27; Jn 13,1-20), hace su entrada, m\u00e1s rid\u00edcula que triunfal, montado sobre una burra (Lc 9,57-58), y \u00e9l mismo , siendo rey, no posee nada y hasta tiene que pedir prestada la burra para entrar \u00abtriunfante\u00bb en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jes\u00fas rechaza todo tipo de masculinidad hegem\u00f3nica.\u00a0 Su trato con las mujeres y sus palabras sobre ellas son una ruptura total con el statu quo, y una afirmaci\u00f3n de la centralidad que para Jes\u00fas tiene la mujer en el proyecto del reino de Dios.\u00a0 A una mujer \u00abde mala vida\u00bb, con probabilidad, una prostituta, le permiti\u00f3 que lo tocara y que hiciera la tarea que el anfitri\u00f3n de la casa se neg\u00f3 hacer.\u00a0 Ella se mantuvo todo el tiempo del banquete al lado de Jes\u00fas, y este la elogi\u00f3 y la proclam\u00f3 miembro del reino de Dios ante una audiencia masculina (Lc 7,36-50).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n (Lc 13,1-17), Jes\u00fas llama al centro de la sinagoga a una mujer que por dieciocho a\u00f1os hab\u00eda sufrido una enfermedad que la manten\u00eda encorvada.\u00a0 La toca y la sana libr\u00e1ndola del dominio del diablo.\u00a0 Por supuesto, como ocurre en otras situaciones, Jes\u00fas se convierte en foco de una controversia de grandes proporciones: sana a una mujer un d\u00eda s\u00e1bado y la llama \u00abhija de Abrah\u00e1n\u00bb.\u00a0 Al llamarla as\u00ed le confiere el honor y la condici\u00f3n que la cultura y tradici\u00f3n jud\u00eda solo se las daban a los varones.\u00a0 \u00a1Nunca antes nadie le hab\u00eda dado ese t\u00edtulo a una mujer!\u00a0 Veamos lo que dice sobre este milagro de sanaci\u00f3n Walter Wink:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al sanarla el s\u00e1bat, Jes\u00fas le otorg\u00f3 a este d\u00eda su significado original de la liberaci\u00f3n de la esclavitud.\u00a0 Al tocarla, Jes\u00fas revoc\u00f3 el c\u00f3digo sagrado, con sus escr\u00fapulos masculinos sobre la impureza de la menstruaci\u00f3n y la tentaci\u00f3n sexual.\u00a0 Al hablarle en p\u00fablico, Jes\u00fas desech\u00f3 las restricciones masculinas respecto de la libertad de las mujeres, nacidas del miedo a la sexualidad femenina.\u00a0 Al colocarla en el centro de la sinagoga, Jes\u00fas desafi\u00f3 el monopolio masculino sobre los medios de gracia y el acceso a Dios.\u00a0 Al afirmar que su enfermedad no era un castigo divino al pecado, sino una opresi\u00f3n sat\u00e1nica, Jes\u00fas la liber\u00f3 del sistema de dominaci\u00f3n, cuyo esp\u00edritu divino es Sat\u00e1n.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cl\u00edmax de la acci\u00f3n de Jes\u00fas y del Padre del reino, de colocar a las mujeres en el lugar central del proyecto salv\u00edfico de Dios, es el de haberlas elegido como testigos de la resurrecci\u00f3n y primeras proclamadoras del triunfo de la vida (Mt 28,9-20; Jn 20,1-18).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al rechazar la masculinidad hegem\u00f3nica, Jes\u00fas abre un nuevo espacio masculino m\u00e1s humano y humanizante.\u00a0 En la sociedad mediterr\u00e1nea del primer siglo, y de manera concreta en la Palestina de Jes\u00fas, abandonar la casa y el grupo familiar era abdicar de su identidad como var\u00f3n.\u00a0 Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos hacen exactamente eso.\u00a0 En Mateo 19,12, Jes\u00fas usa la imagen del \u00abeunuco\u00bb para referirse, sin duda, a su elecci\u00f3n de vida y a la que llamaba a sus seguidores: \u00abPorque hay eunucos que nacieron as\u00ed del seno materno, y hay eunucos que fueron hechos tales por los hombres, y hay eunucos que se hicieron a s\u00ed mismos por el Reino de los cielos.\u00a0 Quien pueda entender, que entienda\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por medio de esta denominaci\u00f3n afirma su concepci\u00f3n de una nueva masculinidad y desaf\u00eda por lo menos tres de las expectativas mediterr\u00e1neas de una masculinidad hegem\u00f3nica: la sexualidad, el poder y ser en la sociedad marido y padre.\u00a0 Como el eunuco verdadero, la opci\u00f3n de vida de Jes\u00fas lo saca del \u00ablugar masculino\u00bb y lo coloca en una situaci\u00f3n de ambig\u00fcedad y sospecha.\u00a0 T\u00f3mese en cuenta que Jes\u00fas no habla de celibato, sino de ser eunuco.\u00a0 Es decir, usa un t\u00e9rmino para definirse y definir a sus disc\u00edpulos con la misma carga sem\u00e1ntica y social que \u00e9l usa para asociar a los recaudadores de impuestos y prostitutas con el reino de Dios.\u00a0 Jes\u00fas tom\u00f3 del vocabulario de la sociedad contempor\u00e1nea un t\u00e9rmino que lo coloca de una manera radicalmente distinta\u00a0 a la del var\u00f3n en la sociedad y cultura de la Palestina del primer siglo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La clara intenci\u00f3n de Jes\u00fas es, junto con su ense\u00f1anza y trato con las mujeres y los ni\u00f1os, romper con todos los modelos tradicionales de roles e identidades, y establecer otras totalmente nuevas.\u00a0 Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos, al elegir el estilo de vida que descubrimos en los evangelios, afirma que en el reino de Dios no hay espacio para una masculinidad hegem\u00f3nica, para el patriarcalismo o para cualquier tipo de dominaci\u00f3n\u00a0 que despreciara la vida plena de todo ser humano, especialmente a los m\u00e1s desdichados y vulnerables.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su predicaci\u00f3n y estilo de vida, Jes\u00fas integra en el reino del Padre, con todos los deberes y privilegios, a ni\u00f1os, mujeres, \u00abeunucos\u00bb, personas con enfermedades, con discapacidades, actividades y situaciones de vida que los hac\u00edan objeto de rechazo y de estigmatizaci\u00f3n por \u00abimpuros y sucios\u00bb.\u00a0 As\u00ed, Jes\u00fas da por finalizada los siglos de pr\u00e1ctica de una religi\u00f3n y sociedad que valoraba la separaci\u00f3n de lo impuro y abominable.\u00a0 Jes\u00fas lo expresa de manera concreta: \u00abNada hay fuera del hombre que, entrando en \u00e9l, pueda contaminarle; lo que realmente contamina al hombre es lo que sale de \u00e9l\u00bb (Mc 7,15).\u00a0 Sobre el mensaje y pr\u00e1ctica del reino del reino de Dios, dice Walter Wink: \u00ab\u2026 a Dios no le preocupa la cuesti\u00f3n de la pureza sino el amor por los marginados y los rechazados.\u00a0 El tierno seno de Dios sufre por los que no han sido invitados y por los que no tienen amor; es padre compasivo que trasciende el g\u00e9nero, la Madre y el Padre de todos nosotros\u00bb.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La postura de Jes\u00fas respecto de la familia, que tanto ha desconcertado a muchos cristianos y grupos, responde con probabilidad al hecho de que para \u00e9l, en la sociedad y la cultura mediterr\u00e1nea del primer siglo, la familia representaba la estructura y s\u00edmbolo de toda la sociedad dominante, fuente del patriarcalismo y \u00abciudadela de la supremac\u00eda masculina, principal inculcadora de roles de g\u00e9nero y un excelente agente para inhibir el cambio\u00bb.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a>\u00a0 Jes\u00fas, como ya se ha dicho, renuncia de su familia\u2014la que lo une por lazos consangu\u00edneos\u2014e inicia y ofrece una nueva manera de ser familia.\u00a0 Al igual que en la literatura prof\u00e9tica del Antiguo Testamento, en la que se afirma que la membrec\u00eda en el pueblo de la alianza no lo define la etnia, la raza ni la consanguineidad, sino la pr\u00e1ctica de la justicia, la solidaridad y la fidelidad; en la familia de Jes\u00fas pasa lo mismo: \u00ab\u2026 quien cumpla la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre\u00bb (Mc 3,35).\u00a0 \u00abJes\u00fas dijo: \u201cYo os aseguro que nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda pro m\u00ed y por el Evangelio, quedar\u00e1 sin recibir el ciento por uno: ahora, al presente, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna\u201d\u00bb (Mc 10,29-30).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n que Jes\u00fas no enlista a los padres en la familia alternativa.\u00a0 Es decir, Jes\u00fas solo reconoce a un padre, el celestial (Mt 23,9).\u00a0 As\u00ed Jes\u00fas asegura que ning\u00fan var\u00f3n podr\u00e1 apoderarse del rol de padre.\u00a0 \u00a1En el reino de Dios se da fin al patriarcalismo!\u00a0 Jes\u00fas no pide que se acabe con la familia y su funci\u00f3n natural recibida desde la creaci\u00f3n, pero s\u00ed con una estructura de dominaci\u00f3n y marginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este ensayo ha intentado presentar a Jes\u00fas como predicador en los Evangelios, present\u00e1ndolo en el contexto de su \u00abmundo\u00bb.\u00a0 De este modo, se desea ayudar a pastores, evangelistas y dem\u00e1s proclamadores de la Palabra a \u00abconocer\u00bb a un Jes\u00fas predicador no presentado tradicionalmente en los manuales de predicaci\u00f3n y homil\u00e9tica, conocidos y usados el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es a la vez, una invitaci\u00f3n a familiarizarse y entrar en los estudios de antropolog\u00eda cultural y social que todav\u00eda son temas desconocidos o pobremente conocidos en un buen n\u00famero de c\u00edrculos eclesi\u00e1sticos y del desarrollo de la pastoral.\u00a0 Por otro lado, aqu\u00ed se presentan algunas formas de entender y conocer a Jes\u00fas de manera diferente a como las tradicionales \u201cbiograf\u00edas de Jes\u00fas\u201d nos los han presentado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo este intento, presentado aqu\u00ed, no pretende ser un estudio acabado, ni mucho menos maduro; es m\u00e1s bien una invitaci\u00f3n a la reflexi\u00f3n y al di\u00e1logo.\u00a0 La incursi\u00f3n al tema, de quien esto escribe ha sido en s\u00ed, en desaf\u00edo pedag\u00f3gico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Bailey, Kenneth.\u00a0 <em>Las par\u00e1bolas de Lucas: Un acercamiento literario a trav\u00e9s de la mirada de los campesinos de Oriente Medio<\/em>.\u00a0 Miami: Editorial Vida, 2009<\/li>\n<li>Crossan, John Dominic.\u00a0 <em>El Jes\u00fas hist\u00f3rico: La vida de un campesino jud\u00edo del Mediterr\u00e1neo<\/em>.\u00a0 Buenos Aires: Emec\u00e9 Editores, 2007.<\/li>\n<li>Klausner, Joseph.\u00a0 <em>Jes\u00fas de Nazaret<\/em>.\u00a0 Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s, 1971.<\/li>\n<li>Moxnes, Halvor.\u00a0 <em>Poner a Jes\u00fas en su lugar: Una visi\u00f3n radical del grupo familiar y el Reino de Dios<\/em>.\u00a0 Estella: Editorial Verbo Divino, 2005.<\/li>\n<li>Theissen, Gerd.\u00a0 <em>El movimiento de Jes\u00fas: Historia social de una revoluci\u00f3n de valores.<\/em>\u00a0 Salamanca: Ediciones S\u00edgueme, 2005.<\/li>\n<li>Wink, Walter.\u00a0 <em>Teolog\u00eda para un nuevo milenio.<\/em>\u00a0 Buenos Aires: Grupo Editorial Lumen, 2005.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Sobre este tema, v\u00e9ase Halvor Moxnes, <em>Poner a Jes\u00fas en su lugar: Una visi\u00f3n radical del grupo familiar y el Reino de Dios<\/em> (Estella: Editorial Verbo Divino, 2005): 53-56.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Para hacer un estudio m\u00e1s profundo de la cultura y sociedad de la \u00e9poca y mundo de Jes\u00fas, las siguientes obras, entre otras que hoy existen en espa\u00f1ol, nos son de gran ayuda: Bruce J. Malina, <em>El mundo del Nuevo Testamento: perspectivas desde la antropolog\u00eda cultural<\/em>. (Estella: Editorial Verbo Divino, 1995); Bruce J. Malina, <em>Social Gospel of Jes\u00fas: The Kingdom of God in Mediterranean Perspectiva<\/em> (Minneapolis: Fortress Press, 2001); Bruce J. Malina y Richard L. Rohrbaugh, <em>Los evangelios sin\u00f3pticos y la cultura mediterr\u00e1nea del siglo I: Comentario desde las ciencias sociales <\/em>(Estella: Editorial Verbo Divino, 1996); Moxnes (la obra citada en la nota 1); Gerd Theissen, <em>El movimiento de Jes\u00fas: Historia social de una revoluci\u00f3n de los valores<\/em> (Salamanca: Ediciones S\u00edgueme, 2005); John Dominic Crossan, <em>El Jes\u00fas hist\u00f3rico: La vida de un campesino jud\u00edo del Mediterr\u00e1neo<\/em> (Buenos Aires: Emec\u00e9 Editores, 2007); John Dominic Crossan y Jonathan L. Reed, <em>Jes\u00fas desenterrado<\/em> (Barcelona: Cr\u00edtica, 2003).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Theissen: 42.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Moxnes: 82-83.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Theissen: 43<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Moxnes: 88.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Joseph Klausner, <em>Jes\u00fas de Nazaret<\/em> (Buenos Aires: Editorial Paid\u00f3s, 1971): 258.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Kenneth Bailey, <em>A poessia e o campon\u00eas: Uma an\u00e1lise literaria-cultural das par\u00e1bolas em Lucas<\/em> (S\u00e3o Paulo: Edi\u00e7\u00f5es Vida Nova, 1985): 77.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><strong>[9]<\/strong><\/a> Bailey: 85-86.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Theissen: 170.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Esto y lo que sigue resume principalmente el pensamiento de Gerd Theissen en el cap\u00edtulo titulado \u201cLa visi\u00f3n social del movimiento de Jes\u00fas\u201d: 249-314.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Walter Wink, <em>Paz: Teolog\u00eda para un nuevo milenio <\/em>(Buenos Aires: Grupo Editorial Lumen, 2005): 71.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Sobre lo dicho en los p\u00e1rrafos anteriores, v\u00e9ase Moxnes, cap\u00edtulos cuatro y cinco.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Wink: 74.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Wink: 76.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>por Edesio S\u00e1nchez Cetina, Biblista, exegeta y profesor &nbsp; Introducci\u00f3n Por lo general, se ha dicho que Mateo 4.23 y 9.35 ofrecen, en el Evangelio Seg\u00fan San Mateo, un resumen del ministerio o actividad de Jes\u00fas (el \u00e9nfasis es m\u00edo): &hellip; <a class=\"kt-excerpt-readmore\" href=\"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/jesus-el-predicador\/\" aria-label=\"Jes\u00fas el predicador\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10824,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[923],"tags":[],"class_list":["post-10832","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencias-biblicas"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/background4-e1490189653102.jpg?fit=1200%2C596&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pInKk-2OI","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10832","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10832"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10832\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10824"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10832"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10832"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10832"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}