{"id":10808,"date":"2017-04-05T17:01:18","date_gmt":"2017-04-05T20:01:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/?p=10808"},"modified":"2017-03-20T17:23:04","modified_gmt":"2017-03-20T20:23:04","slug":"introduccion-al-libro-salmos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/introduccion-al-libro-salmos\/","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n al libro de Salmos"},"content":{"rendered":"<p>El libro de los Salmos (=Sal) contiene c\u00e1nticos, poemas y oraciones nacidos de la experiencia religiosa de una comunidad que adora. El adorador, en los salmos, toma la palabra para dirigirse a Dios y compartir las experiencias y las aspiraciones m\u00e1s profundas del alma: luchas y esperanzas, triunfos y fracasos, adoraci\u00f3n y rebeld\u00eda, gratitud y arrepentimiento; particularmente, el clamor que surge de la enfermedad, la pobreza, el exilio, la injusticia y toda suerte de calamidades y miserias que afectan a la humanidad.<\/p>\n<p><strong>Nuestro Se\u00f1or Jesucristo utiliz\u00f3 los Salmos durante su ministerio.<\/strong> As\u00ed lo vemos, por ejemplo, con ocasi\u00f3n de la tentaci\u00f3n en el desierto (Mt 4.6; cf. Sal 91.11\u201312) o en las ense\u00f1anzas del Serm\u00f3n del Monte (Mt 5.7, cf. Sal 18.25; Mt 5.35, cf. Sal 48.2; Mt 7.23, cf. Sal 6.8). Adem\u00e1s, los evangelios relatan que, en sus \u00faltimas palabras en la cruz, Jesucristo cit\u00f3 dos veces los Salmos (Mt 27.46 y Sal 22.1; Lc 23.46 y Sal 31.5).<br \/>\nA trav\u00e9s de la historia, los Salmos han servido de inspiraci\u00f3n tanto para la comunidad jud\u00eda como para la cristiana. El pueblo de Israel dio expresi\u00f3n a su fe enton\u00e1ndolos en el templo de Jerusal\u00e9n, y el juda\u00edsmo los hizo parte esencial del culto en la sinagoga. La iglesia los adopt\u00f3 tal como estaban y, al recibirlos,<strong> los incorpor\u00f3 a la fe cristiana d\u00e1ndoles un sentido cristoc\u00e9ntrico.<\/strong> Las expectativas mesi\u00e1nicas, originalmente centradas en el rey de la l\u00ednea de David, fueron identificadas con Jesucristo (Hch 2.30).<br \/>\nEl libro de los Salmos, compilado al regreso del exilio en Babilonia sobre la base de antiguas colecciones, incluye salmos que datan de un per\u00edodo que<strong> abarca m\u00e1s de seis siglos<\/strong>, desde los albores mismos de Israel hasta la era postex\u00edlica; adem\u00e1s, fue el himnario que utilizaron los jud\u00edos durante la reconstrucci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n, conocido como el Segundo Templo, despu\u00e9s del exilio en Babilonia. El nombre hebreo del libro es tejilim, plural de tejila, que significa \u201cc\u00e1ntico de alabanza\u201d. El t\u00edtulo castellano \u201cSalmos\u201d se deriva de la Vulgata, donde recibe el nombre de Liber Psalmorum o \u201cLibro de los salmos\u201d. El lat\u00edn, a su vez, lo toma de la Septuaginta (LXX), en la que este libro se llama Psalmoi o \u201cCantos para instrumentos de cuerda\u201d, a pesar de que solo unos pocos de ellos se identifican en el texto hebreo como \u201ccantos para instrumentos de cuerda\u201d (en hebreo mizmor). En ocasiones se da al libro el nombre de \u201cSalterio\u201d, derivado del griego, psalterion, que es el nombre del instrumento de cuerdas o \u201clira\u201d que se usaba en la antigua Grecia para acompa\u00f1ar el canto.<br \/>\n<strong>La poes\u00eda hebrea<\/strong><\/p>\n<p>La poes\u00eda l\u00edrica goz\u00f3 de gran popularidad en todo el antiguo Oriente pr\u00f3ximo. Numerosos ejemplos de este g\u00e9nero literario nos han llegado de Cana\u00e1n (cuyos m\u00fasicos y cantores gozaban de fama internacional), as\u00ed como de Egipto y de Mesopotamia. Es evidente la contribuci\u00f3n que en este sentido hizo Israel al mundo cultural de su tiempo. La poes\u00eda israelita abunda en la Biblia. Como ejemplos de este g\u00e9nero v\u00e9anse el C\u00e1ntico de Mois\u00e9s (Ex 15) y el C\u00e1ntico del pozo (Num 21.17\u201318), el C\u00e1ntico de D\u00e9bora (Jue 5) y el Lamento de David a la muerte de Sa\u00fal y Jonat\u00e1n (2 S 1.19\u201327). Asimismo, la Biblia se refiere a antiguas colecciones po\u00e9ticas de las que solamente se conservan fragmentos, como \u00abEl libro de las batallas de Jehov\u00e1\u00bb (Nm 21.14) y \u00abEl libro de Jaser\u00bb (Jos 10.13 y 2 S 1.18). Pero la mayor parte de la obra po\u00e9tica del antiguo Israel la tenemos en el libro de Salmos.<br \/>\nEl estilo de la poes\u00eda hebrea no se semeja al nuestro. Sus estructuras son similares a las de los otros pueblos semitas de la antig\u00fcedad. Posiblemente, de todas las formas peculiares del g\u00e9nero po\u00e9tico hebreo, el \u201cparalelismo\u201d sea la m\u00e1s f\u00e1cil de reconocer en una traducci\u00f3n al castellano. La estructura paralela era una de las formas favoritas de crear belleza literaria. La poes\u00eda hebrea carece de rima a la usanza de la castellana; en su lugar, el paralelismo ofrece una especia de \u201crima de ideas\u201d.<br \/>\nEn general suelen distinguirse tres formas de paralelismo:<br \/>\n<strong>(a) Paralelismo sin\u00f3nimo,<\/strong> que consiste en expresar dos veces la misma idea con palabras distintas, como en Sal 15.1:<br \/>\nJehov\u00e1, \u00bfqui\u00e9n habitar\u00e1 en tu Tabern\u00e1culo?,<br \/>\n\u00bfqui\u00e9n morar\u00e1 en tu monte santo?.<br \/>\n<strong>(b) Paralelismo antit\u00e9tico,<\/strong> que se establece por la oposici\u00f3n o el contraste de dos ideas o im\u00e1genes po\u00e9ticas; p.e., Sal 37.22:<br \/>\nPorque los benditos de \u00e9l heredar\u00e1n la tierra<br \/>\ny los malditos de \u00e9l ser\u00e1n destruidos.<br \/>\n<strong>(c) Paralelismo sint\u00e9tico,<\/strong> que se da cuando el segundo miembro prolonga o termina de expresar el pensamiento enunciado en el primero, a\u00f1adiendo elementos nuevos, como el Sal 19.8:<br \/>\nLos mandamientos de Jehov\u00e1 son rectos:<br \/>\nalegran el coraz\u00f3n;<br \/>\nel precepto de Jehov\u00e1 es puro:<br \/>\nalumbra los ojos.<br \/>\nA veces, el paralelismo sint\u00e9tico presenta una forma particular, que consiste en desarrollar la idea repitiendo algunas palabras del verso anterior. Entonces suele hablarse de paralelismo progresivo, como en el caso de Sal 145.18:<br \/>\nCercano est\u00e1 Jehov\u00e1 a todos los que le invocan,<br \/>\na todos los que le invocan de veras.<br \/>\n<strong>G\u00e9neros literarios en los Salmos<\/strong><\/p>\n<p>Una lectura atenta de los Salmos pone de relieve una serie de caracter\u00edsticas de forma y contenido que permiten clasificarlos en grupos, de acuerdo con su g\u00e9nero literario. Por otra parte, la identificaci\u00f3n de estos g\u00e9neros es muy importante para comprender los salmos adecuadamente.<br \/>\nPodemos distinguir en el Salterio las siguientes categor\u00edas de salmos:<br \/>\n<strong>(a) Himnos, <\/strong>utilizados en la alabanza a Dios (8; 15; 19.1\u20136; 24; 29; 33; 46; 47; 48; 76; 84; 93; 96\u2013100; 103\u2013106; 113; 114; 117; 122; 135; 136; 145\u2013150). Se incluyen dentro de esta categor\u00eda dos subtipos de salmos: los himnos de entronizaci\u00f3n, que celebran a Dios como Rey de toda la creaci\u00f3n (47; 93; 96\u2013100), y los cantos de Si\u00f3n, que expresan la devoci\u00f3n a Jerusal\u00e9n y su santuario (46; 48; 76; 84; 87; 122).<\/p>\n<p><strong>(b) Lamentos o s\u00faplicas,<\/strong> tanto individuales, en petici\u00f3n de auxilio ante alguna aflicci\u00f3n f\u00edsica o moral (3\u20137; 9\u201310; 12\u201314; 17; 22; 25; 26; 28; 31; 38\u201339; 41\u201343; 51; 54\u201359; 61; 63; 64; 69\u201371; 77; 86; 88; 94; 102; 109; 120; 130; 139\u2013143), como colectivos, cuando todo el pueblo implora ayuda en momentos de calamidad nacional, tales como una sequ\u00eda, una epidemia o una grave derrota militar (44; 60; 74; 79; 80; 83; 85; 90; 123; 125\u2013126; 129; 137).<\/p>\n<p><strong>(c) Cantos de confianza,<\/strong> en los que se expresa la certidumbre de la ayuda inminente de Dios (11; 16; 23; 27; 62; 131).<\/p>\n<p><strong>(d) Acciones de gracias, <\/strong>expresiones de gratitud por la ayuda recibida (30; 32; 34; 40:1\u201311; 63; 65; 67; 75; 92; 103; 107; 111; 116; 118; 124; 136; 138).<\/p>\n<p><strong>(e) Relatos de historia sagrada, <\/strong>que narran las intervenciones redentoras de Dios (78; 105; 106; 135; 136).<\/p>\n<p>(f) <strong>Salmos reales,<\/strong> que pueden ser de diversos g\u00e9neros y que se usaban en ocasiones especiales de la vida del monarca, tales como su coronaci\u00f3n, su boda o alguna operaci\u00f3n militar (2; 18; 20; 21; 28; 45; 61; 63; 72; 84; 89; 101; 110; 132; 144).<\/p>\n<p>(g) <strong>Salmos sapienciales o did\u00e1cticos,<\/strong> que son meditaciones sobre la naturaleza de la vida humana y de las acciones divinas (1; 37; 49; 73; 91; 112; 119; 127; 128; 133).<\/p>\n<p>(h) <strong>Salmos de adoraci\u00f3n y alabanza<\/strong> (15; 24; 50; 66; 68; 81; 82; 108; 115; 118; 121; 132; 134).<\/p>\n<p>(i) <strong>Salmos de peregrinaje<\/strong>, que entonaban los peregrinos camino de Jerusal\u00e9n o a su regreso de la Ciudad Santa (84; 107; 122).<\/p>\n<p>(j) <strong>Salmos de g\u00e9nero mixto<\/strong> (36; 40).<br \/>\n(k) <strong>Salmos acr\u00f3sticos,<\/strong> que utilizan estructuras po\u00e9ticas basadas en el alfabeto hebreo; cada verso comienza con una letra sucesiva del alfabeto (9\u201310; 34; 119).<br \/>\n(l) <strong>Imprecaciones.<\/strong> (V\u00e9ase m\u00e1s adelante.)<br \/>\n<strong>Estructura y numeraci\u00f3n de los Salmos<\/strong><\/p>\n<p>El Salterio est\u00e1 dividido en cinco libros, cada uno de los cuales termina con una doxolog\u00eda. A pesar de que estas doxolog\u00edas hoy se numeran como vers\u00edculos de un salmo, en realidad son elementos independientes que cierran cada uno de los libros, con excepci\u00f3n del Libro V en el cual el \u00faltimo salmo es la doxolog\u00eda, que, a su vez, cierra toda la colecci\u00f3n. La organizaci\u00f3n de los libros y las doxolog\u00edas es como sigue:<br \/>\nLibro 1 \u00a0\/ Salmo 1.1\u201341.12 \u00a0 \u00a0 \u00a0\/ Doxolog\u00eda 41.13<br \/>\nLibro 2 \/\u00a0Salmo 42.1\u201372.17 \u00a0 \u00a0\/\u00a0Doxolog\u00eda 72.18\u201319 \/\u00a0Colof\u00f3n 72.20<br \/>\nLibro 3 \/\u00a0Salmo 73.1\u201389.51 \u00a0 \u00a0\/ Doxolog\u00eda 89.52<br \/>\nLibro 4 \/\u00a0Salmo 90.1\u2013106.48 \/\u00a0Doxolog\u00eda 106.48<br \/>\nLibro 5 \/\u00a0Salmo 107.1\u2013149.9 \u00a0\/\u00a0Doxolog\u00eda 150.1\u20136<br \/>\nEste arreglo posiblemente est\u00e1 hecho a imitaci\u00f3n del Pentateuco: los cinco libros corresponder\u00edan a los cinco rollos de la Ley. Es evidente que la compilaci\u00f3n de los salmos en estas cinco grandes divisiones es el resultado de un complejo proceso de composici\u00f3n, lo que explica la repetici\u00f3n de algunos de ellos (cf. 14 y 53; 40.13\u201317 y 70; 57.7\u201311 y 108.1\u20135; 60.6\u201312 y 108.7\u201313).<br \/>\nLa numeraci\u00f3n de los salmos en el texto hebreo difiere de la utilizada en las versiones griega (LXX) y latina (Vulgata). Esta diferencia se debe a que algunos salmos han sido divididos y otros fusionados. As\u00ed, por ejemplo, los salmos 9 y 10 del hebreo corresponden al salmo 9 de las versiones griega y latina, mientras que los salmos 114 y 115 de la LXX corresponden al 116 del texto hebreo. En esta edici\u00f3n, los salmos se citan de acuerdo con la numeraci\u00f3n hebrea. El siguiente cuadro presenta en forma comparada ambas numeraciones:<br \/>\n<strong>Texto hebreo \u00a0\/ \u00a0Vers\u00edon griega (LXX)<\/strong><br \/>\n1 a 8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \/ 1 a 8<br \/>\n9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\/ \u00a09.1\u201321<br \/>\n10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\/ \u00a09.22\u201339<br \/>\n11-113 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \/ \u00a010 a 112<br \/>\n114 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\/ \u00a0113.1\u20138<br \/>\n115 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\/ \u00a0113.9\u201326<br \/>\n116:1\u20139 \u00a0 \u00a0\/ \u00a0114<br \/>\n116.10\u201319 \/\u00a0115<br \/>\n117 a 146 \u00a0\/ \u00a0116 a 145<br \/>\n147.1\u201311 \u00a0 \/ \u00a0146<br \/>\n147.12\u201320\/ \u00a0147<br \/>\n148 a 150 \u00a0\/ \u00a0148 a 150<br \/>\n<strong>T\u00edtulos hebreos de los salmos<\/strong><\/p>\n<p>Los t\u00edtulos hebreos de los salmos contienen diversas informaciones. Unas veces hacen referencia a la persona a quien se atribuye la composici\u00f3n del poema, persona que, en casi la mitad de los casos, se identifica con el rey David (3\u20139; 11\u201332; 34\u201341; 51\u201365; 68\u201370; 86; 103; 108\u2013110; 122; 124; 131; 133; 138\u2013145). Otros salmos se atribuyen a Salom\u00f3n (72; 127), a Asaf (50; 73\u201383), a los hijos de Cor\u00e9 (42; 44\u201349; 84; 85; 87 y 88), a Et\u00e1n (89) y a Mois\u00e9s (90). Hay 49 que son an\u00f3nimos.<br \/>\nAlgunos t\u00edtulos ofrecen informaci\u00f3n sobre la m\u00fasica (por ejemplo, \u00abAl m\u00fasico principal: sobre Neginot\u00bb, 4; 6; etc.). Desafortunadamente, el significado de un n\u00famero de t\u00e9rminos t\u00e9cnicos se ha perdido y no tenemos idea precisa de c\u00f3mo traducirlos. Masquil (42; 44; 52\u201355; etc.), Mictam (16; 56\u201360) y Sigai\u00f3n (7) parecen referirse a determinados tipos de salmos. Otros parecen referirse a la instrumentaci\u00f3n musical, como en el caso de Neginot (\u00bfinstrumentos de cuerdas?, 4; 6) y Nehilot (\u00bfflautas?, 5). Otros, en fin, que aparecen precedidos de la preposici\u00f3n \u00absobre\u00bb, parecen ser los nombres de la tonada que se usaba con determinado salmo, p.e.: Ajelet-sahar (\u00abCierva del amanecer\u00bb, 22), Alamot (46), Gitit (8; 81; 84), Mahalat (53; 88), Mut-lab\u00e9n (9), Seminit (6; 12). En esta versi\u00f3n algunos de los nombres de las melod\u00edas se han traducido: \u00abLa paloma silenciosa en paraje muy distante\u00bb (56), \u00abLirios\u00bb (45; 69), \u00abNo destruyas\u00bb (57\u201359; 75). La palabra Selah, que aparece 71 veces en los Salmos, posiblemente significa \u201calzar\u201d y parece indicar un interludio musical.<br \/>\n<strong>Salmos imprecatorios<\/strong><\/p>\n<p>Por \u00faltimo, no puede pasarse por alto que algunos salmos resultan particularmente duros para los o\u00eddos cristianos. A veces los salmistas se encuentran totalmente indefensos frente a la maldad, la opresi\u00f3n y la violencia, y por eso no solo claman al Se\u00f1or, que es el \u00fanico que puede salvarlos, sino que tambi\u00e9n piden a Dios que haga caer sobre sus enemigos los peores males. As\u00ed se unen en un mismo salmo las s\u00faplicas m\u00e1s ardientes y las m\u00e1s violentas imprecaciones (cf. Sal 58.6\u201311; 83.9\u201318; 109.6\u201319; 137.7\u20139).<br \/>\nLas dificultades que plantean estos pasajes son evidentes, y por eso es necesario tratar de comprenderlos situ\u00e1ndolos en su verdadero contexto. Para ello es preciso recordar, en primer lugar, que los salmos se formaron bajo el r\u00e9gimen de la antigua ley, cuando Jes\u00fas a\u00fan no hab\u00eda revelado que el mandamiento del amor al pr\u00f3jimo incluye tambi\u00e9n el amor al enemigo (Mt 5.43\u201348; cf. Ro 12.17\u201321). Adem\u00e1s, provienen de una \u00e9poca en la que todav\u00eda eran insuficientes y rudimentarias las ideas sobre la vida m\u00e1s all\u00e1 de la muerte y la recompensa reservada a los justos en la vida eterna (v\u00e9ase Sal 6.5 n.). En efecto, seg\u00fan las ideas corrientes entre los antiguos israelitas, las buenas y malas acciones eran recompensadas en la vida presente, y el malvado deb\u00eda recibir su castigo lo antes posible, a fin de que se pusiera de manifiesto que hay un Dios que juzga en la tierra (Sal 58.11).<\/p>\n<p>Finalmente, el cristiano no puede dejar de reconocer el hambre y sed de justicia que se expresan en esas s\u00faplicas al Se\u00f1or para que se manifieste como Juez justo (cf. Jer 15.15). El amor a los enemigos no significa indiferencia frente al mal, y cuando triunfan la injusticia, la violencia, la opresi\u00f3n a los m\u00e1s d\u00e9biles y el desprecio a Dios, el cristiano puede decir al Se\u00f1or:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Engrand\u00e9cete, Juez de la tierra;<br \/>\nda el pago a los soberbios!<br \/>\n\u00bfHasta cuando los imp\u00edos,<br \/>\nhasta cuando, Jehov\u00e1, se gozar\u00e1n los imp\u00edos?\u00bb (94.2\u20133).<br \/>\n<strong>C\u00c1NTICOS DE LA BIBLIA<\/strong><br \/>\nC\u00e1ntico \u00a0 \u00a0 &#8211; \u00a0 Referencias<br \/>\nC\u00e1nticos de Mois\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ex 15.1\u201318; Dt 31.30\u201332.52<br \/>\nC\u00e1ntico de Mar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ex 15.19\u201321<br \/>\nC\u00e1ntico de marcha de Israel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Nm 21.17\u201320<br \/>\nC\u00e1ntico de D\u00e9bora y de Barac \u00a0 \u00a0 \u00a0Jue 5.1\u201331<br \/>\nC\u00e1ntico de Ana \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01 S 2.1\u201310<br \/>\nC\u00e1ntico de recibimiento a David 1 S 18.7<br \/>\nCanto f\u00fanebre de David \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02 S 1.17\u201327<br \/>\nC\u00e1ntico de liberaci\u00f3n (de David)2 S 22.1\u201351<br \/>\nCanto al vi\u00f1edo del amigo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Is 5.1\u20137<br \/>\nC\u00e1ntico de regocijo en Jud\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Is 26<br \/>\nCanto de Ezequ\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Is 38.9\u201320<br \/>\nCanto I del siervo de Jehov\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Is 42.1\u20139<br \/>\nHimno de victoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Is 42.10\u201317<br \/>\nCanto II del siervo de Jehov\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0Is 49.1\u20137<br \/>\nCanto III del siervo de Jehov\u00e1 \u00a0 \u00a0Is 50.4\u201311<br \/>\nCanto IV del siervo de Jehov\u00e1 \u00a0 \u00a0 Is 52.13\u201353.12<br \/>\nCanto de Mar\u00eda (Magnificat) \u00a0 \u00a0 \u00a0 Lc 1.46\u201355<br \/>\nCanto de Zacar\u00edas (Benedictus) \u00a0Lc 1.67\u201379<br \/>\nCanto de los \u00e1ngeles por el<br \/>\nnacimiento de Jes\u00fas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Lc 2.14<br \/>\nCanto de Sime\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Lc 2.29\u201335<br \/>\nHumillaci\u00f3n y exaltaci\u00f3n Cristo \u00a0Flp 2.6\u201311<br \/>\nCantos de alabanza al Cordero \u00a0 \u00a0Ap 5.9\u201310, 12\u201313<br \/>\nCanto del Cordero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Ap 15.3\u20134<\/p>\n<p>Fuente: Reina Valera Revisada (1995). (1998). (Sal). Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El libro de los Salmos (=Sal) contiene c\u00e1nticos, poemas y oraciones nacidos de la experiencia religiosa de una comunidad que adora. El adorador, en los salmos, toma la palabra para dirigirse a Dios y compartir las experiencias y las aspiraciones &hellip; <a class=\"kt-excerpt-readmore\" href=\"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/introduccion-al-libro-salmos\/\" aria-label=\"Introducci\u00f3n al libro de Salmos\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10780,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[923],"tags":[],"class_list":["post-10808","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencias-biblicas"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/background-e1490025151510.png?fit=1200%2C599&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pInKk-2Ok","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10808"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10808\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10780"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}