{"id":10804,"date":"2017-04-01T13:55:47","date_gmt":"2017-04-01T16:55:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/?p=10804"},"modified":"2017-03-22T10:35:24","modified_gmt":"2017-03-22T13:35:24","slug":"la-traduccion-la-poesia-veterotestamentaria-contexto-del-nuevo-testamento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/la-traduccion-la-poesia-veterotestamentaria-contexto-del-nuevo-testamento\/","title":{"rendered":"La traducci\u00f3n de la poes\u00eda veterotestamentaria en el contexto del Nuevo Testamento"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Zogbo, L., &amp; Wendland, E. H. (2000). La poesia del Antiguo Testamento: pautas para su traduccion. (Alfredo Tepox Varela, Trad. y Adaptaci\u00f3n). \u00a0Sociedades B\u00edblicas Unidas.<br \/>\n<strong>8.1 Introducci\u00f3n<\/strong><br \/>\nPodemos afirmar, pr\u00e1cticamente sin excepci\u00f3n alguna, que los escritores del NT hicieron amplio uso de los conceptos, im\u00e1genes y vocabulario del AT. Siempre que daban alg\u00fan ejemplo, o que presentaban sus argumentos, los documentos veterotestamentarios estaban presentes en sus labios. Para citar un caso, el autor del evangelio de Mateo estaba convencido de que los principales acontecimientos en la vida de Jesucristo hab\u00edan sido anunciados previamente en los escritos del AT, y por lo tanto cita a los profetas m\u00e1s de catorce veces, por lo general a\u00f1adiendo la frase: \u00abTodo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliera lo que dijo el Se\u00f1or por medio de\u2026\u00bb Tambi\u00e9n el ap\u00f3stol Pablo y los otros escritores neotestamentarios citaron el AT en sus escritos para sustentar sus principales puntos de vista teol\u00f3gicos, a saber, el advenimiento del Mes\u00edas, el papel que desempe\u00f1an los jud\u00edos en la historia salv\u00edfica, la \u00abinserci\u00f3n\u00bb de los gentiles y la justificaci\u00f3n por la fe. Abundan los casos en que estas citas provienen de contextos po\u00e9ticos.<br \/>\nEn la traducci\u00f3n de la poes\u00eda del AT citada en los escritos neotestamentarios, los traductores del NT debieran aplicar, como regla, los mismos principios que han sido presentados en los primeros siete cap\u00edtulos de este manual. Sin embargo, deber\u00e1n notar que, cuando tales pasajes se citan, no aparecen en su contexto original; por lo tanto, habr\u00e1 que tomar en cuenta varios aspectos. En primer lugar, las citas que aparecen en el NT no son textuales; en segundo lugar, las citas tienen lugar en diferentes circunstancias sociol\u00f3gicas, pol\u00edticas y teol\u00f3gicas; en tercer lugar, los traductores pueden sentirse tentados a \u00abbautizar\u00bb o \u00abcristianizar\u00bb los pasajes veterotestamentarios que aparecen en el NT. En este cap\u00edtulo hablaremos de los problemas que t\u00edpicamente se presentan al traducir la poes\u00eda veterotestamentaria en el contexto del NT.<\/p>\n<p><strong>8.2 Naturaleza de las citas veterotestamentarias<\/strong><br \/>\nQuienes al traducir el NT tienen que v\u00e9rselas con citas de textos po\u00e9ticos veterotestamentarios, de inmediato se topan con un problema: con frecuencia estas \u00abcitas\u00bb no son textuales. Puesto que el NT fue escrito en griego y no en hebreo, los textos citados no pudieron ser simplemente pasados del hebreo al griego. Durante el periodo de redacci\u00f3n de la literatura neotestamentaria, mucha gente no usaba el texto hebreo sino la versi\u00f3n griega conocida como Septuaginta, de modo que las citas veterotestamentarias no siempre corresponden al texto hebreo sino al de dicha versi\u00f3n griega. Naturalmente, hay varias discrepancias entre los pasajes del AT hebreo y los que aparecen citados en el griego del NT, ya que al traducir no es posible mantener una correspondencia formal, palabra por palabra, entre el texto original y el texto traducido.<br \/>\nLos escritores del NT usaron el AT de dos maneras, por lo menos: o alud\u00edan al texto, o lo citaban de manera directa.<\/p>\n<p><strong>8.2.1 Alusiones al Antiguo Testamento<\/strong><br \/>\nNo hay duda de que los escritores del NT conoc\u00edan bien los escritos veterotestamentarios. Al margen de que su lectura la hayan hecho en hebreo o en griego, los conceptos, las im\u00e1genes y el vocabulario del AT dominan su pensamiento y su modo de expresarse. De all\u00ed que, al poner por escrito los sucesos narrados en el NT, constantemente hayan aludido al AT. En algunos casos, usan expresiones veterotestamentarias sin realmente citar alg\u00fan pasaje espec\u00edfico. En Ap abundan las alusiones a lugares geogr\u00e1ficos primeramente mencionados en el AT; por ejemplo, se habla del jard\u00edn de Ed\u00e9n, de Babilonia y de Jerusal\u00e9n, y tambi\u00e9n de varias especias y piedras preciosas. En el Evangelio de Marcos, las palabras que Dios pronuncia desde el cielo, \u00abT\u00fa eres mi Hijo amado, en ti tengo complacencia\u00bb, nos recuerdan las palabras del Sal 2 y de Is 42. Las palabras mismas de Jes\u00fas, tal y como han quedado recogidas en los evangelios, reflejan la misma mentalidad y la manera de expresarse tan caracter\u00edstica del AT. Abundan en el NT las alusiones a reconocidas personalidades del AT, como Jon\u00e1s, Mois\u00e9s y Abraham. Incluso la frase \u00abHijo del Hombre\u00bb, que Cristo us\u00f3 para referirse a s\u00ed mismo, halla sus ra\u00edces en el AT. Tales alusiones afectan a toda traducci\u00f3n en relaci\u00f3n con determinados t\u00e9rminos clave que ocurren en ambos testamentos.<\/p>\n<p><strong>8.2.2 Citas directas del Antiguo Testamento<\/strong><br \/>\nEn el NT encontramos tambi\u00e9n citas directas del AT, entre las que se hallan m\u00faltiples pasajes po\u00e9ticos. Con frecuencia los autores dejan ver en sus citas el car\u00e1cter po\u00e9tico del texto citado, y al mismo tiempo identifican la fuente citada mencionando al libro mismo o a su autor:<\/p>\n<p>Entonces se cumpli\u00f3 lo dicho por el profeta Jerem\u00edas, cuando dijo\u2026<br \/>\n(Mt 2.17)<\/p>\n<p>Como est\u00e1 escrito en el profeta Isa\u00edas\u2026 (Mc 1.2)<\/p>\n<p>Pues David dice de \u00e9l\u2026 (Hch 2.25)<\/p>\n<p>Como tambi\u00e9n en Oseas dice\u2026 (Ro 9.25)<\/p>\n<p>Cuando no se menciona el libro o el autor, hay generalmente alguna referencia general que indica la presencia de una cita; por ejemplo, \u00abest\u00e1 escrito\u00bb, o bien \u00abun profeta\u00bb:<\/p>\n<p>Todo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliera lo que dijo el Se\u00f1or por medio del profeta\u2026 (Mt 1.22)<\/p>\n<p>Como est\u00e1 escrito\u2026 (Ro 3.10; 14.11; 15.9; Gl 4.27, etc\u2026)<\/p>\n<p>Alguien testific\u00f3 en cierto lugar\u2026 (Heb 2.6)<\/p>\n<p>Los traductores deben poner cuidado en conservar estas declaraciones introductorias y, de ser posible, usar un formato que indique al lector que est\u00e1 leyendo una cita. (Para mayores detalles en cuanto al formato, v\u00e9ase el cap\u00edtulo 6.)<\/p>\n<p><strong>8.3 Preservaci\u00f3n de t\u00e9rminos clave en el material citado<\/strong><br \/>\nCuando los escritores neotestamentarios citaban el AT, lo hac\u00edan para subrayar alg\u00fan punto de importancia. Esto significa que la cita puede contener una o dos palabras, o alguna expresi\u00f3n m\u00e1s amplia, que vincule la cita a su contexto inmediato. Tambi\u00e9n puede ser que una o dos palabras del AT introduzcan alg\u00fan t\u00e9rmino clave que cobre importancia en el NT. Los traductores del NT deben prestar especial atenci\u00f3n a la traducci\u00f3n de tales expresiones. Dicho de otro modo, deber\u00e1n ajustar sus principios de traducci\u00f3n de equivalencia din\u00e1mica y ser m\u00e1s conservadores, y hasta literalistas, a fin de preservar en su traducci\u00f3n esta importante terminolog\u00eda.<br \/>\nPor ejemplo, en el segundo cap\u00edtulo de Hch se halla una hermosa cita del profeta Joel, en la que se anuncia el derramamiento del Esp\u00edritu Santo. Hacia el final de la cita leemos:<\/p>\n<p>19Y (yo) dar\u00e9 prodigios arriba en el cielo<br \/>\ny se\u00f1ales abajo en la tierra,<br \/>\nsangre, fuego y vapor de humo;<br \/>\n20el sol se convertir\u00e1 en tinieblas<br \/>\ny la luna en sangre,<br \/>\nantes que venga el d\u00eda del Se\u00f1or,<br \/>\ngrande y glorioso\u2026 (Hch 2.19-20)<\/p>\n<p>Como podemos ver, este trozo po\u00e9tico comparte con la poes\u00eda hebrea un rasgo com\u00fan, del que ya hemos hablado en el inciso 3.4.5, y es el cambio de primera persona (\u00abyo\u00bb) en la primera l\u00ednea a tercera persona (\u00abel d\u00eda del Se\u00f1or\u00bb) en la pen\u00faltima l\u00ednea. Los traductores acostumbrados a aplicar los principios de equivalencia din\u00e1mica posiblemente ver\u00e1n en este cambio un problema de comprensi\u00f3n para el lector, y con toda probabilidad cambiar\u00e1n de tercera a primera persona en la pen\u00faltima l\u00ednea, a fin de que al decir \u00abantes que venga mi d\u00eda\u00bb el texto fluya con m\u00e1s naturalidad (inciso 5.5).<br \/>\nSin embargo, la expresi\u00f3n \u00abel d\u00eda del Se\u00f1or\u00bb es de gran importancia en el AT y en el mensaje prof\u00e9tico; adem\u00e1s, en el NT cobra importancia capital (1 Co 5.5, \u00abel d\u00eda del Se\u00f1or Jes\u00fas\u00bb; 1 Ts 5.2, \u00abel d\u00eda del Se\u00f1or\u00bb; Ap 16.14, \u00abel gran d\u00eda del Dios Todopoderoso\u00bb). Por lo tanto, parece m\u00e1s conveniente traducir este pasaje de manera m\u00e1s conservadora. Una traducci\u00f3n m\u00e1s literal le permite al lector de Hechos estudiar el texto con mayor apego al original, y ver al mismo tiempo las relaciones que \u00e9ste guarda con su contexto inmediato, lo mismo que con otros libros del Antiguo y del NT. Resulta interesante notar que, en este caso, DHH ha optado por mantener la expresi\u00f3n \u00abel d\u00eda del Se\u00f1or\u00bb, aun cuando generalmente no es una traducci\u00f3n literalista.<\/p>\n<p><strong>8.4 Preservaci\u00f3n del v\u00ednculo entre cita y texto<\/strong><br \/>\nEs necesario que los traductores determinen el v\u00ednculo o relaci\u00f3n que existe entre la cita y el texto. Esto los llevar\u00e1 a decidir qu\u00e9 parte del texto debe traducirse de modo m\u00e1s literal. Por ejemplo, en 1 Co 1.19 el ap\u00f3stol Pablo cita Is 29.14:<\/p>\n<p>\u2026pues est\u00e1 escrito:<br \/>\n\u201cDestruir\u00e9 la sabidur\u00eda de los sabios<br \/>\ny frustrar\u00e9 la inteligencia de los inteligentes\u201d,<\/p>\n<p>y a continuaci\u00f3n notamos que el Ap\u00f3stol recalca bastante las palabras \u00absabio\u00bb y \u00absabidur\u00eda\u00bb:<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el sabio? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el escriba? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el que discute asuntos de este mundo? \u00bfAcaso no ha enloquecido Dios la sabidur\u00eda de este mundo? Puesto que el mundo, mediante su sabidur\u00eda, no reconoci\u00f3 a Dios a trav\u00e9s de las obras que manifiestan su sabidur\u00eda\u2026<br \/>\n(1 Co 1.20-21)<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en este caso DHH ha reconocido la importancia de mantener \u00absabio\u00bb y \u00absabidur\u00eda\u00bb, aun cuando la traducci\u00f3n parezca literalista.<br \/>\nLos traductores deben estudiar detenidamente el contexto en que ocurre cada cita del AT, y determinar qu\u00e9 palabras del AT deben retenerse en el Nuevo. Hasta donde sea posible, la cita debe repetir el texto del AT, a fin de mantener las relaciones literarias y l\u00f3gicas del pasaje citado.<\/p>\n<p><strong>8.5 Las citas como informaci\u00f3n previamente conocida<\/strong><br \/>\nLos traductores deben estar conscientes de que los escritores del NT daban por hecho, cuando citaban el AT, que su auditorio conoc\u00eda esos textos y los ten\u00eda en alta estima. Por tanto, el contenido de los textos citados debe traducirse como informaci\u00f3n previamente conocida. Cuando el evangelista Mateo cita al profeta Jerem\u00edas (Mt 2.18), la mayor\u00eda de quienes lo escuchaban, o le\u00edan, sab\u00edan d\u00f3nde se localizaba Ram\u00e1 y qui\u00e9n hab\u00eda sido Raquel:<\/p>\n<p>\u00abVoz fue o\u00edda en Ram\u00e1,<br \/>\ngrande lamentaci\u00f3n, lloro y gemido;<br \/>\nRaquel que llora a sus hijos\u2026<\/p>\n<p>El traductor puede informar a sus lectores que Ram\u00e1, en la primera l\u00ednea, era un pueblo, y hasta puede dar a Raquel un t\u00edtulo honor\u00edfico (en efecto, la traducci\u00f3n al chewa la llama \u00abMadre Raquel\u00bb). Lo que no puede ni debe hacer un traductor es dar a sus lectores informaci\u00f3n hist\u00f3rica de qui\u00e9n fue Raquel, ya que de hacerlo no s\u00f3lo har\u00e1 violencia al estilo po\u00e9tico de este pasaje (v\u00e9ase el inciso 5.4.2) sino que insinuar\u00e1 al lector de hoy que el lector de ayer no sab\u00eda qui\u00e9n era Raquel. Podemos afirmar que, siempre que un escritor b\u00edblico citaba alg\u00fan pasaje del AT, tanto \u00e9l como su auditorio sab\u00edan de lo que hablaban.<br \/>\nCuando se trata de una primera traducci\u00f3n del NT, y los lectores potenciales no tienen mayores conocimientos del AT ni de su contexto hist\u00f3rico, convendr\u00e1 incluir al pie de p\u00e1gina notas informativas que ofrezcan al lector un panorama m\u00e1s amplio de la historia b\u00edblica. Sin embargo, no resulta conveniente ni aceptable explicitar la informaci\u00f3n latente en las citas del AT, so pretexto de hacer m\u00e1s inteligible la traducci\u00f3n para el lector potencial.<br \/>\nPor otra parte, y aunque probablemente los primeros lectores (u oyentes) del NT sab\u00edan que los distintos escritores estaban citando el AT, es un hecho que los lectores de hoy probablemente no lo sepan. Es aqu\u00ed donde un formato adecuado, adem\u00e1s de incluir las referencias cruzadas pertinentes, interviene en favor de los lectores de nuestros d\u00edas para comunicarles que el material ante sus ojos es una cita de otro documento. N\u00f3tese c\u00f3mo en el pasaje de 1 Co 1.19, citado antes, RV95 no s\u00f3lo ha sangrado el texto de la cita sino que lo ha enmarcado entre comillas dobles. Si este formato no resulta claro en alg\u00fan otro idioma, puede usarse otro, siempre y cuando tal formato ayude al lector a identificar el texto como cita de otro texto.<br \/>\nEn resumen, la poes\u00eda veterotestamentaria debe traducirse en el NT con mucho cuidado. En algunos casos, como ya se ha dicho, ser\u00e1 necesario ce\u00f1irse m\u00e1s a la forma del original, con tal de mantener las relaciones verbales entre el texto del AT y la cita de \u00e9ste en el NT. Si la informaci\u00f3n expl\u00edcita le hace violencia al texto, o le imprime un car\u00e1cter artificial, no deber\u00e1 explicitarse. Toda informaci\u00f3n adicional, de ser necesaria, podr\u00e1 incluirse en una nota al pie de p\u00e1gina.<\/p>\n<p><strong>8.6 El traductor traduce el texto que tiene ante s\u00ed<\/strong><br \/>\nYa hemos se\u00f1alado que, en algunos casos, las citas po\u00e9ticas que aparecen en el NT no siempre reflejan de manera precisa la forma del texto original. Hemos dicho tambi\u00e9n que una de las principales razones es que los escritores del NT frecuentemente usaron la versi\u00f3n griega del AT conocida como Septuaginta. No son pocos los traductores que consideran esto un gran dilema: \u00bfdebe traducirse el texto tal y como aparece citado en el NT, o es mejor volverse al original y hacer una traducci\u00f3n m\u00e1s apegada al original hebreo?<br \/>\nEn el cap\u00edtulo 6 se hizo menci\u00f3n de un importante pasaje del AT citado en el Evangelio de Marcos (1.3). Su importancia estriba en que el texto citado no corresponde del todo al texto del AT, ya que Mc relaciona \u00abuna voz\u00bb con la frase adverbial \u00aben el desierto\u00bb:<\/p>\n<p>\u00abYo env\u00edo mi mensajero delante de tu faz,<br \/>\nel cual preparar\u00e1 tu camino delante de ti.<br \/>\nVoz del que clama en el desierto:<br \/>\n\u00abPreparad el camino del Se\u00f1or.<br \/>\n\u00a1Enderezad sus sendas!\u00bb\u00bb<\/p>\n<p>Sin embargo, en el original hebreo la frase adverbial \u00aben el desierto\u00bb pertenece a la siguiente l\u00ednea po\u00e9tica, como puede verse en la versi\u00f3n que NVI nos ofrece de Is 40.3:<\/p>\n<p>Una voz proclama:<br \/>\n\u00abPreparen en el desierto<br \/>\nun camino para el Se\u00f1or;<br \/>\nenderecen en la estepa<br \/>\nun sendero para nuestro Dios.\u00bb<\/p>\n<p>No hay duda de que tal diferencia se debe a que la base textual del escritor de Mc fue la versi\u00f3n Septuaginta, y no el texto hebreo.<br \/>\nDesde nuestra perspectiva, podr\u00edamos decir que el escritor de Mc cit\u00f3 una traducci\u00f3n que no reflejaba fielmente el original hebreo. Puede ser que la Septuaginta haya traducido estos versos con demasiada libertad, aunque existe la posibilidad, y tal vez la probabilidad, de que la Septuaginta haya usado un texto hebreo ligeramente distinto del que ha llegado a nuestras manos, que es el Texto Masor\u00e9tico. Si tal es el caso, \u00bfqu\u00e9 debe hacer el traductor? \u00bfDebe aceptar el texto griego tal y como est\u00e1, y traducirlo as\u00ed, o corregirlo con base en su conocimiento del Texto Masor\u00e9tico? Virtualmente todos los estudiosos concuerdan en que debemos respetar la integridad del documento neotestamentario y traducir el griego que ha llegado hasta nosotros, y no tratar de acomodarlo al texto hebreo. \u00c9ste es un principio fundamental de traducci\u00f3n, que nos ense\u00f1a que, como traductores, debemos comunicar fielmente el sentido que el autor quiso dar a su texto.<br \/>\nLa importancia de apegarse a tal principio podemos verla en numerosos casos del NT, aunque probablemente el m\u00e1s famoso y controvertido sea el pasaje de Mt 1.22-23:<\/p>\n<p>Todo esto aconteci\u00f3 para que se cumpliera lo que dijo el Se\u00f1or por medio del profeta:<\/p>\n<p>\u00abUna virgen concebir\u00e1 y dar\u00e1 a luz un hijo<br \/>\ny le pondr\u00e1 por nombre Emanuel\u00bb\u2026<\/p>\n<p>No son pocos los estudiosos que sugieren que la palabra traducida como \u00abvirgen\u00bb no tiene un sentido tan estrecho en hebreo, y hasta a\u00f1aden que, en su contexto original (Is 7.14), la palabra hebrea \u2018almah significa simplemente \u00abuna joven\u00bb, sin que el t\u00e9rmino connote si previamente la joven ha tenido o no relaciones sexuales. Sea como fuere, cuando los traductores de la Septuaginta tradujeron el t\u00e9rmino hebreo, usaron un t\u00e9rmino griego que realmente significa \u00abvirgen\u00bb. Partiendo del contexto de Mt 1.20, \u00ablo que en ella es engendrado, del Esp\u00edritu Santo es\u00bb, resulta evidente que el evangelista quiso decir \u00abvirgen\u00bb, y no simplemente \u00abjoven\u00bb.<br \/>\nSurge entonces la pregunta: a la luz de los hallazgos de la erudici\u00f3n moderna, \u00bfdebiera traducirse el t\u00e9rmino griego como \u00abjoven\u00bb, y no como \u00abvirgen\u00bb? Algunas biblias de estudio (Editorial Caribe, DHH) incluyen una breve nota que explica la diferencia entre los textos hebreo y griego; virtualmente todas las versiones traducen \u00abvirgen\u00bb en Mt, ya que tal era la intenci\u00f3n del autor, y es lo que aqu\u00ed recomendamos hacer. Debemos traducir lo que quiso decir Mateo, y no lo que quiso decir Isa\u00edas.<br \/>\nUn problema poco m\u00e1s complicado lo encontramos en Mt 21.5, donde a\u00fan se discute lo que el autor de este evangelio quiso decir al citar al profeta Zacar\u00edas (9.9) en relaci\u00f3n con la entrada triunfal de Jes\u00fas en Jerusal\u00e9n:<\/p>\n<p>Decid a la hija de Si\u00f3n:<br \/>\n\u00abMira, tu Rey viene a ti,<br \/>\nhumilde y montado en una asna,<br \/>\ny en un pollino, hijo de bestia de carga.\u00bb (BA)<\/p>\n<p>El principal problema de este pasaje es que implica que Jes\u00fas iba montado en dos animales al mismo tiempo, sentido que se refuerza luego de leer el v. 7. En realidad, la versi\u00f3n Septuaginta muestra un gran apego al texto hebreo, pues traduce el texto literalmente; adem\u00e1s, traduce la conjunci\u00f3n hebrea vav con la conjunci\u00f3n griega kai, la cual corresponde a la conjunci\u00f3n espa\u00f1ola \u00aby\u00bb, que es como BA la ha traducido (v\u00e9ase la cita anterior).<br \/>\nHoy d\u00eda, sin embargo, la mayor\u00eda de las versiones omite esta conjunci\u00f3n, pues se reconoce que la conjunci\u00f3n hebrea vav funge aqu\u00ed como v\u00ednculo entre dos l\u00edneas po\u00e9ticas paralelas (5.2.2.2). En efecto, resulta evidente que la segunda l\u00ednea simplemente est\u00e1 recalcando lo dicho en la primera, a la manera del paralelismo sin\u00f3nimo. Una vez que, sobre esta base, se opta por omitir la conjunci\u00f3n en el texto griego de Zacar\u00edas, es posible omitirla en Mt y mantener el principio de que las citas en el NT no deben cambiar el sentido del texto veterotestamentario. Veamos algunas versiones:<\/p>\n<p>RV95 \u2026manso y sentado sobre un asno,<br \/>\nsobre un pollino, hijo de animal de carga\u2026<\/p>\n<p>DHH \u2026humilde, montado en un burro,<br \/>\nen un burrito, cr\u00eda de una bestia de carga\u2026<\/p>\n<p>NVI \u2026humilde y montado en un burro,<br \/>\nen un burrito, cr\u00eda de una bestia de carga\u2026<\/p>\n<p>LPD \u2026humilde y montado sobre una asna,<br \/>\nsobre la cr\u00eda de un animal de carga\u2026<\/p>\n<p>Hay otros casos en que los escritores del NT parecen haber \u00aba\u00f1adido\u00bb algo al texto del AT. En Mt 4.10, por ejemplo, encontramos una cita de Dt 6.13, donde el texto griego dice:<\/p>\n<p>Adorar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios, y a \u00e9l s\u00f3lo servir\u00e1s<\/p>\n<p>Al examinar el texto hebreo, lo mismo que el texto griego de la Septuaginta, notamos que la palabra s\u00f3lo no est\u00e1 all\u00ed:<\/p>\n<p>LPD Teme al Se\u00f1or, tu Dios, s\u00edrvelo y jura por su Nombre<\/p>\n<p>Es evidente, sin embargo, que el sentido de esta palabra se halla impl\u00edcito, como en efecto lo demuestran las siguientes versiones, tres de las cuales suelen seguir muy de cerca el texto original:<br \/>\nBA Temer\u00e1s s\u00f3lo al Se\u00f1or tu Dios; y a El adorar\u00e1s, y jurar\u00e1s por su nombre<br \/>\nRV95 A Jehov\u00e1 tu Dios temer\u00e1s, a \u00e9l solo (sic) servir\u00e1s, y por su nombre jurar\u00e1s<\/p>\n<p>DHH Adoren al Se\u00f1or su Dios y s\u00edrvanle solo (sic) a \u00e9l, y cuando tengan que hacer un juramento, h\u00e1ganlo solo (sic) en el nombre del Se\u00f1or<br \/>\nNVI Teme al Se\u00f1or tu Dios, s\u00edrvele solamente a \u00e9l, y jura s\u00f3lo en su nombre<\/p>\n<p>De lo anterior podemos concluir que el autor de Mt tradujo el texto de Deuteronomio\u2026 \u00a1conforme a los principios de equivalencia din\u00e1mica! Una vez m\u00e1s, debemos insistir en que los traductores deben seguir el texto que tienen ante sus ojos, e incorporar en su traducci\u00f3n la intenci\u00f3n del autor, pues ser\u00eda un craso error omitir del NT el adverbio s\u00f3lo, y m\u00e1s a\u00fan si se omitiera en aras de una malentendida fidelidad al original hebreo.<br \/>\nLa cita en Mt 4.10 es un ejemplo de otra \u00e1rea en que resulta dif\u00edcil para el traductor conciliar las discrepancias entre la poes\u00eda veterotestamentaria y el NT. Tiene que ver con los nombres de Dios. Sabemos que en el AT Dios recibe varios nombres, siendo los m\u00e1s comunes Yahveh (Se\u00f1or) y Elohim (Dios), adem\u00e1s de Adonay (Se\u00f1or). Al pasar las citas veterotestamentarias del hebreo al griego, la distinci\u00f3n entre estos nombres ha quedado neutralizada. En la versi\u00f3n Septuaginta, Yahveh lleg\u00f3 a ser kyrios (Se\u00f1or), mientras que Adonay y Elohim no sufrieron ning\u00fan cambio. Por tanto, en el pasaje ya mencionado Yahveh aparece como Se\u00f1or. En otras palabras, el nombre Yahveh no aparece en el NT de manera expl\u00edcita.<br \/>\nA quienes han traducido el AT y se han esforzado por hallar equivalentes aceptables para los distintos nombres de Dios en hebreo, les resulta dif\u00edcil renunciar a sus soluciones cuando traducen las citas veterotestamentarias que ocurren en el Nuevo. No pueden evitar la tentaci\u00f3n de volver a usar sus equivalentes para Yahveh. Sin embargo, es m\u00e1s conveniente que el traductor siga el texto que tiene ante sus ojos (es decir, el texto griego del NT), antes que introducir una distinci\u00f3n ajena al tiempo en que tal documento fue escrito. Bien sabemos que los jud\u00edos evitaban pronunciar el nombre Yahveh, incluso cuando le\u00edan el texto hebreo, por lo que en su lugar le\u00edan Adonay (Se\u00f1or). Obviamente, quienes en los d\u00edas del NT usaban la traducci\u00f3n griega del AT dec\u00edan kyrios (Se\u00f1or). Ser\u00eda, pues, err\u00f3neo que alg\u00fan traductor reintrodujera una distinci\u00f3n que ya no funcionaba cuando se escribi\u00f3 el NT. Lo que s\u00ed podr\u00eda hacerse, en caso necesario, ser\u00eda incluir una nota en la introducci\u00f3n al NT, en la que se explicara c\u00f3mo se ha traducido Yahveh en las citas veterotestamentarias.<\/p>\n<p><strong>8.7 El traductor no debe \u00abbautizar\u00bb al Antiguo Testamento<\/strong><br \/>\nOtra de las tentaciones que surgen al traducir citas del AT en el Nuevo es la de querer explicitar los argumentos del autor. Los escritores cristianos deliberadamente citaban el AT para se\u00f1alar los importantes puntos de contacto que ve\u00edan entre lo dicho por los profetas y lo que ocurr\u00eda en su propio tiempo; los acontecimientos de la vida y muerte de Jes\u00fas, as\u00ed como su propia experiencia cristiana, les daban una visi\u00f3n nueva de lo que significaban los documentos veterotestamentarios. Las citas del AT tienen como prop\u00f3sito mostrar tales puntos de contacto, pero estos no resultar\u00e1n tan evidentes si los traductores las \u00abreescriben\u00bb. Cierto equipo de traductores quiso explicitar el siguiente pasaje de Ro 15.21:<\/p>\n<p>\u00abAquellos a quienes nunca les fue anunciado acerca de \u00e9l, ver\u00e1n;<br \/>\ny los que nunca han o\u00eddo de \u00e9l, entender\u00e1n\u00bb<\/p>\n<p>y tradujo el pronombre masculino de tercera persona \u00ab\u00e9l\u00bb de la siguiente manera:<\/p>\n<p>\u00abLos que nunca han sabido de Cristo, lo ver\u00e1n\u00bb.<\/p>\n<p>Es un hecho que el ap\u00f3stol Pablo, autor de esta carta, estaba pensando en el Mes\u00edas, ya que as\u00ed lo demuestra el v. 20 de ese mismo cap\u00edtulo: \u00abY de esta manera me esforc\u00e9 en predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiera sido anunciado, para no edificar sobre fundamento ajeno\u00bb. Sin embargo, cuando Pablo citaba al profeta Isa\u00edas, trataba de mostrar que entend\u00eda este pasaje veterotestamentario como una referencia a Cristo, y que su intenci\u00f3n no era \u00abreescribir\u00bb el AT sino demostrar el nuevo significado que los escritos veterotestamentarios cobraban a la luz de los acontecimientos de su tiempo. Por lo tanto, cualquier traductor que pretenda \u00abbautizar\u00bb \u00e9ste y otros pasajes del AT estar\u00e1 violentando el estilo y la l\u00f3gica de Pablo.<br \/>\nVolvemos, pues, a los mismos principios fundamentales que se aplican a la traducci\u00f3n de pasajes veterotestamentarios en el NT: los traductores no deben ajustarlos ni acomodarlos a la manera cristiana de entenderlos, ya que hacerlo as\u00ed anula del todo su prop\u00f3sito; m\u00e1s bien, deben traducirlos como citas de otro autor.<br \/>\nPara terminar, quisi\u00e9ramos recomendar a todo traductor del NT que, de ser posible, traduzca el material po\u00e9tico directamente del texto griego, o por lo menos de alguna versi\u00f3n literal, y no volver la mirada a lo hecho en el AT. Una vez realizada su traducci\u00f3n, nada le impedir\u00e1 comparar lo hecho en ambos testamentos, y tal vez querr\u00e1 armonizar el vocabulario y las expresiones semejantes en hebreo y en griego. Con todo, debe tener cuidado de mantener las distinciones que \u2014de manera consciente o inconsciente\u2014 los escritores neotestamentarios introdujeron en los textos po\u00e9ticos al momento de citarlos.<br \/>\nPodr\u00edamos agregar que los traductores pueden tambi\u00e9n sentirse tentados a \u00abbautizar\u00bb los textos del AT cuando los traducen por primera vez. Puede ser, por ejemplo, que haya quienes, a la luz de su visi\u00f3n integral del texto b\u00edblico, quieran traducir \u00abvirgen\u00bb en Is 7.14, en vez de seguir el texto hebreo y reflejar su sentido medular, que es \u00abuna joven\u00bb. Tambi\u00e9n puede ocurrir que quieran explicitar en Sal o en Is algunas referencias al Mes\u00edas. Debemos decir categ\u00f3ricamente que tal metodolog\u00eda no es nada recomendable. El AT y el NT son dos documentos, cada uno con sus caracter\u00edsticas propias, que recogen otros libros tambi\u00e9n con caracter\u00edsticas propias, los cuales fueron escritos por diferentes autores en diferentes \u00e9pocas. Debemos, por tanto, respetar al autor y el marco hist\u00f3rico de cada libro, y traducir cada uno de ellos de la mejor manera posible, sin imponer nuestra propias interpretaciones teol\u00f3gicas.<br \/>\n<strong>Ejercicios para repaso y reflexi\u00f3n<\/strong><br \/>\n1. Comparar la cita en 1 Co 2.16 con su fuente en Is 40.13. \u00bfPor qu\u00e9 NVI escribe \u00abSe\u00f1or\u00bb en uno de estos pasajes, y en el otro escribe \u00abSE\u00d1OR\u00bb? Notese la diferente tipograf\u00eda y pres\u00e9ntense argumentos al respecto.<br \/>\n2. \u00bfHay en las versiones existentes alg\u00fan caso que evidencie alg\u00fan intento de \u00abbautizar\u00bb al texto? En caso afirmativo, \u00bfqu\u00e9 podr\u00eda hacerse para restituirle al texto b\u00edblico su integridad?<br \/>\n3. Estudiar Heb y ver si hay alguna cita veterotestamentaria que difiera de su fuente en el AT. Indicar en qu\u00e9 consiste la diferencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Zogbo, L., &amp; Wendland, E. H. (2000). La poesia del Antiguo Testamento: pautas para su traduccion. (Alfredo Tepox Varela, Trad. y Adaptaci\u00f3n). \u00a0Sociedades B\u00edblicas Unidas. 8.1 Introducci\u00f3n Podemos afirmar, pr\u00e1cticamente sin excepci\u00f3n alguna, que los escritores del NT hicieron &hellip; <a class=\"kt-excerpt-readmore\" href=\"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/la-traduccion-la-poesia-veterotestamentaria-contexto-del-nuevo-testamento\/\" aria-label=\"La traducci\u00f3n de la poes\u00eda veterotestamentaria en el contexto del Nuevo Testamento\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10825,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[923],"tags":[],"class_list":["post-10804","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencias-biblicas"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/background-1-e1490189714932.jpg?fit=1200%2C599&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pInKk-2Og","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10804"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10804\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10825"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}