{"id":10775,"date":"2017-03-18T15:20:20","date_gmt":"2017-03-18T18:20:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/?p=10775"},"modified":"2017-03-22T10:32:58","modified_gmt":"2017-03-22T13:32:58","slug":"contexto-historico-del-antiguo-testamento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/contexto-historico-del-antiguo-testamento\/","title":{"rendered":"Contexto Hist\u00f3rico del Antiguo Testamento"},"content":{"rendered":"<p>Samuel Pag\u00e1n<\/p>\n<p>Fuente: Libro Descubre la Biblia, Sociedades B\u00edblicas Unidas, 1997<br \/>\nEl Antiguo Testamento se form\u00f3 en el devenir de la historia del pueblo de Israel.1 Su mensaje hace referencia a acontecimientos concretos y a relatos hist\u00f3ricos. Sin embargo, su objetivo es presentar el testimonio de la fe de un pueblo. La finalidad de los escritos b\u00edblicos no es hacer un recuento detallado de los sucesos de Israel sino preservar, afirmar y celebrar la fe de esa comunidad.2<br \/>\nAunque la escritura en Israel se desarroll\u00f3 formalmente durante la constituci\u00f3n de la monarqu\u00eda (ca. 1030 a.C.; v\u00e9ase Tabla cronol\u00f3gica), los recuerdos de \u00e9pocas anteriores se manten\u00edan y transmit\u00edan de forma oral, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Esos relatos orales los redactaron posteriormente diferentes personas y grupos del pueblo, para preservar las narraciones que le daban raz\u00f3n de ser, y para contribuir a la identidad nacional y al desarrollo teol\u00f3gico de la comunidad.3<\/p>\n<p><strong>El comienzo: la historia primitiva (\u2026 2400 a.C.)<\/strong><\/p>\n<p>La primera secci\u00f3n del libro de G\u00e9nesis (caps. 1\u201311).4 se denomina com\u00fanmente como la historia primitiva o \u00abprimigenia\u00bb, y presenta un panorama amplio de la humanidad, desde la creaci\u00f3n del mundo hasta Abraham. El objetivo es poner de manifiesto la condici\u00f3n humana en la Tierra. Aunque al ser humano le corresponde un sitial de honor por ser creado \u00abparecido a Dios mismo\u00bb (1.27),.5 su desobediencia permiti\u00f3 la entrada del sufrimiento y la muerte en la historia. La actitud de Ad\u00e1n, Eva, Ca\u00edn y sus descendientes, y las naciones que quisieron edificar \u00abuna ciudad y una torre que llegue hasta el cielo\u00bb (11.4), afect\u00f3 adversamente los lazos de fraternidad entre los seres humanos y, adem\u00e1s, interrumpi\u00f3 la comuni\u00f3n entre \u00e9stos y Dios. En ese marco teol\u00f3gico va a desarrollarse la historia de la salvaci\u00f3n; es decir, los relatos que destacan las intervenciones de Dios en la historia de su pueblo.<\/p>\n<p><strong>Los patriarcas (2200\u20131700 a.C.)<\/strong><\/p>\n<p>En la segunda secci\u00f3n del libro de G\u00e9nesis (caps. 12\u201350) se presentan los or\u00edgenes del pueblo de Israel. El relato comienza con Abraham, Isaac y Jacob; contin\u00faa con la historia de los hijos de Jacob (Israel)\u2014Jos\u00e9 y sus hermanos\u2014; prosigue con la emigraci\u00f3n de Jacob y su familia a Egipto, y finaliza con la vida de los descendientes de Jacob (Israel) en ese pa\u00eds. En la Biblia, la historia del pueblo de Dios comienza esencialmente con los relatos de los patriarcas y matriarcas de Israel.<br \/>\nLos antecesores de Abraham fueron grupos arameos (Gn 25.20; 28.5; 31.17\u20131820,24; Dt 26.5) que en el curso del tiempo se desplazaron desde el desierto hacia la tierra f\u00e9rtil. En la memoria del pueblo de Israel se recordaba que sus antepasados hab\u00edan emigrado desde Mesopotamia hasta Cana\u00e1n: de Ur y Har\u00e1n (Gn 11.27\u201331) a Palestina.<br \/>\nAunque los detalles hist\u00f3ricos de ese peregrinar son dif\u00edciles de precisar, ese per\u00edodo puede ubicarse entre los siglos XX-XVIII a.C. Esos siglos fueron testigos de migraciones masivas en el Pr\u00f3ximo Oriente Antiguo, particularmente hacia Cana\u00e1n.<br \/>\nDe acuerdo con los relatos del G\u00e9nesis, los patriarcas eran l\u00edderes de grupos semin\u00f3madas que deten\u00edan sus caravanas en diversos lugares santos, para recibir manifestaciones de Dios. Posteriormente, alrededor de esos lugares se asentaron los patriarcas: Abraham en Hebr\u00f3n (Gn 13.18; 23.19); Isaac al sur, en Beerseba (Gn 26.23); y Jacob en Penuel y Mahanaim (Gn 32.2, 30), al este del Jord\u00e1n, y cerca de Siquem y Betel, al oeste del Jord\u00e1n (Gn 28.10\u201319; 33.15\u201320; 35.1).<br \/>\nEs dif\u00edcil describir plenamente la fe de los patriarcas. Quiz\u00e1 consistiera en un tipo especial de religi\u00f3n familiar o tribal, a cuyo dios se le conoc\u00eda como \u00abel Dios de los padres\u00bb, o Dios de Abraham, Isaac y Jacob (Israel) (Gn 31.29, 42, 53; 46.1). El Dios de los patriarcas no estaba ligado a ning\u00fan santuario; se manifestaba al l\u00edder familiar o tribal, y le promet\u00eda orientaci\u00f3n, protecci\u00f3n, descendencia y posesi\u00f3n de la tierra (Gn 12.7; 28.15, 20). Algunos aspectos culturales que se incluyen en los relatos patriarcales tienen paralelo con leyes extrab\u00edblicas antiguas como el c\u00f3digo de Hamurabi (ca. 1750 a.C.).6<br \/>\nEl libro de G\u00e9nesis destaca las relaciones de parentesco de los patriarcas: Abraham, Isaac y Jacob se presentan en una secuencia de generaciones. Isaac, el hijo de Abraham y Sara, engendr\u00f3 dos hijos de Rebeca: Esa\u00fa y Jacob. Jacob, que se identifica tambi\u00e9n como Israel, fue el padre de doce hijos, de quienes posteriormente, seg\u00fan el relato b\u00edblico, surgir\u00e1n las doce tribus de Israel. A trav\u00e9s de Jos\u00e9\u2014uno de los hijos de Israel\u2014el grupo lleg\u00f3 a Egipto, desde donde ser\u00edan liberados por Mois\u00e9s.<br \/>\nDesde la \u00e9poca de Jos\u00e9 (ca. siglo XVII a.C.) hasta la de Mois\u00e9s (ca. siglo XIII a.C.), no se tienen amplios conocimientos sobre el pueblo de Israel y sus antepasados. Durante esos casi cuatrocientos a\u00f1os, la situaci\u00f3n pol\u00edtica y social del Pr\u00f3ximo Oriente Antiguo vari\u00f3 considerablemente. Los egipcios comenzaron un per\u00edodo de prosperidad y renacimiento, luego de derrotar y expulsar a los hicsos, pueblo semita que hab\u00eda llegado del desierto. Durante todo este tiempo, Palestina depend\u00eda pol\u00edticamente de Egipto. En el Mediterr\u00e1neo no hab\u00eda ning\u00fan poder pol\u00edtico que diera cohesi\u00f3n a la zona. Mesopotamia estaba dividida: la parte meridional, regida por los herederos del imperio antiguo; la septentrional, dominada por los asirios, quienes posteriormente resurgen como una potencia pol\u00edtica considerable a partir del siglo XIV a.C.<br \/>\nLos hicsos gobernaban Egipto (1730\u20131550 a.C.) cuando el grupo de Jacob lleg\u00f3 a esas tierras.7 Cuando los egipcios se liberaron y expulsaron a sus gobernantes (1550 a.C.), muchos extranjeros fueron convertidos en esclavos. La frase \u00abm\u00e1s tarde hubo un nuevo rey en Egipto, que no hab\u00eda conocido a Jos\u00e9\u00bb (Ex 1.8) es una posible alusi\u00f3n a la nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica que afect\u00f3 adversamente a los grupos hebreos que viv\u00edan en Egipto. Estos vivieron como esclavos en Egipto aproximadamente cuatrocientos a\u00f1os. Durante ese per\u00edodo, trabajaron en la construcci\u00f3n de las ciudades de Pit\u00f3n y Rams\u00e9s (Ex 1.11).<br \/>\nLos descendientes de Jos\u00e9 no eran las \u00fanicas personas a quienes se pod\u00eda identificar como \u00abhebreos\u00bb8. Esta expresi\u00f3n, que caracteriza un estilo de vida, describe a un sector social pobre. Posiblemente se refiera a personas que no pose\u00edan tierras y viajaban por diversos lugares en busca de trabajo. El t\u00e9rmino no ten\u00eda en esa \u00e9poca un significado \u00e9tnico espec\u00edfico. Durante ese per\u00edodo, diversos grupos de \u00abhebreos\u00bb, o de \u00abhabirus\u00bb, estaban diseminados por varias partes del Pr\u00f3ximo Oriente Antiguo. Algunos viv\u00edan en Cana\u00e1n y nunca fueron a Egipto; otros salieron de Egipto antes de la expulsi\u00f3n de los hicsos.<br \/>\n<strong>El \u00e9xodo: Mois\u00e9s y la liberaci\u00f3n de Egipto\u00a0<\/strong><strong>(1500\u20131220 a.C.)<\/strong><\/p>\n<p>Tres tradiciones fundamentales, que le dieron raz\u00f3n de ser al futuro pueblo de Israel y que contribuyeron al desarrollo de la conciencia nacional, se formaron entre los siglos XV-XIII a.C.: la promesa a los patriarcas; la liberaci\u00f3n de la esclavitud de Egipto; y la manifestaci\u00f3n en el Sina\u00ed. En la Escritura estos relatos est\u00e1n ligados en una l\u00ednea hist\u00f3rica continua, desde los patriarcas hasta Mois\u00e9s. Este \u00faltimo es la figura que enlaza la fe de Abraham, Isaac y Jacob, la liberaci\u00f3n de Egipto, el peregrinar por el desierto y la entrada a Cana\u00e1n.<br \/>\nSeg\u00fan el relato de la Biblia, Dios llam\u00f3 a Mois\u00e9s en el desierto y le encomend\u00f3 la tarea de liberar al pueblo de la esclavitud de Egipto (Ex 3). Esta misi\u00f3n se enfoca como la respuesta de Dios a la alianza (o pacto) y la promesa hechas a los patriarcas (Ex 3.1\u20134, 17; 6.2\u20137, 13; 2.24). \u00abEl Dios de los antepasados\u00bb es el Se\u00f1or (Yav\u00e9).9\u2014\u00abYO SOY EL QUE SOY\u00bb (Ex 3.14\u201315)\u2014que se revel\u00f3 a Mois\u00e9s.<br \/>\nLuego del enfrentamiento con el fara\u00f3n, Mois\u00e9s y los israelitas salieron de Egipto. Esta experiencia de liberaci\u00f3n se convirti\u00f3 en un componente fundamental de la fe del pueblo de Israel (Ex 20.2; Sal 81.10; Os 13.4; Ez 20.5).10<br \/>\nTradicionalmente, la fecha del \u00e9xodo de los israelitas se ubicaba en ca. 1450 a.C.; sin embargo, un n\u00famero considerable de estudiosos modernos la ubican en ca. 1250\/30 a.C. El fara\u00f3n del \u00e9xodo es posiblemente Rams\u00e9s II, conocido por sus proyectos monumentales de construcci\u00f3n.<br \/>\nCuando el pueblo sali\u00f3 de Egipto, cruz\u00f3 el mar Rojo (Ex 14.21\u201322). Se celebra ese paso en la historia del pueblo como una intervenci\u00f3n milagrosa de Dios (Ex 14\u201315). Al grupo de hebreos que sali\u00f3 de Egipto se a\u00f1adieron grupos afines. El peregrinar por el desierto se describe en la Biblia como un per\u00edodo de cuarenta a\u00f1os (una generaci\u00f3n), bajo el liderazgo de Mois\u00e9s. Es dif\u00edcil de establecer con exactitud la ruta del \u00e9xodo.<br \/>\nLa experiencia fundamental del pueblo en su viaje a Cana\u00e1n fue la alianza o pacto en el Sina\u00ed. Esa alianza revela la relaci\u00f3n singular entre el Se\u00f1or y su pueblo (Ex 19.5\u20136); se describe en el Dec\u00e1logo, o Diez mandamientos (Ex 20.1\u201317), y en el llamado C\u00f3digo de la alianza (Ex 20.22\u201323.19). En el Dec\u00e1logo se hace un compendio de los preceptos y exigencias de Dios. Se incluyen los mandamientos que definen las actitudes justas del ser humano ante Dios, y las que destacan el respeto hacia los derechos de cada persona, como requisito indispensable para la convivencia en armon\u00eda.<br \/>\nLuego de la muerte de Mois\u00e9s, Josu\u00e9 se convirti\u00f3 en el l\u00edder del grupo de hebreos que hab\u00edan salido de Egipto (ca. 1220 a.C.). Seg\u00fan el relato de la Escritura, la conquista de Cana\u00e1n se llev\u00f3 a cabo desde el este, a trav\u00e9s del r\u00edo Jord\u00e1n, comenzando con la ciudad de Jeric\u00f3 (Jos 6). Fue un proceso paulatino, que en algunos lugares tuvo un car\u00e1cter belicoso y en otros se efectu\u00f3 de forma pac\u00edfica y gradual. La conquista no elimin\u00f3 por completo a la poblaci\u00f3n cananea (Jue 2.21\u201323; 3.2).11<br \/>\nDurante el per\u00edodo de conquista y toma de posesi\u00f3n de la tierra, los grandes imperios de Egipto y Mesopotamia estaban en decadencia. Cana\u00e1n era un pa\u00eds ocupado por poblaciones diferentes. La estructura pol\u00edtica se caracterizaba por la existencia de una serie de ciudades-estado, que tradicionalmente hab\u00edan sido leales a Egipto. La religi\u00f3n cananea se distingu\u00eda por los ritos de la fertilidad, que inclu\u00edan la prostituci\u00f3n sagrada. Entre sus divinidades se encontraban Baal, Aser\u00e1 y Astart\u00e9. La econom\u00eda de la regi\u00f3n se basaba en la agricultura.12<br \/>\nPer\u00edodo de los jueces (1200\u20131050 a.C.)<\/p>\n<p>El per\u00edodo de los jueces puede estimarse con bastante precisi\u00f3n entre los a\u00f1os 1200 y 1050 a.C. A la conquista y toma de Cana\u00e1n le sigui\u00f3 una \u00e9poca de organizaci\u00f3n progresiva del territorio. Ese per\u00edodo fue testigo de una serie de conflictos entre los grupos hebreos\u2014que estaban organizados en una confederaci\u00f3n de tribus o clanes\u2014y las ciudadesestado cananeas. Finalmente, los antepasados de Israel se impusieron a sus adversarios y los redujeron a servidumbre (Jue 1.28; Jos 9).<br \/>\nEl libro de los Jueces relata una serie de episodios importantes de ese per\u00edodo. Los jueces eran caudillos, es decir, l\u00edderes militares carism\u00e1ticos que hac\u00edan justicia al pueblo. No eran gobernantes sino libertadores que se levantaban a luchar en momentos de crisis (Jue 2.16; 3.9). El c\u00e1ntico de D\u00e9bora (Jue 5) celebra la victoria de una coalici\u00f3n de grupos hebreos contra los cananeos, en la llanura de Jezreel.<br \/>\nEl per\u00edodo de los jueces se caracteriz\u00f3 por la falta de unidad y organizaci\u00f3n pol\u00edtica entre los grupos hebreos. La situaci\u00f3n geogr\u00e1fica de Palestina y la falta de colaboraci\u00f3n contribuyeron a robustecer la tendencia individualista. Los israelitas estaban en un proceso de sedentarizaci\u00f3n y cambio a nuevas formas de vida, particularmente en la agricultura. Durante ese per\u00edodo se fueron asimilando paulatinamente la cultura y las formas de vida cananeas. Esa asimilaci\u00f3n produjo pr\u00e1cticas sincretistas en el pueblo hebreo: la religi\u00f3n de Yav\u00e9\u2014el Dios hebreo identificado con la liberaci\u00f3n de Egipto\u2014incorpor\u00f3 pr\u00e1cticas cananeas relacionadas con Baal, conocido como se\u00f1or de la tierra, quien garantizaba la fertilidad y las cosechas abundantes.<br \/>\nLos filisteos\u2014que proced\u00edan de los pueblos del mar (Creta y las islas griegas), y que fueron rechazados por los egipcios ca. 1200 a.C.\u2014se organizaron en cinco ciudades en la costa sur de Palestina. Por su poder\u00edo militar y su monopolio del hierro (Jue 13\u201316; 1 S 13.19\u201323), se convirtieron en una gran amenaza para los israelitas.13<br \/>\n<strong>La monarqu\u00eda: Sa\u00fal, David, Salom\u00f3n (1050\u2013931 a.C.)<\/strong><\/p>\n<p>A fines del siglo XI a.C., los filisteos ya se hab\u00edan expandido por la mayor parte de Palestina; hab\u00edan capturado el cofre del pacto o de la alianza, y hab\u00edan tomado la ciudad de Silo (1 S 4). Esa situaci\u00f3n oblig\u00f3 a los israelitas a organizar una acci\u00f3n conjunta bajo un liderato estable. Ante esa realidad se form\u00f3, por imperativo de la pol\u00edtica exterior, la monarqu\u00eda de Israel (1 S 8\u201312).<br \/>\nSamuel es el \u00faltimo de los jueces (1 S 7.2\u201317) y, adem\u00e1s, se le reconoce como profeta y sacerdote. Pose\u00eda un liderato carism\u00e1tico que le dio al pueblo inspiraci\u00f3n y unidad (1 S 1\u20137). Los primeros dos reyes de Israel\u2014Sa\u00fal (1 S 10) y David (1 S 16.1\u201313)\u2014fueron ungidos por \u00e9l.<br \/>\nSa\u00fal, al comienzo de su reinado, obtuvo victorias militares importantes (1 S 11.1\u201311); sin embargo, nunca pudo triunfar plenamente contra los filisteos. Su ca\u00edda qued\u00f3 marcada con la matanza de los sacerdotes de Nob (1 S 22.6\u201323), y su figura desprestigiada en el episodio de la adivina de Endor (1 S 28.3\u201325). Sa\u00fal y su hijo Jonat\u00e1n murieron en la batalla de Guilboa, a manos de los filisteos (1 S 31).<br \/>\nDavid fue ungido como rey en Hebr\u00f3n, luego de la muerte de Sa\u00fal. Primero fue consagrado rey para las tribus del sur (2 S 2.1\u20134) y posteriormente para las tribus del norte (2 S 5.1\u20135). En ese momento hab\u00eda dos reinos y un solo monarca.<br \/>\nEl reino de Israel alcanz\u00f3 su m\u00e1ximo esplendor bajo la direcci\u00f3n de David (1010\u2013970 a.C.). Con su ej\u00e9rcito, incorpor\u00f3 a las ciudades cananeas independientes; someti\u00f3 a los pueblos vecinos\u2014amonitas, moabitas y edomitas, al este: arameos al norte y, particularmente, filisteos al oeste\u2014y conquist\u00f3 la ciudad de Jerusal\u00e9n, convirti\u00e9ndola en el centro pol\u00edtico y religioso del imperio (2 S 5.6\u20139; 6.12\u201323).<br \/>\nLa consolidaci\u00f3n del poder se debi\u00f3 no s\u00f3lo a la astucia pol\u00edtica y la capacidad militar del monarca, sino a la decadencia de los grandes imperios en Egipto y Mesopotamia. Con David comenz\u00f3 la dinast\u00eda real en Israel (2 S 7).<br \/>\nParalelo a la instituci\u00f3n de la monarqu\u00eda surgi\u00f3 en Israel el movimiento prof\u00e9tico.14 El profetismo naci\u00f3 con la monarqu\u00eda, pues en esencia es un movimiento de oposici\u00f3n a los reyes. Posteriormente, cuando la monarqu\u00eda dej\u00f3 de existir (durante el exilio en Babilonia), la instituci\u00f3n prof\u00e9tica se transform\u00f3 para responder a la nueva condici\u00f3n social, pol\u00edtica y religiosa del pueblo.<br \/>\nSalom\u00f3n sucedi\u00f3 a David en el reino, luego de un per\u00edodo de intrigas e incertidumbre (1 R 1). Su reinado (970\u2013931 a.C.) se caracteriz\u00f3 por el apogeo comercial (1 R 9.26\u201310.29) y las grandes construcciones. Las relaciones comerciales a nivel internacional le procuraron riquezas (1 R 9.11, 26\u201328; 10.1\u201321). Construy\u00f3 el templo de Jerusal\u00e9n (1 R 6\u20138), que adquiri\u00f3 dignidad de santuario nacional y, en el mismo, los sacerdotes actuaban como funcionarios del reino (1 R 4.2). En toda la historia de Israel ning\u00fan rey ha alcanzado mayor fama y reputaci\u00f3n que Salom\u00f3n (cf. Mt 6.29).<br \/>\n<strong>La monarqu\u00eda: el reino dividido (931\u2013587 a.C.)<\/strong><\/p>\n<p>El imperio creado por David comenz\u00f3 a fragmentarse durante el reinado de Salom\u00f3n. En las zonas m\u00e1s extremas del reino (1 R 11.14\u201340), se sinti\u00f3 la inconformidad con las pol\u00edticas reales. Las antiguas rivalidades entre el norte y el sur comenzaron a surgir nuevamente. Luego de la muerte de Salom\u00f3n, el reino se dividi\u00f3: Jeroboam lleg\u00f3 a ser el rey de Israel, y Roboam el de Jud\u00e1, con su capital en Jerusal\u00e9n (1 R 12). El antiguo reino unido se separ\u00f3, y los reinos del norte (Israel) y del sur (Jud\u00e1) subsistieron durante varios siglos como estados independientes y soberanos. La ruptura fue inevitable en el 931 a.C. El profeta Isa\u00edas (Is 7.17) interpret\u00f3 ese acontecimiento como una manifestaci\u00f3n del juicio de Dios.<br \/>\nEl reino de Jud\u00e1 subsisti\u00f3 durante m\u00e1s de tres siglos (hasta el 587 a.C). Jerusal\u00e9n continu\u00f3 como su capital, y siempre hubo un heredero de la dinast\u00eda de David que se mantuvo como monarca. El reino del norte no goz\u00f3 de tanta estabilidad. La capital cambi\u00f3 de sede en varias ocasiones: Siquem, Penuel (1 R 12.25), Tirsa (1 R 14.17; 15.21, 33), para finalmente quedar ubicada de forma permanente en Samaria (1 R 16.24). Los intentos por formar dinast\u00edas fueron infructuosos, y por lo general finalizaban de forma violenta (1 R 15.25\u201327; 16.8\u20139, 29). Los profetas, implacables cr\u00edticos de la monarqu\u00eda, contribuyeron, sin duda, a la desestabilizaci\u00f3n de las dinast\u00edas.<br \/>\nEntre los monarcas del reino del norte pueden mencionarse algunos que se destacaron por razones pol\u00edticas o religiosas (v\u00e9ase la \u00abTabla cronol\u00f3gica\u00bb para una lista completa de los reyes de Israel y Jud\u00e1). Jeroboam I (931\u2013910 a.C.) independiz\u00f3 a Israel de Jud\u00e1 en la esfera c\u00faltica, instaurando en Betel y Dan santuarios nacionales para la adoraci\u00f3n de \u00eddolos (1 R 12.25\u201333). Omri (885\u2013874 a.C.) y su hijo Ahab (874\u2013853 a.C.) fomentaron el sincretismo religioso en el pueblo, para integrar al reino la poblaci\u00f3n cananea. La tolerancia y el apoyo al baalismo (1 R 16.30\u201333) provocaron la resistencia y la cr\u00edtica de los profetas (1 R 13.4). Jeh\u00fa (841\u2013814 a.C.), quien fund\u00f3 la dinast\u00eda de mayor duraci\u00f3n en Israel, lleg\u00f3 al poder ayudado por los adoradores de Yav\u00e9. Inicialmente se opuso a las pr\u00e1cticas sincretistas del reino (2 R 9); sin embargo, fue rechazado despu\u00e9s por el profeta Oseas debido a sus actitudes crueles (2 R 9.14\u201337). Jeroboam II (783\u2013743 a.C.) rein\u00f3 en un per\u00edodo de prosperidad (2 R 14.23\u201329). La decadencia final del reino de Israel surgi\u00f3 en el reinado de Oseas (732\u2013724 a.C.), cuando los asirios invadieron y conquistaron Samaria en el 721 a.C. (2 R 17).<br \/>\nLa destrucci\u00f3n del reino de Israel a manos de los asirios se efectu\u00f3 de forma paulatina y cruel: En primer lugar, se exigi\u00f3 tributo a Menahem (2 R 15.19\u201320); luego se redujeron las fronteras del estado y se instal\u00f3 a un rey sometido a Asiria (2 R 15.29\u201331); finalmente, se integr\u00f3 todo el reino al sistema de provincias asirias, se aboli\u00f3 toda independencia pol\u00edtica, se deportaron ciudadanos y se instal\u00f3 una clase gobernante extranjera (2 R 17). Con la destrucci\u00f3n del reino del norte, Jud\u00e1 asumi\u00f3 el nombre de Israel.<br \/>\nEl imperio asirio continu\u00f3 ejerciendo su poder en Palestina hasta que fueron vencidos por los medos y los caldeos (babilonios). El fara\u00f3n Necao de Egipto trat\u00f3 infructuosamente de impedir la decadencia asiria. En la batalla de Meguido muri\u00f3 el rey Jos\u00edas (2 Cr 35.20\u201327; Jer 22.10\u201312)\u2014famoso por introducir una serie importante de reformas en el pueblo (2 R 23.4\u201320)\u2014; su sucesor, Joacaz, fue posteriormente desterrado a Egipto. Nabucodonosor, al mando de los ej\u00e9rcitos babil\u00f3nicos, finalmente triunf\u00f3 sobre el ej\u00e9rcito egipcio en la batalla de Carquemis (605 a.C.), y conquist\u00f3 a Jerusal\u00e9n (597 a.C.). En el 587 a.C. los ej\u00e9rcitos babil\u00f3nicos sitiaron y tomaron a Jerusal\u00e9n, y comenz\u00f3 el per\u00edodo conocido como el exilio en Babilonia. Esa derrota de los jud\u00edos ante Nabucodonosor signific\u00f3: la p\u00e9rdida de la independencia pol\u00edtica; el colapso de la dinast\u00eda dav\u00eddica (cf. 2 S 7); la destrucci\u00f3n del templo y de la ciudad (cf. Sal 46; 48), y la expulsi\u00f3n de la Tierra prometida.<br \/>\n<strong>Exilio de Israel en Babilonia (587\u2013538 a.C.)<\/strong><\/p>\n<p>Al conquistar a Jud\u00e1, los babilonios no impusieron gobernantes extranjeros, como ocurri\u00f3 con el triunfo asirio sobre Israel, el reino del norte. Jud\u00e1, al parecer, qued\u00f3 incorporada a la provincia babil\u00f3nica de Samaria. El pa\u00eds estaba en ruinas, pues a la devastaci\u00f3n causada por el ej\u00e9rcito invasor se uni\u00f3 el saqueo de los pa\u00edses de Edom (Abd 11) y Am\u00f3n (Ez 25.1\u20134). Aunque la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n permaneci\u00f3 en Palestina, un n\u00facleo considerable del pueblo fue llevado al destierro.<br \/>\nLos babilonios permitieron a los exiliados tener familia, construir casas, cultivar huertos (Jer 29.5\u20137) y consultar a sus propios l\u00edderes y ancianos (Ez 20.1\u201344). Adem\u00e1s, les permitieron vivir juntos en Tel Abib, a orillas del r\u00edo Quebar (Ez 3.15; cf. Sal 137.1). Paulatinamente, los jud\u00edos de la di\u00e1spora se acostumbraron a la nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica y social, y las pr\u00e1cticas religiosas se convirtieron en el mayor v\u00ednculo de unidad en el pueblo.<br \/>\nEl per\u00edodo ex\u00edlico (587\u2013538 a.C.), que se caracteriz\u00f3 por el dolor y el desarraigo, produjo una intensa actividad religiosa y literaria. Durante esos a\u00f1os se reunieron y se pusieron por escrito muchas tradiciones religiosas del pueblo. Los sacerdotes\u2014que ejercieron un liderazgo importante en la comunidad jud\u00eda, luego de la destrucci\u00f3n del templo\u2014contribuyeron considerablemente a formar las bases necesarias para el desarrollo posterior del juda\u00edsmo.<br \/>\nCiro, el rey de Ansh\u00e1n, se convirti\u00f3 en una esperanza de liberaci\u00f3n para los jud\u00edos deportados en Babilonia (Is 44.21\u201328; 45.1\u20137).15 Luego de su ascensi\u00f3n al trono persa (559\u2013530 a.C.) pueden identificarse tres sucesos importantes en su carrera militar y pol\u00edtica: la fundaci\u00f3n del reino medo-persa, con su capital en Ecbatana (553 a.C.); el sometimiento de Asia Menor, con su victoria sobre el rey de Lidia (546 a.C.); y su entrada triunfal a Babilonia (539 a.C.). Su llegada al poder en Babilonia puso de manifiesto la pol\u00edtica oficial persa de tolerancia religiosa, al promulgar, en el 538 a.C., el edicto que puso fin al exilio.<br \/>\n<strong>\u00c9poca persa, restauraci\u00f3n (538\u2013333 a.C.)<\/strong><\/p>\n<p>El edicto de Ciro\u2014del cual la Biblia conserva dos versiones (Esd 1.2\u20134; 6.3\u20135)\u2014permiti\u00f3 a los deportados regresar a Palestina y reconstruir el templo de Jerusal\u00e9n (con la ayuda del imperio persa).16 Adem\u00e1s, permiti\u00f3 la devoluci\u00f3n de los utensilios sagrados que hab\u00edan sido llevados a Babilonia por Nabucodonosor.<br \/>\nAl finalizar el exilio, el retorno a Palestina fue paulatino. Muchos jud\u00edos prefirieron quedarse en la di\u00e1spora, particularmente en Persia, donde prosperaron econ\u00f3micamente y, con el tiempo, desempe\u00f1aron funciones de importancia en el imperio. El primer grupo de repatriados lleg\u00f3 a Jud\u00e1, dirigido por Sesbasar (Esd 1.5\u201311), quien era funcionario de las autoridades persas. Posteriormente se reedific\u00f3 el templo (520\u2013515 a.C.) bajo el liderazgo de Zorobabel y el sumo sacerdote Josu\u00e9 (Esd 3\u20136), con la ayuda de los profetas Hageo y Zacar\u00edas.<br \/>\nCon el paso del tiempo se deterior\u00f3 la situaci\u00f3n pol\u00edtica, social y religiosa de Jud\u00e1. Algunos factores que contribuyeron en el proceso fueron los siguientes: dificultades econ\u00f3micas en la regi\u00f3n; divisiones en la comunidad; y, particularmente, la hostilidad de los samaritanos.<br \/>\nNehem\u00edas, copero del rey Artajerjes I, recibi\u00f3 noticias acerca de la situaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el 445 a.C., y solicit\u00f3 ser nombrado gobernador de Jud\u00e1 para ayudar a su pueblo. La obra de este reformador jud\u00edo no se confin\u00f3 a la reconstrucci\u00f3n de las murallas de la ciudad, sino que contribuy\u00f3 significativamente a la reestructuraci\u00f3n de la comunidad jud\u00eda postex\u00edlica (Neh 10).<br \/>\nEsdras fue esencialmente un l\u00edder religioso. Adem\u00e1s de ser sacerdote, recibi\u00f3 el t\u00edtulo de \u00abmaestro instruido en la ley del Dios del cielo\u00bb, que le permit\u00eda, a nombre del imperio persa, ense\u00f1ar y hacer cumplir las leyes jud\u00edas en \u00abla provincia al oeste del r\u00edo \u00c9ufrates\u00bb (Esd 7.12\u201326). Su actividad p\u00fablica se realiz\u00f3 en Jud\u00e1, posiblemente a partir del 458 a.C.\u2014el s\u00e9ptimo a\u00f1o de Artajerjes I (Esd 7.7)\u2014; aunque algunos historiadores la ubican en el 398 a.C. (s\u00e9ptimo a\u00f1o de Artajerjes II), y otros, en el 428 a.C.17<br \/>\nEsdras contribuy\u00f3 a que la comunidad jud\u00eda postex\u00edlica diera importancia a la ley. A partir de la reforma religiosa y moral que promulg\u00f3, los jud\u00edos se convirtieron en \u00abel pueblo del Libro\u00bb. La figura de Esdras, en las leyendas y tradiciones jud\u00edas, se compara con la de Mois\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>\u00c9poca helen\u00edstica (333\u201363 a.C.)<\/strong><\/p>\n<p>La \u00e9poca del dominio persa en Palestina (539\u2013333 a.C.) finaliz\u00f3 con las victorias de Alejandro Magno (334\u2013330 a.C.), quien inaugur\u00f3 la era helenista, la \u00e9poca griega (333\u201363 a.C.). Despu\u00e9s de la muerte de Alejandro (323 a.C.), sus sucesores no pudieron mantener unido el imperio. Palestina qued\u00f3 dominada primeramente por el imperio egipcio de los tolomeos o l\u00e1gidas (301\u2013197 a.C.); posteriormente, por el imperio de los sel\u00e9ucidas.<br \/>\nDurante la \u00e9poca helen\u00edstica, el gran n\u00famero de jud\u00edos en la di\u00e1spora hizo necesaria la traducci\u00f3n del Antiguo Testamento en griego, versi\u00f3n conocida como Los Setenta (LXX). Esta traducci\u00f3n respond\u00eda a las necesidades religiosas de la comunidad jud\u00eda de habla griega, particularmente la establecida en Alejandr\u00eda.18<br \/>\nEn la comunidad jud\u00eda de Palestina el proceso de helenizaci\u00f3n dividi\u00f3 al pueblo. Por un lado, muchos jud\u00edos adoptaban p\u00fablicamente pr\u00e1cticas helenistas; otros, en cambio, adoptaron una actitud fan\u00e1tica de devoci\u00f3n a la ley. Las tensiones entre ambos sectores estallaron dram\u00e1ticamente en la rebeli\u00f3n de los macabeos.<\/p>\n<p>Al comienzo de la hegemon\u00eda sel\u00e9ucida en Palestina, los jud\u00edos vivieron una relativa paz religiosa y social. Sin embargo, esa situaci\u00f3n no dur\u00f3 mucho tiempo. Ant\u00edoco IV Ep\u00edfanes (175\u2013163 a.C.), un fan\u00e1tico helenista, al llegar al poder se distingui\u00f3, entre otras cosas, por profanar el templo de Jerusal\u00e9n. En el a\u00f1o 167 a.C. edific\u00f3 una imagen de Zeus en el templo; adem\u00e1s, sacrific\u00f3 cerdos en el altar (para los sirios los cerdos no eran animales impuros). Esos actos incitaron una insurrecci\u00f3n en la comunidad jud\u00eda.<br \/>\nAl noroeste de Jerusal\u00e9n, un anciano sacerdote de nombre Matat\u00edas y sus cinco hijos\u2014Judas, Jonat\u00e1n, Sim\u00f3n, Juan y Eleazar\u2014, organizaron la resistencia jud\u00eda y comenzaron la guerra contra el ej\u00e9rcito sirio (sel\u00e9ucida). Judas, que se conoc\u00eda con el nombre de \u00abel macabeo\u00bb (que posiblemente significa \u00abmartillo\u00bb), se convirti\u00f3 en un h\u00e9roe militar.<br \/>\nEn el a\u00f1o 164 a.C. el grupo de Judas Macabeo tom\u00f3 el templo de Jerusal\u00e9n y lo rededic\u00f3 al Se\u00f1or. La fiesta de la Dedicaci\u00f3n, o Hanukk\u00e1 (cf. Jn 10.22), recuerda esa gesta heroica. Con el triunfo de la revoluci\u00f3n de los macabeos comenz\u00f3 el per\u00edodo de independencia jud\u00eda.<br \/>\nLuego de la muerte de Sim\u00f3n\u2014\u00faltimo hijo de Matat\u00edas\u2014, su hijo Juan Hircano I (134\u2013104 a.C.) fund\u00f3 la dinast\u00eda asmonea. Durante este per\u00edodo, Judea expandi\u00f3 sus l\u00edmites territoriales; al mismo tiempo, vivi\u00f3 una \u00e9poca de disturbios e insurrecciones. Por \u00faltimo, el famoso general romano Pompeyo conquist\u00f3 a Jerusal\u00e9n en el 63 a.C., y reorganiz\u00f3 Palestina y Siria como una provincia romana. La vida religiosa jud\u00eda estaba dirigida por el sumo sacerdote, quien, a su vez, estaba sujeto a las autoridades romanas.<br \/>\nLa \u00e9poca del Nuevo Testamento coincidi\u00f3 con la ocupaci\u00f3n romana de Palestina. Esa situaci\u00f3n perdur\u00f3 hasta que comenzaron las guerras jud\u00edas de los a\u00f1os 66\u201370 d.C., que desembocaron en la destrucci\u00f3n del segundo templo y de la ciudad de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>Tabla cronol\u00f3gica del Antiguo Testamento<\/strong><\/p>\n<p>La siguiente tabla cronol\u00f3gica identifica las fechas de los acontecimientos m\u00e1s importantes de la historia b\u00edblica. La abreviatura \u00abca.\u00bb (circa) indica que la fecha es aproximada. (Por lo general, la fecha, mientras m\u00e1s antigua, es menos precisa.)<br \/>\nEn la \u00e9poca mon\u00e1rquica, la cronolog\u00eda es bastante exacta, aunque aun en este per\u00edodo los estudiosos pueden diferir en uno o dos a\u00f1os. La tabla identifica, adem\u00e1s, algunos acontecimientos importantes de la historia antigua, y destaca las fechas de la actividad de varios profetas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/cuadro-1.png\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-10787 alignnone\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/cuadro-1-350x175.png?resize=350%2C175\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"175\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/cuadro-1.png?resize=350%2C175&amp;ssl=1 350w, https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/cuadro-1.png?resize=170%2C85&amp;ssl=1 170w, https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/cuadro-1.png?resize=768%2C384&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/cuadro-1.png?w=900&amp;ssl=1 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 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Introducci\u00f3n al estudio de la Biblia. 1. La Biblia en su entorno. Estella: Editorial Verbo Divino, 1990.<br \/>\nBright, John. La historia de Israel. Trad. del ingl\u00e9s por Marciano Villanueva. Bilbao: Descl\u00e9e De Brouwer, 1987.<br \/>\nPacker, James I.; Tenney, M. C. y White, Jr. W. El mundo del Antiguo Testamento. Trad. del ingl\u00e9s por Elsa Romanenghi de Powell. Miami: Editorial Vida, 1985.<br \/>\nWright, A. G.; Murphy, R. E. y Fitzmyer, J. \u00abHistoria de Israel\u00bb. Comentario b\u00edblico \u00abSan Jer\u00f3nimo\u00bb. Tomo 5. Trad. del ingl\u00e9s por Alfonso De la Fuente Ad\u00e1nez. Madrid: Ediciones Cristiandad, 1972.<br \/>\nDescubre La Biblia: de Ciencias Biblicas. (1997). Miami: Sociedades B\u0131\u0301blicas Unidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Samuel Pag\u00e1n Fuente: Libro Descubre la Biblia, Sociedades B\u00edblicas Unidas, 1997 El Antiguo Testamento se form\u00f3 en el devenir de la historia del pueblo de Israel.1 Su mensaje hace referencia a acontecimientos concretos y a relatos hist\u00f3ricos. Sin embargo, su &hellip; <a class=\"kt-excerpt-readmore\" href=\"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/contexto-historico-del-antiguo-testamento\/\" aria-label=\"Contexto Hist\u00f3rico del Antiguo Testamento\">Read More<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":10823,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[923],"tags":[915,767],"class_list":["post-10775","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencias-biblicas","tag-ciencias-biblicas","tag-contexto-historico"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-content\/archivos\/background-e1490189566231.jpg?fit=1200%2C599&ssl=1","jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pInKk-2NN","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10775"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10775\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10823"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.sbch.cl\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}